Mostrando entradas con la etiqueta Las cosas como son. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Las cosas como son. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de marzo de 2015

Por qué suelo ser discreto en mis cumpleaños

La verdad es que rara vez mis cumpleaños fueron un evento importante. Mis papás me festejaron unas 3 ó 4 veces, he tenido cuatro eventos con amigos al lado, las felicitaciones eran obligadas (Facebook y esas raras veces que una maestra checaba la lista de cumpleaños los alumnos...a veces tenía que hacer el recordatorio yo mismo) y solamente mis padres y abuelos han sido los únicos que me han hecho sentir autenticamente querido con cada 19 de Marzo al recordarme que por nueve meses fui esperado con mucha impaciencia hace algunos ayeres.
Hace años que aprendí a aceptar las felicitaciones por más superficiales que fueran, debido a que comprendí que poco me debe importar si soy relevante o no para otros. Pero sigo siendo algo tímido al respecto.


Las primeras felicitaciones vinieron de mi novia, mis papás y abuelos. Y con eso inicia mi cumpleaños 30 sintiéndome relevante para los que yo amo. Eso es todo lo que necesito.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Depurar es lo mío

Apenas el día de hoy caí en la cuenta que contando ya con nuevo equipo de cómputo, mi problema de no contar con un lector de discos se había resuelto, y los miles de archivos que respaldé a lo largo de una década de mi vida en CD's por fin podría traspasarlos a mi unidad de disco externo.
Qué tarde-noche tan loca pasé el día de hoy revisando copia por copia tantos recuerdos de mi época de universitario: los trabajos, las presentaciones de Power Point, trabajos para ganar créditos extra, artículos de difusión, chingos de información que en ese entonces no podía siquiera comenzar a digerir, los videos que mis amistades y yo solíamos filmar con nuestros celulares rudimentarios de las pendejadas que se nos ocurrían en horas libres, las películas que entonces eran un poco más difíciles de adquirir digitalmente (aún le guardo mucho rencor al Kazaa y al Ares), y por supuesto que las fotos de amigos que se quedaron, amigos que se fueron, familiares que nunca más en la vida volveré a ver salvo en sueños, y el rostro de mi vieja cicatriz del corazón de quien había jurado haberme deshecho de todo recuerdo suyo en mi vida.
Todo viéndolo desde mi perspectiva actual, en conjunto era un pequeño plano de cómo cosas grandes y pequeñas por igual me fueron dando forma y que para bien o para mal me llevaron por caminos que me hicieron aprender duras lecciones sobre la vida. Afortunadamente hasta los recuerdos dolorosos se veían ya lejanos de mi persona, sin ninguna capacidad de volver a hacerme llorar o de hacerme sentir tan mal como en otros tiempos fué.

El día acabó conmigo rescatando lo que valía la pena rescatar, y dejando ir archivos corruptos, discos rayados y los recuerdos que de una u otra forma se tenían que ir.



Me siento en paz.

martes, 24 de junio de 2014

Y surgió algo que revivió en mí un poquito de esperanza

Hace dos años, justo como lo he dejado plasmado en el blog en el costado derecho, yo perdí la fe en mi país el día que un títere mediático representante de toda la clase política doble cara de nuestra sociedad asumió el poder.
Desde entonces no he hecho más que indignarme, observar a diario cómo vamos de mal en peor y señalar a diario a los pendejazos que vendieron su voto por una miserable torta, enseres desechables con el nombre de esa alimaña, bolsas de cemento, tarjetas prepagadas, etc.
Pero lo cierto es que toda esa ira iba dirigida a mí mismo porque sabía que pude haberme sumado a la oposición de mi localidad por más pequeña que fuera, pude haber externado mi descontento en las calles y dado ese extra que sabía aún poseía. Tal vez insignificante, pero siento a veces que así me hubiera sentido distinto de aquellos mediocres que a lo lejos gritan "¡¡PÓNGANSE A TRABAJAR HUEVONES!!", o de los cabizbajos que se autojustifican con "Soy buen ciudadano, no tiro basura, pago mis impuestos, trabajo todos los días y vivo honradamente".
Al principio tuve mis dudas, cuestionándome si el movimiento Yo Soy Médico # 17 de verdad estaba justificado: a pesar de nuestro Juramento y de la naturaleza de nuestra labor, también es cierto que no siempre somos cuidadosos, llegamos a tener pleitos con los pacientes por estupideces, nos equivocamos y no lo aceptamos so pena de ser desacreditados, y de oídas dentro del gremio he sabido de elementos de renombre que cometen faltas serias a la ética con tal de llevarse billetes extra a la cartera. Somos imperfectos, corruptibles y estupidamente orgullosos. Tal vez nos estábamos dejando llevar por el coraje de que compañeros tuvieran qué pagar con su libertad sus errores y nos negabamos a ver la evidencia.

Fue entonces cuando me dí a la tarea de leer el caso, y tras encontrar contradicciones, declaraciones incoherentes, señalamientos que eran absurdos que fueran hechos por un médico, y el diagnóstico final, decidí por mí mismo que apoyaría la causa.

