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sábado, 7 de marzo de 2026

Vivo, coleando y mas canoso

​¿Ha pasado mucho tiempo, verdad?

Tal vez muchos de ustedes ya me siguen en mis otras redes y tienen una noción de lo que ha acontecido en mi vida, pero para los que no, aquí va un resumen:

-Ya tenemos un año y medio de haber acogido a nuestra hija adoptiva, y seguimos pendientes de nuestro juicio de adopción por las idioteces burocráticas del estado en el que la conocimos.

-Ya logramos avances en cuanto a la materia afectiva y el sentimiento de pertenencia, pero la gestión de la ira, el retraso de lenguaje y la tolerancia a la frustración siguen siendo puntos a trabajar.

-He tenido algunos desencuentros con mi familia de origen, pero parece que por fin hemos podido resolverlos y la convivencia se ha vuelto armoniosa ahora que vivimos todos una nueva etapa de familia en expansión.

-Mis gatas siguen siendo gordas, caóticas y adorables a pesar de los años. Son nuestra vida.

-El trabajo se ha vuelto una fuente no solo de dinero, sino de fortaleza para mí. Me siento validado por mis jefes, compañeros y pacientes a pesar de los problemas típicos de mi medio, y sinceramente los problemas que enfrento como papá hace ver como niñerías mis broncas de hace años.

-Pronto cumpliremos diez años de matrimonio, y a pesar de que somos actualmente politeístas, estamos comenzando a considerar seriamente formalizarnos ante la Iglesia para simplificarle a nuestra niña su cosmovisión antes de abrirle las puertas a otras alternativas. Lo que menos queremos es que cualquier sectario o fundamentalista de mierda le lave el coco a falta de una postura espiritual clara.

-En recientes fechas hemos descubierto a través de los profesionales de la salud mental correspondientes que cada quien padecemos de algún tipo y grado de neurodivergencia, lo cual ya da algo de sentido a mucho de lo que he ido documentando con los años en este y otros blogs.


No se parece esto nada a mi viejo estilo, pero me comprenderán que a estas alturas de mi vida el tiempo se ha vuelto un lujo, y mi prosa hoy día es la última de mis preocupaciones.



¿Y ustedes que han hecho estos casi dos años?

sábado, 11 de noviembre de 2023

Despacio, que tenemos prisa

Hoy me sentí con ánimos de escribir un poco...hace días que comencé con un cuadro respiratorio horrible, y sumado a que he estado haciendo dobles turnos (maldita pobreza), justo ayer me pegó tan horrible que sentí que mi nariz era un grifo. 
Una vez que descartamos que no era COVID, mi jefa tuvo consideración de dejarme hacer recetas para no exponer a nadie (claro, con la opción de pasar conmigo si lo deseaban, sabiendo que estaba enfermo).
Desde que llegué a casa caí rendido, y Ludym también al tener más días enferma. 
Todo el día se ha sentido frío dentro de la casa, las gatas se hacen bolita en nuestra cama, y el prospecto de una taza caliente de té y una cobijita me es más atractivo que salir al OXXO o cumplir con deberes sociales como asistir a la piñata del niño de nuestros amables vecinos.
Mis últimas vacaciones del año están por comenzar, y solo espero no pasarme de perezoso con los deberes de la casa, que no me de flojera salir al gimnasio, o que descuide mis deberes de la maestría.
Mi cuerpo me duele, mi garganta cala con cada palabra pronunciada, y esa horrible compulsión de hacer matemáticas mentales con el saldo de mi cuenta bancaria me revolotean, pero también saber que estoy en una postura en la que no puedo ni debo hacer más me ayudan a poner en orden las prioridades, como lo es pasar tiempo de calidad con mi esposa, mis mascotas y reponerme antes que preocuparme por el presupuesto, quehaceres o penitencias autoimpuestas.


miércoles, 3 de mayo de 2023

Desde ultratumba


¿Así que ya pasaron tres años desde mi último grito desesperado de ayuda? El tiempo se va volando cuando uno es prisionero de la rutina laboral, la cronopenia y las pandemias.

