Mostrando entradas con la etiqueta Family values. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Family values. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de marzo de 2026

Vivo, coleando y mas canoso

​¿Ha pasado mucho tiempo, verdad?

Tal vez muchos de ustedes ya me siguen en mis otras redes y tienen una noción de lo que ha acontecido en mi vida, pero para los que no, aquí va un resumen:

-Ya tenemos un año y medio de haber acogido a nuestra hija adoptiva, y seguimos pendientes de nuestro juicio de adopción por las idioteces burocráticas del estado en el que la conocimos.

-Ya logramos avances en cuanto a la materia afectiva y el sentimiento de pertenencia, pero la gestión de la ira, el retraso de lenguaje y la tolerancia a la frustración siguen siendo puntos a trabajar.

-He tenido algunos desencuentros con mi familia de origen, pero parece que por fin hemos podido resolverlos y la convivencia se ha vuelto armoniosa ahora que vivimos todos una nueva etapa de familia en expansión.

-Mis gatas siguen siendo gordas, caóticas y adorables a pesar de los años. Son nuestra vida.

-El trabajo se ha vuelto una fuente no solo de dinero, sino de fortaleza para mí. Me siento validado por mis jefes, compañeros y pacientes a pesar de los problemas típicos de mi medio, y sinceramente los problemas que enfrento como papá hace ver como niñerías mis broncas de hace años.

-Pronto cumpliremos diez años de matrimonio, y a pesar de que somos actualmente politeístas, estamos comenzando a considerar seriamente formalizarnos ante la Iglesia para simplificarle a nuestra niña su cosmovisión antes de abrirle las puertas a otras alternativas. Lo que menos queremos es que cualquier sectario o fundamentalista de mierda le lave el coco a falta de una postura espiritual clara.

-En recientes fechas hemos descubierto a través de los profesionales de la salud mental correspondientes que cada quien padecemos de algún tipo y grado de neurodivergencia, lo cual ya da algo de sentido a mucho de lo que he ido documentando con los años en este y otros blogs.


No se parece esto nada a mi viejo estilo, pero me comprenderán que a estas alturas de mi vida el tiempo se ha vuelto un lujo, y mi prosa hoy día es la última de mis preocupaciones.



¿Y ustedes que han hecho estos casi dos años?

miércoles, 9 de octubre de 2024

Mi angelito

 El día de hoy estoy esperando mi primera videollamada con la niñita que vamos a adoptar mi esposa y yo. Ya tuvimos el placer de conocerla en persona hace dos días y dedicarle medio día entero a ella. No tuvimos corazón de despedirnos por iniciativa propia, teniendo qué pedirle a su institutriz que nos ayudara a iniciar la despedida más dura quedándonos con el deseo ardiente de ya llevarla a casa con nosotros.  Sé que su trauma con las figuras de cuidado y nuestro deseo de ser padres es el que nos ha llevado a los tres a decirnos que nos queremos, e incluso a llamarnos entre nosotros  "mamá", "papá" y "mi amor", pero mi deseo por cuidarla, quererla y protegerla vive en mi corazón desde que supe que quería ser el papá de alguien. 

Lloro de felicidad al saber que en unos minutos podré decirle cuánto la extrañamos y no hemos podido dejar de hablar de ella con todo mundo desde que volvimos a casa. Y que tal vez pronto por fin podrá acompañarnos en el viaje a su nuevo hogar para siempre.