Y no solo se trataba de que se reabriera el caso y se hicieran las cosas con transparencia, sino de alzar la voz y señalar otros vicios que existen en nuestro medio. Los compadrazgos, las palancas, el desabasto de medicamentos, la saturación de los Centros de Salud, los calendarios ridiculamente espaciados de citas, la pobre cobertura de las derechohabiencias, las instalaciones en estado paupérrimo, las pagas ridículas, los horarios, la violencia entre compañeros, las malditas consultas de 30 pesos, los periódicos amarillistas, el uso indiscriminado del término 'neglicencia', la inseguridad de nuestros pasantes en el campo, los planes ineficaces de Salud Pública, nuestra patética bioestadística, nuestra desunión, nuestro pleito estúpido con la sociedad, las exigencias imposibles ante el prospecto de la muerte.

Durante los días que es estuvo gestando la marcha se fueron avivando las voces de los detractores. Algunos genuinamente afectados por nuestra incompetencia y otros que solamente eran los clásicos buscapleitos que necesitan con urgencia un culpable de todos los males de la sociedad y sus vidas vacías. Carniceros, asesinos, matasanos, ladrones, mercaderes de la salud. Leer todos los días esos calificativos no hacía mas que motivarme a seguir adelante y aguantarme las ganas de rebajarme al mismo nivel.

El Domingo que llegué al punto de reunión tuve el honor de conocer a la suegra de uno de los 16 implicados, un joven pediatra que solo tuvo al paciente bajo su cargo una noche durante su residencia, y su firma en el expediente fue la única evidencia que necesitó el padre dolido para exigir su cabeza. Sumado a eso que también me contó las vergüenzas que tuvo qué atravesar el hombre al ser más de una vez interrumpido durante su trabajo por policías, la revelación de que el acusador tiene aspiraciones políticas, antecedentes negros de pleitos legales y y el apoyo nada discreto del obispado jalisciense, terminé de convencerme de hacer mía la lucha por completo y sumarme con convicción a las filas de médicos solidarios.

Marchamos entre 450 y 500 compañeros por cerca de dos horas ocupando un solo carril de la calle, y por alguna razón ni un solo opositor se manifestó en nuestro camino contrario a lo que estuve leyendo toda la semana previa.
Fué muy emotivo ver cómo más colegas se nos iban sumando en el trayecto e incluso obtener el apoyo de personas ajenas al sector salud desde antiguos pacientes a trabajadores de otros sectores identificados con la urgencia de dignificar su trabajo.


Llegando al hospital señalado leímos el manifiesto del movimiento, entonamos todos juntos el himno nacional, y rompimos filas para continuar con nuestros deberes familiares (porque ninguno de los presentes teníamos trabajo ese día, los servicios de salud eran atendidos por los camaradas que les correspondía ese día, contando con su apoyo moral en todo momento).


Hoy ni un solo insulto a nosotros médicos me duele, pues ayer me quedó claro que existe una enorme diferencia entre hacer corajes silenciosos en un texto que se perderá entre millones en la red, y salir a la calle a dar la cara por aquello en lo que crees. Gracias al esfuerzo combinado de todos se logró la reacción del IMSS, de la Comisión de Arbitraje Médico, y hasta de la Cámara de Senadores, lo cual abre las puertas a cambios que favorecerán tanto a médicos como a pacientes, así como también a un trato más adecuado a nuestros compañeros tengan o no algún grado de culpabilidad en el caso disputado.


Si pudimos lograr algo saliendo a las calles, tal vez esto signifique que aún tenemos esperanza de retomar el control como Ciudadanos de nuestra tan lastimada Nación...


lunes, 5 de mayo de 2014

¡Muero!

Hasta hace un año yo era el tipo de persona que se quejaba de que el Domingo era un día aburrido que no tenía cabida en la semana y que superaba en nefastez al Lunes...oh qué iluso era: desde mi sobrinito precioso he ido aprendiendo lo que es tener qué dividir tiempo entre la necesidad de descansar, los pendientes del trabajo, la familia y tareas del hogar que surgen de última hora...y ni se diga que una criatura 18 años más joven que yo ponga en evidencia que aún no recupero fuerzas y ponga a prueba la resistencia de mi cuerpo (y de paso la de mi billetera).
Peor desde que cambié de emple, ahora sí comencé a probar lo que es tener qué embotellar la negatividad que me nace de lidiar con dos o tres cabrones hijos de la chingada en el trabajo para no perder la compostura y mi querido (tan necesario) sueldo. A veces tener qué hacer lo imposible contra reloj y siempre dar un poco más de lo que creo ser capaz de lograr con tan poco que se me da para cumplir.
De repente todo eso hace menos atractivo salir a buscar aventuras allá afuera y mejor encerrarme en la oscuridad de mi cuarto, tener todo apagado y perderme por horas en las negras profundidades del sueño.
Estando cansado y padeciendo de esa estúpida falta de tiempo para todo, hasta gracias doy al Monstruo de Espaghetti Volador que los pinches Domingos existen con o sin cerveza en mano. Tener un día (yo afortunadamente dos) para gozar de precioso tiempo de sobra es un privilegio del que realmente pocos a mi edad con necesidad de ingresos seguros pueden tener.