Despejando rápido dudas en aquellos pocos lectores que se quedaron con el pendiente: no, aún no somos papás, pero ya aceptamos nuestra condición de infértiles tras estudios médicos, y estamos en espera de que nuestro expediente sea empatado con el de algún niño para iniciar proceso de adopción; no, no he perdido mi empleo a causa del estrés laboral, pero he regresado a psicoterapia y de paso he solicitado ayuda psiquiátrica para diagnosticar con mayor precisión mi padecer, iniciar un tratamiento hecho a mi medida que no solo me ayude a sobrevivir a mi chamba, sino además ayudarme en mi productividad y cognición; sí, sigo viviendo en las tierras de Lucerita, y aunque hemnos hecho nuevos amigos en el proceso, seguimos odiando las idiosincracias de su gente; mi familia se encuentra bien, pero aún en reconfiguración tras la muerte de mis abuelas parterna y materna; no, mi relación con mis hermanos no es la misma mierda de aquellos años, la distancia y el tiempo nos han ayudado a sanar viejas heridas y apreciar el poco tiempo que podemos coincidir; no, mis padres ya están menos aprehensivos acerca de mi desenvolvimiento como adulto, y tienen mejor opinión sobre nuestras tomas de decisiones; no, mi relación con mi familia política ya no es un desastre, las crisis internas ayudaron a sincerarnos y conocernos mejor todos, ahora nos reunimos con mayor frecuencia y convivimos de forma muy llevadera, al grado de ya sentir que sí tengo familia en este Estado al que sigo siendo foráneo; sí, las pesadillas se han ido, y lo último que tal vez cuadraría como fue unba visión bizarra de mí teniendo qué darle de forma ultra incómoda a mi ex la bienvenida a nuestro vecindario, buscando mil y un pretextos para ser mal vecino y no presentarme ante su puerta sin éxito (desperté cuando estaba a unos metros de la banqueta), mi esposa se murió de la risa ante semejante historia la mañana siguiente.

¿Qué más ha habido de nuevo estos tres años?, pues ya tomamos la decisión de iniciar poco a poco empredimientos para hacer un poco de dinero extra, mi chica terminó su maestría, yo inicié una para formarme como terapeuta familiar, sobrevivimos a la pandemia, nos reconciliamos con los dioses y nos hemos vuelto politeístas (por no llamarlo de otra manera sigilosa 🧙), nos hemos vuelto genuinos señores de las plantas, comenzamos a cultivarnos de conocimientos para una vez retirados vivir de una granja autosustentable, y afortunadamente esta Navidad pudimos autorregalarnos una PC desktop ante la caducidad inevitable de las laptops, la impracticidad del teclado táctil de un móvil, y la falta de alma de una tablet.

Justo ahora estoy aprovechando los últimos días de vacaciones que me quedan de este semestre, y mi horario se ha volteado totalmente al pasarme todo el día dormido para en la tarde despertar y hacer todos los pendientes como buen amo de casa que soy (insisto que nuestra casa es nuestro paraíso de cuatro paredes, y amo darle vida tanto como mi mujer). Ya han pasado dos semanas de insomnio, y hoy sentí que era un buen momento para desfogar mi cabeza y desempolvar un poco mi viejo (pero querido) espacio virtual.

No me gusta prometer que procuraré publicar más seguido, porque a estas alturas siento que puedo contarle todo lo que me aqueja a mi compañera, pero lo que sí puedo jurar es que seguiré dándome la vuelta, de vez en cuando, hasta el día que deje este mundo, pues escribir aquí ha sido mi salvavidas incontables veces, quizás más de las que estaría dispuesto a admitir.

Además, es entretenido ver cómo entre líneas se puede ver cada una de las etapas que vivo en el momento de publicar, así que creo que vale la pena dejar una pequeña muestra a mis seres amados de quién fui en vida.

Por cierto, Cali sigue entre nosotros, y a sus ocho años les quiere recordar que los odia a todos.




jueves, 29 de septiembre de 2016

¿Y esta niña de dónde salió?

Hoy en la madrugada, mientras me estaba acomodando en mi cama y mantenía una larguísima conversación con mi esposa por teléfono, mucho antes de que el Google Calendar me lo anunciara, ella con una voz muy bajita llena de ternura me dijo de repente "Gracias".
Como es de costumbre tardé un poquito en captar, pero basado en el hecho de que lo hacía apenas dando la media noche, que estamos a finales de Septiembre, y lo especial que se escuchó ese agradecimiento, recordé que hoy hace 8 años llamó mi atención una bloguera en particular.

Webcomic Perro, Gato y Ardilla, de la autoría de Tormentas y Cavallazzi, muy de la época de mis días de universitario (si las tareas procrastinadas de madrugada hablaran...).