lunes, 3 de febrero de 2020

Yolanda

El sábado 1 de febrero de 2020, como era de costumbre marqué al celular de mi mamá para ponernos al corriente y darle tranquilidad de que yo estoy bien, así como ella a mí de que todos en Torreón están bien...las cosas no estaban nada bien en casa: mi abuela materna estaba en terapia intensiva.
Esa misma semana, la pobre sufrió una caída en su casa que provocó una fractura de cadera a sus más de ochenta años. Teniendo una valva mecánica en su corazón, dos procedimientos torácicos, habiendo sobrevivido a dos Eventos Vasculares Cerebrales Isquémicos Transitorios, siendo hipertensa y con un grado alto de fragilidad, tenía todos los pronósticos en contra, pero tampoco se le podía hacer un manejo conservador a su lesión. Debía pasar por el quirófano...y ella simplemente ya no tenía fuerzas para recuperarse.
No volví a saber nada sino hasta las 17 horas, que mis padres me llaman para despedirme de ella en altavoz diciéndome que se estaba yendo. Éramos muchos los que debíamos decirle adiós seguramente, así que fuí breve y conciso para darle tiempo a los demás y al equipo médico.
Ludym y yo limpiamos la casa, terminamos de lavar ropa, llamamos a nuestros jefes avisando que nos iríamos de la ciudad por emergencia familiar, dejamos mucha agua y comida a nuestras gatas, y partimos al amanecer a mi antiguo hogar.
En el camino, mamá me explica que ella estaba siendo cremada con prontitud como dejó estipulado en vida, y que su ceremonia y depósito tomarían lugar la noche del 3 de Febrero. No habría un velorio.
Llegamos a las 16 horas.
Nos reunimos con mis padres, y partimos juntos a la funeraria para recoger a las 20 horas su urna. Ahí estaban mis tíos, la mayoría de mis primos y hasta familia política. Ahí estaba, en una sencilla urna de madera con una placa del Sagrado Corazón que ella misma escogió; más pequeñita de lo que ya estaba, libre de sus medicamentos, su prótesis, las huellas del tiempo, de tristezas y pesares, reducida a polvo de huesos para hacerse una con el tiempo y su creador, pero sin el rostro sonriente que yo amé desde la primera vez que me acunó en sus brazos, o su dulce voz que me hacía volver a la niñez cada que me saludaba al visitar a su morada.
Acordamos partir a su casa a cumplir con el plan original de reunirnos a levantar su figura del Niño Dios en su ya silenciosa sala, y tal vez cenar ahí mismo como lo hacíamos cada año. Ludym y yo permanecimos en respetuoso silencio acompañando las dolorosas plegarias de nuestra familia creyente ante a la urna y el nacimiento montado. 
En lo que ordenaron la cena, comenzó un intercambio de anécdotas, al cual yo contribuí con unas fotos viejas que respaldamos de ella hace ya algún tiempo desde su niñez a su último cumpleaños al lado de mi abuelito Lauro. Sin embargo sentía que algo me faltaba, y eso era mi momento a solas con ella, como todas las veces que he viajado para saludarnos y despedirnos con miras a nuestro siguiente encuentro...entré a su habitación y me senté junto con mi esposa en su cama, y dejé que mi mente asimilara lo vacío que estaba su tálamo, lo pequeñas que eran sus pantuflas, la ominosa presencia de sus cruces y estampas religiosas, su cepillo con hebras de su cabello, su almohada con el olor de la cabeza que tantas veces besé, sus batas y suéteres característicos con los que andaba cómoda por la vida, los muebles y accesorios que la acompañaron por las distintas mudanzas que había tenido, y la tinita masajeadora de pies que le compré para su último cumpleaños...rompí a llorar en brazos de mi mujer como ella jamás en la vida me vió hacerlo.
Se había ido. No regresaría a besarme y abrazarme. No volvería a recibir su bendición para regresar con bien a casa. No podría presentarle a mi primogénito como deseaba hacerlo. No pasaríamos juntos una nueva Navidad. No podría tomar de nuevo sus manos entre las mías.
La persona que me cuidó casi a diario con amor y paciencia el año que me negué a volver al kinder por culpa de una maestra con problemas de control de ira; la persona que con un abrazo y un vivaz '¡Ay mijo, mijo, mijo!' me quitaba por un momento el miedo a crecer, la persona que se reía a vivas carcajadas con mis ocurrencias, preguntas, travesuras y hasta peleas con hermanos y primo; la persona que nos dejaba amontonarnos hasta cuatro niños con ella y mi abuelo en su cama por las noches; la persona que en juegos me dejaba cepillar su cabello y adornarlo con accesorios; la persona que bañándome me cantaba con cariño algo de Cri Cri; la persona con la que disfruté pequeñas aventuras viajando a la Sierra de Durango y las playas de Mazatlán por primera vez; la persona que con mucho orgullo me felicitaba cada logro académico; la persona que podía ver muy adentro en mi alma aún después de que de mi rostro desapareció el semblante de miedo y se quedó para siempre el ceño fruncido de la ira; la persona que sabía que debajo de la amargura había un niño que se sentía muy solo y temeroso.
Tardé media hora en componerme al tener el rostro hinchado y rojo, lavarme la cara en su baño y reintegrarme a la triste reunión fingiendo que no pasó nada.
Nos llevamos las cenizas para que mamá las guardara antes de que llegue la hora de entregarla a su último lugar de descanso. Le dí un tierno beso dándole las buenas noches, y nos fuimos a nuestro hotel a descansar y digerir lo que me estaba pasando.
Aún en este momento que escribo, se me siguen saliendo las lágrimas por más que trato de contenerlas, y está bien. Es parte del proceso que debo pasar al perder a mi otra figura materna que me acompañó 34 años de mi existencia. Sé que ella fué feliz a pesar de las crisis y pérdidas que vivió, que ella se sabía y sentía amada por todos nosotros hasta su último día, y que se fué en paz sabiendo que todos estábamos bien.