Por eso ahora me trago mis palabras y mientras puedo disfruto de esta libertad para tirar hueva antes de que lleguen mis humanitos (hijos) a mi vida a destruir mis nervios a tempranas horas sintonizando al puto Chabelo.

viernes, 21 de febrero de 2014

Detallitos sobre el cambio

En lo que va de este mes, me he dado cuenta de que pequeños detalles son efectivamente los que hacen las grandes diferencias.


Del lado derecho podemos apreciar una lámpara de exploración con luz blanca LED, y a la izquierda otra lámpara con luz amarilla, también de tipo LED; la primera es la que mis jefes me proporcionaron para trabajar.
Ya antes había tenido lámparas de ese tipo, sin embargo durante mis primeros años como médico jamás me he tenido qué ver en la necesidad de usar esa luz para revisar a un paciente, siempre a causa de que para bien y para mal he contado con el apoyo de instrumental más versátil y tradicional de foco con filamento o fibra óptica.
Ahora es que tras muchos años de no usarlas, por fin veo la diferencia entre la luz blanca y moderna y la luz amarilla:



No ha habido ni un solo paciente que no se haya quejado de lo molesto que es ese resplandor en la oscuridad aún a distancia. Quizás la luz blanca está bien ahora que será el estándar de los alumbrados públicos, para linternas y para gendarmes...¡pero qué mentada de madre es que eso te dé directo en un ojo!
A raíz de eso, antier me dí tiempo de buscar y comprar la lámpara azul de luz amarilla (parecida a la de los instrumentos de generaciones anteriores), y ¡vaya que sí hay una diferencia enorme! No solo el color es más cálido y fácil de tolerar, sino que además el foco está en una parte profunda de la cámara, diluyendo por mucho la intencidad del haz de luz al salir de ella.


Quizás este es un buen ejemplo de tecnología moderna bien y mal aplicada. Sin olvidar, también que uno siempre debe prestar atención a las quejas del cliente si uno quiere mantener su interés.

domingo, 26 de enero de 2014

Autotitulado

Por alguna curiosa razón ultimamente me he dado tiempo de leer tuits y comentarios hechos a través de Facebook en páginas de noticias y en una que otra de ocio. Carajo, cómo resultó certero el tag que a veces (ya no tan seguido) pongo de 'Mi opinion te vale madres...".
Efectivamente todos tenemos una opinión para lo que sea, desde temas relevantes hasta trivialidades que sí son francamente pérdida de tiempo, y por más que las Cartas Magnas protegan (en teoría) la libertad de expresión la verdad es que hay quienes abusan de ese privilegio sin siquiera merecerlo.
Hace años un conocido me ilustró que en Comunicación existe un precepto básico que dicta que el micrófono tiene un poder que no debe tomarse nunca a la ligera, y por ende el comunicador tiene la responsabilidad de usarlo responsablemente, juzgar a quién otorgarlo, a quién negarlo y cuándo retirarlo; lo mismo podía ocurrir con los medios escritos que no fueran epístolas (el Twitter de la antigüedad). Los tiempos han cambiado, y con la capacidad que adquirimos de hacer circular información valiosa por medios que antes eran de uso exclusivamente militar, viene también una vorágine de insultos, mensajes de odio a minorías, teorías conspiranoicas, desinformación, verdades manipuladas, debates pendejos y una cagadera que a cualquiera con sentido común da asco.
Escribo esto sin dejos de hipocrecía porque admito que ocasionalmente he perdido la paciencia y me he enfrascado en peleas con gente que ni conozco ni me encontraré en algún punto de la vida por alguna tontería que no valía la pena o por mi estúpido ego en mis tiempos más mozos; sin embargo por más que aborrezca al Presidente de México, a su familia, su séquito de lamebotas y a la gente que lo llevó al poder, tengo la cabeza para no compararlos con un estúpido anime que no me termina de gustar en una página que almacena ilegalmente material con derechos reservados y subtitulado por adolescentes con demasiado tiempo libre, o la madurez mental para no llamar puto o de mentarle la madre al primer cabrón con una opinión contraria a la mía cuando para empezar ser juzgado homosexual ni es insulto ni tampoco tengo el gusto de conocer a su mamá.
Hay quienes tienen la suficiente inteligencia é no?, también el valor) para rebatir todas y cada una de esas muestras de descortesía y desinformación hasta dejar acorralado al otro usuario con hechos y argumentos muy bien estructurados, pero hoy día creo yo que eso es el equivalente a meterle una tremenda golpiza de cantina a un niño de 9 años que por primera vez aprende a hacer uso del dedo medio de la mano. Por eso y porque sé que tengo muy baja tolerancia a lo que yo juzgo estupidez que no permito los comments anónimos aquí en Blogger, y ya hago lo posible por no leer las secciones de comentarios con plugin de Facebook y Twitter para ahorrarme el dolor de cabeza en otros lares de Internet. Los foros ya ni se diga.
No obstante hay cosas por las que vale la pena pelear y señalar, ya que no hacerlo es lo mismo que pasar por la calle y no hacer nada al ver que una bola de cretinos abusan del más débil, o ser víctima de acoso y quedarse calladito esperando a que se aburran de uno y me dejen en paz por el resto del día.