There she is, she's the giiiiiirl

En aquellos días me estaba animando a hacerme amigo de muchos blogueros afines a mi nicho y a mis webcomics predilectos, por lo cual no fue de extrañar que de repente esta niña que ya había comentado antes en Hitlercito de inmediato formara parte de mi lista de blogueros por contactar al darme cuenta que igual que yo era estudiante de medicina, y seguro teníamos muchas experiencias qué compartir como colegas.  Yo tenía una novia con la que la cosa iba seria (o eso creía), por lo cual esto era inocente y lleno de expectativas de genuina amistad.
Vaya que me llevé una sorpresa al percatarme que era una estudiante recién ingresada, por lo cual las conversaciones adquirieron un tono más interesante al darle mi punto de vista sobre la carrera con cinco años encima de examenes, decepciones, pequeños triunfos y mucha persistencia.
Poco a poco se fue ganando un lugar entre mis amigos de más confianza en la blogósfera, llegando a contarnos nuestros miedos, nuestras frustraciones y nuestras aspiraciones, dándonos ánimos mutuamente y reforzando que uno cree ciegamente en que el otro triunfará...y cuando menos lo pensé, cuando mi relación con mi entonces novia acabó, ella fue mi apoyo y mi principal confidente en ausencia de otros amigos (yo estaba en otra ciudad y comenzamos a mensajearnos con cierta frecuencia)...y cuando menos lo pensé, comencé a imaginarme mucho cómo serían las cosas si fueramos algo más que amigos.
Lo intentamos, tropezamos, nos distanciamos, nos reconectamos, maduramos y por otros cinco años fuimos mejores amigos, hasta que un incidente me hizo darme cuenta de lo triste que me pondría de perderla para siempre. Y desde ese día poco a poco a lo largo de tres años nos hemos ido convirtiendo en algo más grande que la suma simple de nosotros dos.


Claro que una vez casado el aniversario de bodas cobra mayor importancia sobre todos los demás, pero Ludy y yo apreciamos el hecho de que además de compañeros y amantes somos mejores amigos, y por ende vale la pena también recordar el origen de ese primer contacto crucial. Por eso, yo también le agradezco a esa Linda Chica Cursi que cruzó su camino con el mío de la forma menos esperada, y cambió mi vida para siempre.


Mi amor: mil gracias a tí por formar parte de mi vida. Te Amo.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Nuevo Proyecto

Ya que últimamente me ha dado por hablar mucho de mi vida amorosa por acá y que a Lucerita Asíntota y a mí nos gustó mucho ser creativos juntos, hemos decidido hacer un espacio aparte de nuestros blogs personales para también escribir en plan de pareja de autores.
Los invitamos cordialmente a también pasarle a ésta su casa, pero no teman: el blog de mi linda esposa y el mío permanecen activos, pero con menos melcocha de la que han estado leyendo en los últimos meses XD

¡Los sigo leyendo en ambos lados!

miércoles, 31 de agosto de 2016

Wedding Time 4 - ¡Que viva los novios!

Y sin más vueltas al asunto, mi linda esposa y yo les compartimos por este medio un cachito de lo que vivimos antes, durante y después de la boda hace ya un par de meses. Con esto damos por finalizada esta miniserie de videos, y anunciamos un proyecto próximo que echaremos andar en la blogósfera muy pronto :D

Espero disfruten el video.




viernes, 15 de julio de 2016

Cuéntamelo

Nuestra primera noche de Luna de Miel coincidió con una llovizna que no parecía que fuera a cesar. Antes de acostarnos, disfrutamos juntos de una buena botella de whisky, escuchamos música, dejamos entrar el perfume de la tierra mojada por nuestra ventana, y por primera vez pude sobar sus pies con humectante tras tanto que ella tuvo qué sufrir sus zapatillas de novia. En algún momento las energías y el tiempo se nos fueron, y eran casi las 2 de la mañana cuando mi esposa me hizo saber que algo no la dejaba dormir.
No era la primera vez que mi linda chica cursi me pedía conversación en una noche de insomnio, pero sí era la primera vez que me encontraba físicamente a su lado. Así que antes de invitarla a abrirme su corazón, me recosté mirándola a su costado derecho, tomé su mano aún anillada, y consentí a escuchar cuanto a ella le mortificara.
Se sintió distinto a otras veces. Su mano estrujaba la mía en sus momentos de dolor, y yo la suya cuando le reafirmaba mi solidaridad. Su estómago era rodeado por mis brazos cuando en sus palabras encontraba dejos de soledad, mis manos y su rostro inevitablemente se encontraban cuando las lágrimas rodaban por sus mejillas de niña, y mis palabras eran solo para su oido cuando ella sentía que la incertidumbre se cernía sobre ella.
Nuestras voces eran susurros en la oscuridad sin dueños ni cuerpos. Mi corazón latía en sincronía con el suyo de tanto que se acercaron. Ella era mi mar de calma vuelto una tormenta, y yo trataba de ser el faro que le señalizaba seguridad a pesar de la violencia con la que sus temores la azotaban.
Al final, casi amaneciendo ella y yo terminamos sellando nuestra larga conversación con un beso. Yo le ofrecí mis brazos y ella se arrojó a ellos para dormir conmigo haciéndola de su cobertor.