Pero aún sabiendo que ella vive en mí, no dejo de sentir que un pedazo de mi corazón ella se lo llevó.



Adiós, mi dulce Ángel. Gracias por todo tu amor.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Mil años después...

Ayer me nació dejar un comentario en el blog del respetable Profesor Luis Azpe Pico en una entrada dedicada a sus tan célebres lecciones de etimología grecorromanas, y tras dos años de haber dejado mi último texto en esta vieja bitácora, releí el blog y recordé cuánto me llenaba dedicar unos minutos a una reflexión muy personal y extensa de algún evento en mi vida.

Claro: en Twitter mis ideas llegan más rápido al público, y en Facebook hoy día el intercambio de opiniones es más álgido...pero ninguna de las dos es íntima. Eso era lo que amaba de Blogger, pues era el equivalente de un diario o carta que por azares del destino llegaban a posar ojos distintos a los míos con mi consentimiento y de donde podía nacer una afinidad temática, estilística o directa a mi persona. Y gracias a ese mismo medio hice amigos muy queridos que me han visto crecer desde mis primeros años de universitario hasta mi nueva etapa como esposo y médico especialista.

Pero, ¿qué puedo compartirles en esta época donde en otros lares pueden dar hasta con una foto mía siendo acosado por mis gatas en paños menores a las 11 de la mañana?, ¿qué ideas puedo plasmar en la era de las batallas campales de twits y piolinazos?, ¿me quejaría todos los días de los largas que son las jornadas de consulta externa viendo pasar por mi escritorio señoras cuyas rodillas ya no las aguantan?

Esas fueron las interrogantes que me detuvieron, además de los inconvenientes de funcionalidad de mi tablet y laptop, mi creciente cronopenia que padezco como buen treintón que ya soy, y los cambios vertiginosos que ha tenido vida desde nuestro último intercambio.

Así que, ahí les va una breve reseña.

-En el verano de 2017 me fui de Torreón, Coahuila a hacer mi servicio social de la especialidad a un hermoso pueblo costeño de Tamaulipas por un semestre. Ahí experimenté por primera vez la responsabilidad de ser un médico a la cabeza de un equipo multidisciplinario, la eterna bronca de la falta de recursos, y tener que arreglármelas solo a mitad de la noche con equipo y espacio limitado con urgencias que me rechazan el traslado muy comodamente a kilómetros de distancia en un hospital de ciudad.