En resumen, podría decir que el abuso de la libertad de expresión es un mal necesario que viene con la responsabilidad que conlleva, y es cosa de educación su buen o mal uso que le demos. Tristemente, como Idiocracy lo ilustra, los deprivados de inteligencia son los que se reproducen en mayor número a gran velocidad.



(Esto lo redacté a raíz de las cosas horribles que leí en la página del periódico local sobre el suicidio de mi vecino y también por una que otra opinión horrible que me he encontrado en Internet sobre el suicidio de una personalidad del medio que yo respetaba mucho)

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Navidades Aguadas

Según veo, después de 29 años de celebrarlas navidades en compañía de mis familias paterna y materna, por fin me ha tocado uno en particular en el cual el entusiasmo y el calor se sienten menos.
Por un lado en la familia paterna ya somos demasiados integrantes (39) en una sola casa pequeña; no podemos movernos libremente, tenemos prisa por cenar para poder desocupar la mesa, los temas de conversación se vuelven generalizados al verse forzada la convivencia de un grupo grande, y es inevitable quedarte con las ganas de convivir a nivel más personal con la familia que rara vez tengo oportunidad de ver en todo el año.
Mientras, en la casa materna las agendas muy apenas pudieron compaginarse, junto con el hecho de que mi abuela cada vez tiene menor tolerancia a los desvelos y mis primos preadolescentes son más insoportablemente ruidosos.


Pero en fin, si algo se puede rescatar de la velada es que como siempre disfruté de mis lindas viejitas chaparritas, y que sorprendí a mamá contradiciendo sus declaraciones de que aún no quiere ser abuela al verla con las hijas de mis primas muy embebida.


domingo, 25 de agosto de 2013

Eres un ave perdida que no encuentra el Sol

Y de nuevo llega esa pinche época del año que estresa a todos los médicos y no causa mas que agudizaciones de gastritis, migrañas, insomnio y problemas serios de ansiedad. Sí: estoy hablando del estúpido Examen Nacional de Residencias por el que tanto me he quebrado la cabeza los últimos dos años de mi vida.
No le dedicaré un post falsamente positivo porque la neta me he sentido ridículo escribiendo esas estupideces para días después arrepentirme al obtener un resultado no deseado, así que mejor esta vez seré honesto y expresaré lo pinche frustrado que me siento por culpa de ese examen.
Ese test es la unica barrera que me impide no solo estudiar la especialidad que quiero, si no también que se me comience por fin a tomar enserio como médico, pueda darme el lujo de cobrar una suma por encima de la ridícula cantidad de $30 MX el paciente, asegurar un mejor trabajo y ahora sí contemplar la posibilidad de irme de casa y quitarme de encima la sobreprotección de mis viejos.
Sí: ya sé que hay más opciones que la especialidad, ya sé que no se necesita ser especialista para trabajar en un hospital (aunque ayuda más), ya sé que hay médicos generales que por sus buenos resultados pueden cobrar de forma más decente sin que la gente les reclame, sé que tengo compañeros y amigos que con el sueldo del que me quejo se han aventado al ruedo del matrimonio y la paternidad, que si quisiera hace mucho me habría ido de casa de mis padres, y que no necesito la aprobación de la sociedad si soy o no soy especialista. PERO MI EGO LO NECESITA, MUCHO.

Y es triste, patético. Pero tengo qué ser honesto conmigo mismo y sacármelo de la cabeza si esta noche quiero dormir y si quiero concentrarme cada que abra un libro para volver a pelearme con el saber de los galenos.

martes, 16 de julio de 2013

Ese silencio sepulcral cuando alguien es despedido

Hoy tras el viernes de inspección sorpresa, mientras estábamos haciendo jornadas por ejidos, mi jefa inmediata fue cesada a raíz de que no manejó una situación como se lo mandaron desde México desde el mes de Enero. Fue bastante triste enterarnos de eso cuando llegamos a la oficina a dejar nuestras cosas, solo para encontrar al supervisor y su escritorio sin la mayoría de sus pertenencias.
Quizás fue lo mejor ya que ella distaba de ser una líder, y eso traía como consecuencia algo de desorden y que algunos afiliados no la tomaran enserio; pero no quita que era muy comprensiva con nosotros como su equipo de trabajo y se mostraba razonable ante nuestras peticiones y observaciones, aparte de que me simpatizaba mucho y tiene una familia preciosa (era lindo ver a sus hijas llenar de vida la oficina).

Ahora solo queda seguir con la labor, esperar unos días para que se enfríe el asunto, quizás llamarla para despedirme y desearle buena suerte, y ver qué nos depara el próximo mes ahora que enmedio de nuestra planificación de eventos nuestra organizadora principal ya no está.

miércoles, 19 de junio de 2013

Buenas noticias

Aparte de que le asignarán la tarea a otro equipo más cercano a la zona de desastre, descubrí que no soy el único que piensa que una intervención nuestra requiere mayor organización y trabajo coordinado con la gente que de verdad dirige el movimiento de la gente de protección civil.
Mínimo eso me demuestra que mis compañeros de trabajo tienen más sentido común que la gente que nos manda comodamente desde la capital tras el auricular de un teléfono.