Esa noche por primera vez sentí que cumplí bien mi rol de esposo. Y esta noche que mi esposa escuchó a mi corazón, me hizo recordar que ya nunca más estaremos solos.


lunes, 27 de junio de 2016

De lluvia y whisky

Y así como lo estuvimos anunciando con bombo y platina desde hace meses, mi Lucerita Asíntota y yo contrajimos matrimonio el 25 de Junio de 2016 a las 20:00 hrs en la Ciudad de Chihuahua en presencia de familiares y amigos (la lista tuvimos qué hacerla pequeña, créannos que de verdad quisimos invitar a todos nuestros amigos de la blogósfera) tras mucho renegar de detalles pequeños que se hicieron grandes, de opiniones no solicitadas, de temores racionales, de contratiempos monetarios y de una carrera contra el tiempo que se hizo sentir hasta el último minuto.

Como en todo, hubo detalles que bajo otras circunstancias y estados de ánimo potencialmente pudieron habernos hecho pedazos, pero yo prefiero ver eso como una prueba superada de resistencia y de empatía de pareja que a la larga contribuirá a que como esposos nos mantengamos unidos ante la adversidad. A pesar de ello, disfrutamos mucho terminar de hacer decoraciones, de afinar detalles de nuestro arreglo personal, de compartirnos mutuamente nuestros más íntimos pensamientos y de encontrar en todo algún chascarrillo que nos hiciera más amena la espera al día prometido.

Juntos redactamos nuestros votos matrimoniales, los plasmamos solemnemente en papel y hasta los recitamos en voz alta ante todos nuestros testigos prometiéndonos fidelidad, comprensión, amor, protección y eterna devoción más allá de lo que dicta la ley, de nuestras familias y del tiempo que nos quedara de vida, intercambiamos nuestros anillos y bailamos juntos nuestra primera pieza musical como marido y mujer para el asombro de mi familia (resultó que ni mis padres ni mis hermanos sabían bailar...ups), dejamos a más de uno pasmado con una o dos sorpresas que preparamos (en especial Ludy, que a mí también me reservó algo) y hasta donde nos fue posible atendimos a cada uno de nuestros invitados que nos pudieron honrar con su presencia.

Finalmente, anoche partimos con rumbo a Torreón para ahí hacer escala, asearnos, desayunar y emprender nuevamente camino hacia nuestro destino. Así es como tras casi 5 años regresé a Cuatro Ciénegas muy bien acompañado, con niebla y lluvia aguardándonos como comité de bienvenida, una botella de whisky para brindar en privado en nuestro balcón, y una vista maravillosa que merece ser apreciada con ojos de amor.

Vista cortesía del hotel Quinta Santa Cecilia


Pronto subiremos el video especial de antes y después de la boda. Mientras tanto queremos compartirles que estamos muy felices de haber dado el paso más grande de todos en nuestras vidas y que saboreamos cada segundo de soledad compartida.

jueves, 14 de abril de 2016

Dos contra el mundo



Podremos haber apartado muchos servicios, hecho pagos y cotizaciones, pero ya tener en mi poder nuestras argollas me hace sentir la cercanía de nuestra boda...¡Y ME ENTUSIASMA!

domingo, 10 de abril de 2016

¿Por qué tienes prisa por casarte?