-Terminando el servicio, en la primavera del 2018 me mudé al Estado de Chihuahua con mi esposa, dejando a mis padres, hermanos, familia, al Negrito cara wey y amigos de toda la vida en Torreón. Desde entonces han sido contadas las veces que he podido regresar a casa, aprendí a amar una tierra ajena y a terminar mi transformación en adulto funcional al endeudarme por 20 años con una casa y tener qué dividir mi tiempo y quincenas en base a la puta necesidad.

-Desde la Navidad de 2018 nuestro auto 2004 ha sufrido múltiples descomposturas que junto con la inestabilidad laboral de mi mujer nos ha golpeado muy duro en nuestra economía. Aquí es donde inauguro una nueva sección del blog llamada 'Stratus from Hell'.

-Por fin hicimos nuestro sueño realidad, y somos los felices dueños de tres gatas: Calígula, Claudia y Cybel de 5 años, 1 año y 8 meses respectivamente. Tristemente perdimos a dos bebés rescatados a los que con mucho amor llamamos Rómulo y Remo, y descansan en paz en el patio de la casa que rentamos en nuestro primer año de mudanza.

-De momento, nuestro proyecto de convertirnos en padres biológicos está en pausa. Tentativamente lo retomaremos en 2020.

-En este momento estoy en una sala de espera afuera de un quirófano esperando noticias de mi suegro junto a Lucerita Asíntota (nada grave, no se preocupen). Tenemos muchísima hambre.

¿Y qué pasará ahora? Bueh, tal vez no puedo hacer mucho trabajo de edición desde el celular, pero a la mierda: NECESITO volver a escribir para nadie.
Así que ps me tienen de vuelta.
En cuanto tenga chansa quitaré mis adornos chairos del templete, rediseñaré el sitio y les compartiré mis otros espacios de escupidera.

Todavía hay mucho de qué hacer berrinche en esta vida jodida.

Saludos a todos.

lunes, 9 de mayo de 2016

Audiencia

Papá, mamá y yo emprendimos un viaje corto a Chihuahua el sábado para encontrarnos con Ludym y su familia. La intención era formalizar la pedida de mano ante la inminente de la fecha así como también presentarse como mi respaldo emocional, y ponerse a sus servicios dentro y fuera del asunto de la boda.
Lu y yo temíamos que pudiera haber malentendidos por la diferencia de costumbres de ambas familias, pero en la práctica todo salió a pedir de boca y todos nos quedamos muy satisfechos con la experiencia.

Ahora solo resta liquidar pagos y esperar al día prometido...

viernes, 22 de abril de 2016

David Bowie - As the world falls down




There's such a sad love
Deep in your eyes, a kind of pale jewel
Open and closed within your eyes
I'll place the sky in your eyes

There's such a fooled heart
Beating so fast in search of new dreams
A love that will last within your heart
I'll place the moon within your heart

As the pain sweeps through
Makes no sense for you
Every thrill has gone
Wasn't too much fun at all
But I'll be there for you
As the world falls down

Falling
(As the world) Falling down
Falling in love

I'll paint you mornings of gold
I'll spin you Valentine evenings
Though we're strangers till now
We're choosing the path between the stars
I'll leave my love between the stars

As the pain sweeps through
Makes no sense for you
Every thrill has gone
Wasn't too much fun at all
But I'll be there for you
As the world falls down

Falling
(As the world) Falling down
Falling 
As the world falls down
Falling
Falling
Falling
Falling in love
As the world falls down
(Down) Falling
Falling
Falling
Falling in love
As the world falls down

Falling
Falling
Falling

Makes no sense at all
Makes no sense to fall
Falling
As the world falls down
Falling
Falling
Falling in love
As the world falls down
(Down) Falling
Falling
Falling in love
Falling in love (love)
Falling in love
Falling in love
Falling in love





........................