Ojalá el equipo tome las decisiones correctas y sepa distinguir entre la realidad de una catástrofe y la imagen inflada que nuestra empresa vende de sí misma en dicho escenario.

martes, 18 de junio de 2013

Posers

En recientes fechas ha habido lluvias en el Estado que acabaron en inundaciones en algunas zonas al Norte. Mis jefes estando muy al pendiente de ello tienen pensado enviar a mi equipo y a otros del país a hacer acto de presencia con brigadas médicas.

Eso suena chido, pero he tenido muchos desencantos hasta la fecha con la Fundación y las evidencias que apuntan a que no son más que una fachada enorme para que cierto empresario ex candidato a la presidencia de México evada impuestos. Y aunque no es la primera vez que manda médicos a las zonas de desastre, yo sé muy bien que Cruz Roja, Salubridad y el Ejército Nacional son los que se llevan la mayor parte de la chinga y hasta arriesgan sus vidas en zonas de deslave, estancamientos de aguas negras, moviendo animales muertos y exponiéndose a innumerables patógenos al estar al pendiente de todos los enfermos.

Nosotros en cambio, ¿qué haríamos?. Dudo mucho que el Señor Don Patrón nos dé equipo y materiales para protegernos y proteger a los damnificados, a lo mejor iríamos acompañados de dos o tres botargueros para dizque animar a las masas cuando en realidad solo sirven como logo inconfundible para las fotos publicitarias de los repartos de despensas (a veces con producto caduco, por cierto), medicamentos (de muy mala calidad y sobrepreciados a pesar de ser "los más baratos"), atención médica redundante y limitada, y dos que tres monos haciendo de cuenta que ayudan a limpiar cuando a los tres segundos de tomada la fotografía sueltan la pala o la escoba.

Claro que no estorbaríamos ni seríamos un asco de personas si nos pusieramos en plena disposición de Cruz Roja o Protección Civil siguiendo sus instrucciones, pero yo sé que no será así. De verdad espero que no me envíen a formar parte de esa farsa, ya de por sí me avergüenza tanto que ni uso sus batas con sus logos y hasta envío a mis pacientes a surtir sus recetas a otras farmacias diciendo lo falsa que es la publicidad de mis jefes.



Por esas cosas es que planeo seriamente renunciar acabando la conmoción de mi examen.

martes, 28 de mayo de 2013

Regresión


Por tres días estuve cazando como loco accesorios para caracterizarme de payaso en el evento que habíamos agendado para el 28 de Mayo: una festividad tardía de Día del Niño y de la Madre para gente de una institución afiliada.
Originalmente iba a disfrazarme de Bane como ya se los había contado previamente, pero como querían algo más amigable lo único que se me ocurrió fue de ir como payaso doctor.
Gasté cerca de 500 pesos en maquillaje, peluca, tirantes, guantes blancos, un clavel y juguetes de novedad para verme lo más alegre posible, tal vez hasta jugar con mi chipote chillón (como el del Chapulín Colorado) con algún niño que se tropezara al jugar o algo por el estilo...
Pero qué decepción me llevé cuando a los quince minutos de haber aparecido disfrazado un grupo de niños pendejos comenzaron a decirme majaderías, tratar de quitarme mis cosas y hasta desafiarme a que no les hacía nada. Grave error. Lo que esos niños no sabían es que aún en estas fechas yo guardo mucho odio y rencor de mi niñez y adolescencia cuando era incapaz de quitarme de encima a imbéciles de esa categoría (solo que más nice a diferencia de esas zarigüeyitas de colonia popular), y el solo recordatorio de esos días hizo que quitara la voz de Cepillín, borrara mi sonrisa y le respondiera a cada uno sus insultos con un golpe de mi juguete chillador directo a sus cabezas, fluyera el sarcasmo de mi boca y cada que los veía hacer una pendejada los paraba en seco gritándoles como Nazi a viva voz desde lejos.
No he recibido llamadas de atención y he sido claro con mi jefa que desde el momento en el exploté me mantuve alejado de los niños al saberme capaz de mandarlos a urgencias con la doble amputada de orejas que les iba a dejar de tan fuerte que iba a tirar de ellas. Se mostró comprensiva y le parece que en realidad no fué la gran cosa la forma en la que los agredí, pero la verdad es que me vale gorro si al final resulta que alguien se queja de mí y me despiden.
Yo sé que los niños no son angelitos, que son seres humanos capaces de cosas extraordinarias y también horrorosas, pero creo que ningún niño (mucho menos de edad escolar) puede pasar por la vida sin probar las consecuencias de sus actos y palabras, y eso incluye provocar a la persona equivocada y aprender a la mala la lección (aunque bueno, yo también me jugué mi suerte porque no sé si el padre de alguno de esos desperdicios de dinero es un naquete con pistola).