A esta fecha, estoy a dos meses de contraer nupcias con mi novia de casi tres años y colega blogger a pesar de una historia complicada que nos precedió a ambos, mucho escepticismo de parte de nuestras familias y la pinche distancia. En más de una ocasión hicimos evidente nuestro deseo de formar juntos una familia y hace un año comenzamos a hacer un esfuerzo conjunto para ahorrar para el gran día, sin embargo no pensamos que algo nos esperaba este año 2016 que cambiaría nuestros planes...
Pero fue el 15 de Febrero del presente año, a escasas 24 horas que partí de Chihuahua a Torreón de una visita de rutina, que de forma repentina comenzó una disputa entre los padres de Ludym y nosotros. Los motivos de la pelea son tan ridículos que no elaboraré en ellos, pero quedó claro para mí en tres largos días que no era del agrado de mis anfitriones (y tal vez nunca lo seré), que era un desperdicio de tiempo actuar contra mis deseos y sentimientos con el afán de mantener a otros contentos, y que la vida es demasiado corta y méndiga para esperar pacientemente a que llegara el momento "correcto" para ser feliz y hacer lo que realmente anhelas.
Enmedio del drama, cuestionándome muchas desiciones buenas y malas hechas desde la niñez hasta ese día, tomé una decisión y con la bendición (llena de temor) de mis padres, declaré que este verano desposaría a mi prometida.
Desde entonces, muy frecuentemente escuchamos discursos contradictorios por parte de ambas familias acerca de su gusto por vernos avanzar como pareja, sus dudas sobre la validez de nuestra relación, sobre si hay o no una agenda oculta en una toma de decisión tan drástica, si estamos conscientes del peso del compromiso que estamos adquiriendo, advertencias sombrías sobre cómo tu cónyuge se puede convertir en tu peor enemigo, sobre lo bonito que será vernos formar una familia, sobre lo egoístas que somos al no pensar en los demás (¿?), que si estamos tratando de amarrar a uno, si el otro es el que nos está amarrando, si mi atuendo es el adecuado, si sus tradiciones regionales tienen sentido...no sería de sorprender que nuestras ocasionales disputas por los preparativos de la boda nos los reservamos para nosotros.
¿Adónde quiero llegar con esta confesión a medias? Tanto pleito y cuestionamiento en más de una ocasión ha hecho que me arranque de coraje cabellos de la cabeza y me pregunte si de verdad vale la pena ir contra la corriente...y siempre encuentro mi respuesta en sus ojos, en su sencillez y en lo feliz que soy siendo yo mismo con todo y mis imperfecciones junto a ella. 



No son las mariposas en el estómago, la promesa de pasión a puerta cerrada o las expectativas que la sociedad me impone sobre lo que es vivir correctamente. Simplemente aprendí a ser feliz al mismo tiempo que volvió a mi vida, deseo compartir esa felicidad con ella, y quiero hacerla tan feliz como ella me hace a mí siendo nosotros mismos. No necesito más razones para quererla a ella como mi esposa, y es por eso que vale la pena recordarnos mutuamente que los detalles de la boda son solo eso: detalles.

martes, 29 de diciembre de 2015

Esa época del año

Oh sí, tras darse mucho a desear el puto calor en Torreón (háganme el rechingado favor que la noche del 24 estábamos a 32°), por fin la temperatura comenzó a bajar al grado de que aún de noche debo ponerme una sudadera, llevarme un mug térmico adonde sea es una magnífica idea, y mi cocina vuelve a impregnarse de los olores de orégano, miel, limón, epazote y gordolobo (lo cual a su vez implica que al día me gasto un rollo entero de papel de tanto que me escurre mi pobre nariz).
Yo aunque bien reniego un poco del frío por las mañanas, lo disfruto mucho siendo de una región donde la mayor parte del tiempo parece verano.
Es una pena que no todos (en especial las personas en situaciones precarias) experimenten el lado bonito del invierno, pero también creo que con más razón es motivo para ser agradecidos con la buena suerte que nos toca y ser compartidos como podamos.

Después de todo, ese es el espíritu de las festividades invernales.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Huellas

Teniendo algo de tiempo disponible, presumo que aparte de un hermoso muñeco del Chapulín Colorado y un montón de besos frescos en la memoria, traje conmigo una cicatriz nueva:


La habilidad de Ludy con las manos es tanta, que le permití disecarme el dorso de la mano para extraerme un quiste sinovial de doce años que por buen rato estaba llamándole la atención. Admito que tenía un poco de miedo porque esta fue la primera cirugía a la que me he sometido, pero sabía que me encontraba en buenas manos y durante esos 40 minutos me quedé absorto viendo cómo controlaba el sangrado, manipulaba tejido y suturaba con mucho cuidado mi piel. El dolor era mínimo en el postoperatorio, suficiente para permitirnos horas después ir a una boda (nuestro primer evento formal al que vamos como novios).