Un día antes de partir de mi última visita en casa de Ludym, armamos entre ambos el playlist de nuestra boda. Ya teníamos claro desde hacía mucho cuál iba a ser nuestro primer baile como esposos, pero no nos habíamos puesto a pensar en algo a la par para nuestro baile con nuestros padres y hermanos. Recientemente me había dado oportunidad de volver a ver Labyrinth, y la temática de la historia y la escena van muy de la mano con los sentimientos encontrados del baile:  es un sueño vivido y casi febril, un momento clave de crecimiento, el inicio del distanciamiento entre la juventud y la responsabilidad de ser adulto, un saludo efusivo, una despedida amarga, un reflejo de lo que nos estamos convirtiendo...

Lo he estado reflexionando estos días y no creo que nuestros padres entiendan el mensaje implícito de la canción. No han entendido mucho de lo que queremos hasta ahora. Pero a nosotros nos ayudará a sacarnos mucho de nuestro sistema.

domingo, 10 de abril de 2016

¿Por qué tienes prisa por casarte?

A esta fecha, estoy a dos meses de contraer nupcias con mi novia de casi tres años y colega blogger a pesar de una historia complicada que nos precedió a ambos, mucho escepticismo de parte de nuestras familias y la pinche distancia. En más de una ocasión hicimos evidente nuestro deseo de formar juntos una familia y hace un año comenzamos a hacer un esfuerzo conjunto para ahorrar para el gran día, sin embargo no pensamos que algo nos esperaba este año 2016 que cambiaría nuestros planes...
Pero fue el 15 de Febrero del presente año, a escasas 24 horas que partí de Chihuahua a Torreón de una visita de rutina, que de forma repentina comenzó una disputa entre los padres de Ludym y nosotros. Los motivos de la pelea son tan ridículos que no elaboraré en ellos, pero quedó claro para mí en tres largos días que no era del agrado de mis anfitriones (y tal vez nunca lo seré), que era un desperdicio de tiempo actuar contra mis deseos y sentimientos con el afán de mantener a otros contentos, y que la vida es demasiado corta y méndiga para esperar pacientemente a que llegara el momento "correcto" para ser feliz y hacer lo que realmente anhelas.
Enmedio del drama, cuestionándome muchas desiciones buenas y malas hechas desde la niñez hasta ese día, tomé una decisión y con la bendición (llena de temor) de mis padres, declaré que este verano desposaría a mi prometida.
Desde entonces, muy frecuentemente escuchamos discursos contradictorios por parte de ambas familias acerca de su gusto por vernos avanzar como pareja, sus dudas sobre la validez de nuestra relación, sobre si hay o no una agenda oculta en una toma de decisión tan drástica, si estamos conscientes del peso del compromiso que estamos adquiriendo, advertencias sombrías sobre cómo tu cónyuge se puede convertir en tu peor enemigo, sobre lo bonito que será vernos formar una familia, sobre lo egoístas que somos al no pensar en los demás (¿?), que si estamos tratando de amarrar a uno, si el otro es el que nos está amarrando, si mi atuendo es el adecuado, si sus tradiciones regionales tienen sentido...no sería de sorprender que nuestras ocasionales disputas por los preparativos de la boda nos los reservamos para nosotros.
¿Adónde quiero llegar con esta confesión a medias? Tanto pleito y cuestionamiento en más de una ocasión ha hecho que me arranque de coraje cabellos de la cabeza y me pregunte si de verdad vale la pena ir contra la corriente...y siempre encuentro mi respuesta en sus ojos, en su sencillez y en lo feliz que soy siendo yo mismo con todo y mis imperfecciones junto a ella. 