En fin, hoy cierro con la reflexión de que el cinturón debe volver recargado de su largo letargo como instrumento de reeducación, que ningún niño que no conozco merece que me gaste 500 pesos por él en cosas alegres y bonitas, que los niños inocentes y puros son tan raros como el unicornio y que la venganza aunque es un plato que se sirve frío, caliente hace algo de analgesia...¡como las compresas humedas!

jueves, 2 de mayo de 2013

Vanesa Quiroz - Esperándote




Estoy soñando sí
Sólo imagino
Todo es real
Ojalá que así lo fuera

Es sólo otro día
Otra noche fría
No sé si me buscas
O si me esperas

Puedo ver en tus ojos
Y también tu rostro
Quiero verme amada
Y dormirme abrazada
Dime que me quieres
Dilo por favor

No puedo dejarte
Y menos olvidarte
No puedo saber
Qué quieres de mi
Puedo tocarte
E incluso verte
Ven hacia mi

Vamos, más cerca...
Puedo sentirte
Tan cerca de mi

No me persigas
No lo soporto
¿Por qué me torturas?
¿Qué quieres de mí?

Dime quién eres
Dime dónde estás
¿Qué quieres de mí?
¿Qué necesitas de mí?

No puedo saberlo
¿Que quieres de mí?

No puedo dejarte
Y menos olvidarte
No puedo saber
Qué quieres de mi
Puedo tocarte
E incluso verte
Ven hacia mí

Vamos, más cerca...
Puedo sentirte
Tan cerca de mi

No lo soporto
No me persigas
¿Por que me torturas?
¿Que quieres de mí?

Dime quién eres...
Dime dónde estás
¿Qué quieres de mí?
¿Qué necesitas de mí?

No puedo saberlo
¿Qué quieres de mí?

Dime quién eres
Dime dónde estás
¿Qué quieres de mí?
¿Qué necesitas de mí?

Dime quién eres
Dime donde estás
Dime amor
Porqué me quieres
Que todavía me anhelas

Cuando te acercas
Muy cerca de mi
Puedo sentir tu dolor
Tu miedo y afliccion

Yo no sé porqué
Desconozco la razón
Cuando te acercas
Muy cerca de mí

¿Nunca has sentido como si alguien te vigilara?
¿Nunca has sentido como si alguien te esperara?
¿Estoy soñando?
¿O sólo me lo imagino?

¡Ay amor!
Te esperaré toda la vida
Te esperaré hasta la muerte
Siempre...siempre...siempre...
Estoy amor...esperándote

No puedo dejarte
Y menos olvidarte
No puedo saber
Qué quieres de mi
Puedo tocarte
E incluso verte
Ven hacia mí

Vamos, más cerca...
Puedo sentirte
Tan cerca de mi

No lo soporto
No me persigas
¿Por que me torturas?
¿Que quieres de mí?

Dime quién eres...
Dime dónde estás
¿Qué quieres de mí?
¿Qué necesitas de mí?

No puedo saberlo
¿Que quieres de mí?



......................................




Demasiadas coincidencias ultimamente. Es bueno simplemente sacarlo del sistema de vez en cuando...para variar.

martes, 30 de abril de 2013

No existen las blancas palomitas

La manzana de la discordia.


Antes de abrir esta Caja de Pandora, debo aclarar que acepto ser apenas un mocoso imberbe que apenas lleva dos años ejerciendo su carrera, que desgraciadamente la he llegado a cagar en algunas ocasiones con mis pacientes, y que también tengo el defecto de que a veces (aunque procuro que no sea tan seguido) con tal de no admitir mis limitaciones de conocimiento he tenido que aventarme choros mareadores con tal de que mi diagnóstico sea aceptado por un paciente de trato difícil. Está mal, es una falta de respeto a mis maestros y mis pacientes, y por ello cada que he incurrido en fallas a mi deber, me he sentido obligado de abrir de nuevo los libros, pedir consejo a compañeros, y de referir a mis pacientes con gente más digna de su confianza. Ni soy un médico de las mil maravillas, ni me tildo a mí mismo de no pecador.

Ahora que eso queda aclarado, pasemos a los chingadazos: me caga mi gremio. Desde el primer año de la escuela hasta la fecha, no puedo evitar mover los ojos a los cielos cada que veo a un cabrón de esos pasearse por las calles en bata blanca, o presumir a sus amistades o familiares en las reuniones de que él/ella "salva vidas" nomás para dizque apañarlos a todos. Yo creo que por culpa de esa falacia de "salvar vidas", las distintas sociedades donde los médicos hemos existido en la historia del hombre en este mundo hemos sido ejecutados, encarcelados, humillados, mutilados o desterrados al fracasar en dicha proesa.

Por crear ese mito tan absurdo de que nosotros poseemos el poder de los Dioses gracias a Esculapio o cualquier otra figura mítica que se les ocurra, nosotros nos atrevimos a ser algo más que hombres libres y esclavos sin amo mantenidos por la sociedad a la que servimos, aspiramos a ser lo más cercano a Señores Feudales si no es que Dioses sobre la tierra vendiendo esa premisa absurda con la que impresionabamos a los campesinos y supersticiosos. La expectativa que nosotros mismos creamos a nuestro alrededor fue la soga que solitos nos pusimos en el cuello.