Mis pensamientos están ahorita enfocados en la propuesta de matrimonio que viene para la próxima, pero hay algo que me llega al corazón al ver que dejó una marca indeleble en mi piel que me llevaré a la tumba.

domingo, 12 de julio de 2015

Feliz Segundo Aniversario



Seré humilde y lo aceptaré públicamente: mi novia es quien me salvó de arruinarme solito la vida ciclándome perpetuamente en una burbuja de egoísmo, odio y desconfianza, condenándome para toda la eternidad a fracasar en toda empresa con la idea de que por mis miserias era merecedor de la compasión ajena, que mis retrocesos y fallos eran culpa de otros o las circunstancias, y que tal vez no tenía derecho aspirar a mejores condiciones por los errores que he llegado a cometer hasta la fecha.

Es por su devoción que perdí el miedo a comprometerme a llevar una relación seria, es por su paciencia que eventualmente yo solo me dí cuenta que llevar a rastras mi pasado me entorpecía mi paso por la vida, y su candidez la que me sacó de mi estupor y me hizo ver lo estúpido que era por tener miedo amar a alguien que sólo se ha preocupado por mí.

Me dí cuenta por ella de que era algo más que sólo las expectativas que cree alrededor de mí mismo para el presente y el futuro, que mi valor iba más allá del dinero percibido, del empleo ocupado, la aprobación de otros o mi cuerpo flácido. Que podía brillar si me permitía volver a creer en mí por lo que era y no por lo que creía me faltaba ser.

Volví a tener la ilusión de hacer una familia, le perdí miedo a la idea de separarme de mis padres a mediano plazo para valerme por mí mismo, me evalentoné para salir de mi zona de confort y aceptar un reto que jamás en la vida pensé que agarraría...hasta comencé a hacer público mi amor por una persona que nunca conocieron mis seres queridos más cercanos sin importarme las preguntas incómodas, las sugerencias bien intencionadas (pero muy desatinadas) y las observaciones.

Mi corazón volvió a entrar en sintonía con otro, o tal vez por primera ocasión lo hizo realmente al grado que a veces parece que nos leemos la mente y anticipamos las acciones, palabras u ocurrencias del otro. Se comenzó a enternecer por sus detalles, se trozaba con sus llantos, se aceleraba con sus besos, y también la empezó a adormecer cuando la reconfortaba contra mi pecho con gestos tiernos que sólo un bebé se merece.

Al día de hoy no he dejado de amarla ni un poquito, seguimos creciendo tomados de la mano, nos cuidamos y nos atrevemos a soñar con que llegaremos juntos a viejos más sólidos que un diamante y a la vez más tiernos que una pareja de niños en el primer amor.

"Tú sacas lo mejor de mí". Trazos originales de Lucerita Asíntota.


Te amo, Ludym. Gracias por darme la oportunidad de hacerte feliz y de ser cada día mejor hombre para tí y para quienes me necesitan. Que siga la cuenta de años de júbilo.

jueves, 2 de julio de 2015

Masayoshi Furukawa - Perfect World





None is just where one pretends and wonders
Counting for a Perfect World to mind us

One can be a word that count as lonely
Two can be as lonely as each can be
Searching and pretending
As we wonder through this world
Can we ever know
Where hearts go

Three is ever perfect just as clear minds
Four till mine is given to one who finds
Searching and pretending
We'll never know
Can't we say hello

Do we still just look to count
Until we face each mount
Worlds make such a part with love
For we know all what accounts
Just show just announce

If we add the fractions
To the simple answer
Then each love will figure
To one Perfect World

None is just where one pretends and wonders
Counting for a Perfect World to mind us

If we add the fractions
To the simple answer
Then each love will figure
To one Perfect World

None is just where one pretends and wonders
Counting for a Perfect World to mind us

None is just where one pretends and wonders
Counting for a Perfect World to mind us








..................................







Hace poco tuve el privilegio de gozar de cuatro días al lado de mi Ludym. Hubo pequeños inconvenientes y detalles que nos impedían pasar tanto tiempo juntos como lo hubiéramos deseado, pero en todo momento le insistí de manera honesta que poco me importaba que tuviera qué ir a cumplir con su deber al trabajo, o que tuviéramos qué ajustarnos a reglas de convivencia cambiantes.
Pasábamos horas mirándonos a los ojos en silencio, o de repente podía nacer una conversación de lo más estúpida que honestamente en otras circunstancias me las guardaría para mis adentros...el placer de estar junto a ella y para ella fueron lo que me movieron después de todo a salirme de la rutina, y era muy feliz de darle también ese gusto independientemente si podíamos tener momentos más a solas.
Eran su soledad y mi soledad vueltas un solo corazón y una misma alería, nuestras verdaderas personalidades libres del temor al rechazo y la crítica...era tan perfecto que hasta estar juntos a la intemperie abrazados en una banca con el viento soplando polvo y lluvia a nuestras caras era poca cosa si tan solo podíamos degustar de más minutos así antes de interrumpir nuestro momento de ensueño.
esta canción no deja de recordarme cómo ella triste, solitaria y un poco enojada fue la mejor compañía que pude encontrar en un mar de gente más alegre y viva que nosotros dos...y sin embargo resultó tener en su corazón algo que atravesaba cual fantasma todas mis barreras temeroso de volver a ser conmovido.
Ella hace mi mundo perfecto.


Su soledad y mi soledad son la llave a nuestros respectivos candados que nos mantienen a salvo del mundo.

miércoles, 24 de junio de 2015

Podría entrar en lujo de detalles sobre las muchas cosas que pasamos juntos Ludym y yo por cuatro días enteros en su tierra, pero con cada visita hecha y carta entregada se hace evidente que los detalles aunque importantes pasan a segundo plano cuando se trata de satisfacer esa extraña sed de amor que nos embarga de semanas sin volver a estar juntos.
Los abrazos se vuelven incesantes, los besos más hambrientos, las manos inseparables y el tiempo cada vez más insuficiente. Hablar de planes a un plazo cada vez más corto se vuelve menos abrumador con esos deseos que tenemos de nunca más separarnos por las circunstancias que sean, las miradas tiernas ya no conocen de reservas ante los ojos atentos de nuestros respectivos anfitriones, y las alegrías de cada vivencia grande o pequeña que se comparte entre ambos iluminan nuestra vida aunque sea por esos instantes que no podemos concebir apartarnos.

A veces no me explico cómo es que a pesar de tantas dificultades en nuestro camino cada vez siento que la amo más. Pero también creo que gracias a eso nos hemos permitido confiar en el otro sin reservas.


jueves, 11 de junio de 2015

Que hoy y siempre todos tus deseos se hagan realidad, mijito

Hace trece años mi mejor amiga me hizo la confidencia de que estaba embarazada de su novio, necesitaba platicarlo con alguien ya que los síntomas se volvían más fuertes, su cuerpo comenzaba a cambiar y contando apenas con 17 años iba a ser inevitable que tomara decisiones que le cambiarían la vida para siempre.
Afortunadamente sus padres aunque desepcionados, la apoyaron al 100%, y de forma libre ella misma asumió la responsabilidad de traer al mundo a un ser nuevo para amarlo, guiarlo y darle todas las herramientas a su alcance para que lograra ser feliz en la vida.
El nacimiento de mi sobrino se dió justo en la época en la que tenía que ir preparando el camino para disputar mi lugar en la carrera, por lo cual a partir de ese momento mi contacto con mi querida amiga y su pequeño se limitaron a mensajes y llamadas ocasionales para ponernos al corriente.
Cinco años más tarde, poco antes de que me ocurriera mi caída, por fin tuvimos la oportunidad de convivir los tres en persona...mi pequeño y yo hicimos una conexión inmediata gracias a su curiosidad y a mi peculiar forma de hacer muecas.
Desde ese reencuentro no hemos vuelto a perdernos la pista, y el niño ha sido partícipe de nuestras locuras, paseos de aventura y comidas sociales. Desde que su madre tuvo qué buscar oportunidades de trabajo fuera de la ciudad, con el consentimiento de la abuela he sido su tío de fin de semana, de alguna forma tratando de recobrar los años perdidos al mismo tiempo que lo cuidaba y consentía como su propia madre lo haría (el padre al poco tiempo de nacido rompió con ella y hasta los cinco años nunca más volvió a buscar a mi niño).
Hoy cumplió 12 años mi pequeñito, y mientras lo felicitaba me fue inevitable chillar un poco al recordar de golpe todos esos hermosos sentimientos que un niño sin parentezco conmigo me ha generado desde el día de la confidencia.