Nuestra prepotencia, nuestra necedad en que somos los poseedores de todo conocimiento, las ínfulas de que por derecho debemos pertenecer a la parte más alta de las castas, y nuestra explotación siniestra de la tanatofobia de la humanidad hacia un hecho tan natural y neutral como la muerte haciéndonos pasar por sus salvadores son la causa del desprecio de la gente letrada e iletrada por igual.

¿Y todavía tenemos el descaro de reclamarle a la sociedad con pendejadas de esas que circulan por correo y Facebook? No exculpo tampoco a la gente, que espera que a cambio de miserias de pago los tratemos como reyes y hagamos todo lo que nos piden; pero creo que hay qué hacer un poquito de memoria y afrontar los hechos sin culear.

Yo por eso insisto que no salvamos gente: manipulamos la naturaleza para prolongar la vida hasta donde eticamente (otra cosa digna de debate) es permisible...eso y también aconsejamos, educamos, ayudamos y consolamos. Esas últimas creo que nadie nunca las toma en cuenta porque ya casi nadie las lleva a cabo.




Pffft, en fin. Ya me desahogué del disgusto que me dí al leer las peleas pendejas de Internet acerca del tema.


jueves, 11 de abril de 2013

A smoker is always a smoker




Recién regresé de un break de 5 minutos que me dí de mi simulacro de examen, y como siempre al acabarme el cigarro en mi patio al sentir la quemazón en la boca y la garganta me pregunto por qué sigo gastando dinero ocasionalmente en cigarros.
Yo en lo personal me considero un fumador social: nomás me junto con mis amistades que comparten el hábito, y me entra el deseo de volver a encender un cigarro durante la conversación; siempre acabo comprando una cajetilla de Marlboro Fresh para no verme muy gorrón y los sobrantes (si es que no me puse intenso) los reservo para situaciones que creo lo ameritan. Son esas situaciones en las que vuelvo al punto de partida en el que cuestiono mi consumo.

Ahora que ya no tengo qué guardar capital para las citas, igual debería considerar seriamente comprarme un e-cig de sustituto. Me dicen que se ahorran mucho dinero, no deja olores y ayuda mucho a quitar la ansiedad de tener una colilla en la boca.



(Este post no es patrocinado...aclaro.)


martes, 2 de abril de 2013

Garbage - Not your kind of people






We are not your kind of people 
You seem kind of phony 
Everything's a lie 

We are not your kind of people 
Something in your makeup 
Don't see eye-to-eye 

We are not your kind of people 
Don't want to be like you 
Ever in our lives 

We are not your kind of people 
Find when you start talking 
There's nothing but white noise 

Running around trying to fit in 
Wanting to be loved 
It doesn't take much 
For someone to shut you down 

When you build a shell 
Build an army in your mind 
You can't sit still and you don't like hanging 'round the crowd 
They don't understand 

You drove by as I was sleeping 
You came to see the whole commotion 
And when I woke I started laughing 
The joke's on me for not believing 

We are not your kind of people 
Speak a different language 
We see through your lies 

We are not your kind of people 
Won't be cast as demons 
Creatures you despise 

We are extraordinary people










....................









No soy fan hardcore de Garbage, pero canciones como estas me alegran al mostrarme que una banda no necesariamente con el tiempo pierde el toque y la capacidad de despertar sentimientos.
Me gusta la temática de la canción. Anacrónica y cotidiana en cualquier contexto. Todos conocemos o somos alguien así.

Si sigo escuchándola en mi cabeza, acabaré comprando el Metal Gear Solid V (estupida mercadotecnia).

martes, 19 de febrero de 2013

Cuenta regresiva

Finalmente hoy arrojé la bomba con toda la formalidad y respeto que merecían mis compañeros de trabajo y jefa inmediata. Fue difícil al ver sus expresiones desconcertadas al recibir mi anuncio de renuncia, pero entendieron muy bien que no me estaba gustando nada hacia dónde me querían llevar nuestros jefes de más arriba y hasta lo veían venir por el hecho de que a solo 5 meses de que un puesto que estuvo vacante por dos años así de la nada se le comenzó a pedir rendir cuentas.

Sentí ese maldito nudo en la garganta, pero me hizo más fácil la llamada que me hicieron los de RH desde la capital: me pidieron que lo reconsiderara y me hicieron hincapié en que no querían que me quedara con la impresión de que me demandan mayor productividad, sino que me pedían ayudar a más gente...sí, acertaron, ahí fue donde ellos en definitiva me perdieron.

De aquí a la última semana de Febrero continuaré trabajando con mi calendario justo como lo elaboré, ataré algunos cabos sueltos, celebraremos la junta mensual donde se hará el anuncio, y extenderé mis servicios voluntarios según se me den las oportunidades para todas aquellas beneficencias con las que he trabajado hasta la fecha, para ahora sí hacer trabajo altruista sin remuneraciones de por medio.