Mirando atrás, solo espero que en el tiempo que llevo de haberlo conocido haya aportado algo valioso a su vida más allá de regalos, desayunos, vagancia y una manía insana por los gatos.

jueves, 19 de marzo de 2015

Por qué suelo ser discreto en mis cumpleaños

La verdad es que rara vez mis cumpleaños fueron un evento importante. Mis papás me festejaron unas 3 ó 4 veces, he tenido cuatro eventos con amigos al lado, las felicitaciones eran obligadas (Facebook y esas raras veces que una maestra checaba la lista de cumpleaños los alumnos...a veces tenía que hacer el recordatorio yo mismo) y solamente mis padres y abuelos han sido los únicos que me han hecho sentir autenticamente querido con cada 19 de Marzo al recordarme que por nueve meses fui esperado con mucha impaciencia hace algunos ayeres.
Hace años que aprendí a aceptar las felicitaciones por más superficiales que fueran, debido a que comprendí que poco me debe importar si soy relevante o no para otros. Pero sigo siendo algo tímido al respecto.


Las primeras felicitaciones vinieron de mi novia, mis papás y abuelos. Y con eso inicia mi cumpleaños 30 sintiéndome relevante para los que yo amo. Eso es todo lo que necesito.

miércoles, 18 de febrero de 2015

De aventura


Este Lunes tras cuatro años nuevamente me vestí de blanco, me calcé mis zapatos hospitalarios, y tomé una nueva ruta en un nuevo horario hacia el hospital que me verá a lo largo de tres años estudiar, trabajar y mejorarme a mí mismo para seguir avanzando y ser un mejor médico para mis pacientes.
Mis padres estaban orgullosos, mi Lucerita estaba echándome porras, y todos mis amigos por distintos medios me mandaban buenas vibras que por mucho superaban los nervios de volver a ser sometido evaluaciones, colas largas de racilla y cochinas guardias.
En estos tres días las cosas han marchado muy bien, mis nuevos compañeros parecen ser muy buen pedo, y disfruto cada instante de lo que está ocurriendo.

Tengo un buen presentimiento sobre el futuro cercano y mi actividad bloguera :D

sábado, 14 de febrero de 2015

Reflexión sobre el 14 de Febrero

Todos los años ha sido la misma historia de siempre:  llega el 14 de Febrero, y sin importar si tengo novia o no en su momento me pongo de peor humor del usual y me cago en lo empalagosas que se ponen las parejitas conocidas, o siento feo de ver a tantos vendedores ambulantes en las calles con un excedente de mercancía que tratarán de liquidar desesperadamente el día 15. Eran más los contras que los pros que le veía a esta festividad artificial que buscaba hacerme sentir culpable de no regalar flores, invitar una comida especial o no participar más activamente del espíritu compartido ese día.

Hoy puedo decir que aunque mi opinión sigue siendo la misma, el sentimiento es menos negativo:  después de todo tiene un origen muy noble (la persecución y castigo bajo pena capital de casamientos cristianos celebrados clandestinamente), tengo una novia con la que sin importar el día del año somos peor de empalagosos que cualquier cabrón motivado por la festividad, y pues si no quiero complicármela con la saturación de florerías, moteles, restaurantes y lo que sea, todo se puede hacer un día antes o después (¡así ayudamos también a nuestros comerciantes!).

Pero más allá de esta nueva actitud, haciendo recuento de días de San Valentín pasados me doy cuenta del curso que tomó mi historia personal tratándose de asuntos cursis e íntimos;  ciertamente me ha ido mal la mayoría de las veces, pero he ido aprendiendo a llevar las cosas con calma. Siento que estas experiencias me han ido moldeando y guiando a tomar un camino mejor, y es gracias a las buenas y malas decisiones tomadas que me reencontré con una persona muy especial que me cambiaría la vida de manera insospechada.


En fin, aquí les dejo un fragmento de la obra magna de literatura romántica:  El Arte de Amarte por Nappa. Feliz Día de San Valentín, damas y cabrones.


miércoles, 27 de agosto de 2014

Huellitas de tierra en mi pantalón negro

No hay mejor elogio para mi habilidad de hacerle piojito a mi mascota (quien por ahora se encuentra bien) que me escolte a la cochera el auto y me espere impaciente a que abra la puerta, se me trepe y a su manera me pida que lo rasque, lo acaricie y lo llene todo de palmaditas por varios minutos hasta que el condenado me quita las patas de encima y me deje bajar del carro.
Mientras aún pueda gozar de su nobleza, su lealtad y su inocencia animal, lo seguiré queriendo y me dejaré querer por mi polvoriento y pequeño amigo.