Voy a extrañar a mi equipo de trabajo, pero a final de cuentas es solo un empleo que tarde que temprano debía acabar. Cumplió con su función y tristemente ya no puede darme más bendiciones.

domingo, 17 de febrero de 2013

La cruda realidad



Con este tag, ustedes fueron testigos de un cambio en mi persona que me levantó del hoyo en el que yo solo me atrincheré por dos años. Han visto cómo día tras día le volví a encontrar sabor a la vida ayudando a otros, tocando vidas y haciéndome conciente de la existencia de internados, asilos y patronatos que desgraciadamente no cuentan con apoyos mediáticos para darse a conocer.

Olviden lo ocurrido el viernes, eso quedó resuelto (el viejo retrógrada estaba ausente y conté con la bendición de una abuelita buena onda que hasta salió aprendiendo a usar un condón): hace días recibí un correo de los altos mandos del D.F. en el que me cuestionaron las cifras de mi productividad bajas a comparación de los otros monos obreros a lo largo de los meses que llevo en su empresa, y yo muy ofendido por el cuestionamiento hice un correo muy largo que me tomó una hora en componer en el que exponía con todo lujo de detalle los factores que dan como producto final esas cifras, tales como el pobre interés de parte de las ONG's afiliadas a nuestros servicios, que nos dan largas en sus respuestas, solo visito las que me lo solicitan, que no todas tienen derechohabientes internados, no todo mundo está enfermo por lo cual está difícil para mí lograr 18 consultas diarias como mínimo en una sola visita programada por día, las pláticas de salud las doy basadas en las necesidades reales que encuentro en la institución de turno y no a lo pendejo, las rutas de autobuses que me reembolsan no cubren todos mis destinos y eso me obliga a dejar las beneficencias retiradas en último lugar, y aparte les hice saber que por iniciativa propia me he dado a la tarea de abrir expedientes clínicos como respaldo médico-legal de aquellas que manejan población infantil en riesgo (tarea que demanda dedicar al paciente minimo 40 minutos de entrevista y examen físico, a lo cual también se agrega que al ser niños en edad preescolar y escolar debo ir por las tardes pasadas mis horas reglamentarias de trabajo para no interrumpir sus estudios). A todo eso agregué un argumento final de que jamás me causó bochorno alguno reportar mis actividades porque siempre supe que hacía lo correcto, que lejos de violar políticas estaba poniendo en práctica los principios que profesa la empresa, y que mis pacientes lo agradecían.

A esto obtuve de respuesta un correo en el que se me daba la razón, PERO se me seguía instando a hacer modificaciones a mi calendario de trabajo para poder subir las cifras.

Ni las comprensivas palabras de mi jefa, ni las palmaditas de espalda de mis compañeros de trabajo me han ayudado a quitarme el mal sabor de boca. Todo el fin de semana he tenido un fuerte dolor de cabeza de tanto que he repasado el correo inicial y su respuesta, y la razón de ello es que he buscado por todas partes razones que los justifiquen. No las hay.
Claro: ellos por más altruismo que hagan no dejan de ser una empresa que maneja enormes cantidades de dinero, tienen una imagen qué mantener, y poco importan los medios para lograrlo. Si ven que un elemento les está rindiendo poco a diferencia de la media tienen qué comenzar a evaluar si tienen qué prescindir de él o no, eso lo entiendo. Pero me encabrona sobremanera que pongan entredicho una labor que hice con mucho amor y me pidan que comience a darle importancia a la cantidad sin descuidar la calidad.

Yo siento que no es mas que señal de que al final soy un elemento prescindible y poco importa la diferencia que yo haga en ese lugar.

Mañana llamaré a dos de mis coordinadores para ver si hay forma de conciliar mis intereses y los de ellos; pero como sé de antemano que les van a resbalar mis razones, me estoy preparando para renunciar de tajo, agarrar mis cosas y dejarles todo colgando igual que lo hicieron mis otros antecesores. No me preocupo por mis niños, ancianos y necesitados porque siempre puedo darme la vuelta a continuar con mi labor, ahora sí como una genuina caridad. Y yo como médico puedo siempre agarrar un nuevo trabajo en la farmacia de cualquier rancho de los alrededores sin complicármela mas que para darle cambio a mis pacientes a la hora de la cobranza.

lunes, 14 de enero de 2013

Doctor Egoísta

Ya llevo poco más de un mes de negarme a toda solicitud que me hacen de cubrir a médicos de farmacias; además de mi última experiencia, honestamente aborrezco la idea de renunciar a una comida tranquila, una breve siesta, tiempo de estudio y mi tan necesaria actividad física por unos pesos extra.
Me tranquilizo sabiendo que no necesito el dinero (por ahora), hay muchos colegas allá afuera que seguro aceptarán las ofertas, y que en realidad me insisten para que las farmacias tengan más clientela, nunca por la gente.

Ojalá no me vea en la necesidad de trabajar tiempo extra en un buen rato.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Ya chingué el 2012

Desde mi cueva troll en familia y de muy buenos ánimos les deseo a todos que la pasen chido si celebran (yo lo hago más por convivir que por la festividad misma); y los que no igual y mínimo espero sus hogares no amanezcan llenos de putos cohetes quemados, palomillas y mamada y media con la que a la bola de mocosos pendejos les encanta automutilarse al manejarlas mal.

Disfruten el recalentado del pozole, mole o pizza mañana y no olviden ver una película enmedio de la hueva.