No son las mariposas en el estómago, la promesa de pasión a puerta cerrada o las expectativas que la sociedad me impone sobre lo que es vivir correctamente. Simplemente aprendí a ser feliz al mismo tiempo que volvió a mi vida, deseo compartir esa felicidad con ella, y quiero hacerla tan feliz como ella me hace a mí siendo nosotros mismos. No necesito más razones para quererla a ella como mi esposa, y es por eso que vale la pena recordarnos mutuamente que los detalles de la boda son solo eso: detalles.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Los apapachos que se acaban

Desde aquella noche que le dije a mis padres de mis intenciones de cambiar de trabajo y les conté por primera vez de Ludym, no había tenido oportunidad de volver a sentarme a solas con ellos fuera de casa. Hoy que mis hermanos no están fue otra de esas raras ocasiones, y papá nos invitó a comer fuera.
Se siente raro, pero son esos momentos los que debo disfrutar ahora que estoy pronto a ser un hombre comprometido.

Es mejor que los disfrute cuanto pueda antes de que llegue el momento de la despedida con lágrimas de por medio.

jueves, 11 de junio de 2015

Que hoy y siempre todos tus deseos se hagan realidad, mijito

Hace trece años mi mejor amiga me hizo la confidencia de que estaba embarazada de su novio, necesitaba platicarlo con alguien ya que los síntomas se volvían más fuertes, su cuerpo comenzaba a cambiar y contando apenas con 17 años iba a ser inevitable que tomara decisiones que le cambiarían la vida para siempre.
Afortunadamente sus padres aunque desepcionados, la apoyaron al 100%, y de forma libre ella misma asumió la responsabilidad de traer al mundo a un ser nuevo para amarlo, guiarlo y darle todas las herramientas a su alcance para que lograra ser feliz en la vida.
El nacimiento de mi sobrino se dió justo en la época en la que tenía que ir preparando el camino para disputar mi lugar en la carrera, por lo cual a partir de ese momento mi contacto con mi querida amiga y su pequeño se limitaron a mensajes y llamadas ocasionales para ponernos al corriente.
Cinco años más tarde, poco antes de que me ocurriera mi caída, por fin tuvimos la oportunidad de convivir los tres en persona...mi pequeño y yo hicimos una conexión inmediata gracias a su curiosidad y a mi peculiar forma de hacer muecas.
Desde ese reencuentro no hemos vuelto a perdernos la pista, y el niño ha sido partícipe de nuestras locuras, paseos de aventura y comidas sociales. Desde que su madre tuvo qué buscar oportunidades de trabajo fuera de la ciudad, con el consentimiento de la abuela he sido su tío de fin de semana, de alguna forma tratando de recobrar los años perdidos al mismo tiempo que lo cuidaba y consentía como su propia madre lo haría (el padre al poco tiempo de nacido rompió con ella y hasta los cinco años nunca más volvió a buscar a mi niño).
Hoy cumplió 12 años mi pequeñito, y mientras lo felicitaba me fue inevitable chillar un poco al recordar de golpe todos esos hermosos sentimientos que un niño sin parentezco conmigo me ha generado desde el día de la confidencia.



Mirando atrás, solo espero que en el tiempo que llevo de haberlo conocido haya aportado algo valioso a su vida más allá de regalos, desayunos, vagancia y una manía insana por los gatos.

miércoles, 6 de mayo de 2015

En Familia

Por fin me animé saliendo de una reunión familiar, y ya a solas con papá y mamá externé los planes que Ludym y yo tenemos de casarnos.
Fue grato confirmar que tanto sus papás como los míos nos apoyan al 100%, que nos van a aconsejar a lo largo de nuestra preparación.
Ahora nos la pasamos hablando de salones de fiesta, catering, lugares potenciales donde nos iremos a vivir, viajes, compras para ir armando la casa, posibles escenarios laborales que nos favorezcan o dificulten el inicio, e itinerarios para hacer juntos presupuestos con cada visita que haga a Chihuahua.

Aún me siento tentado a declarar que estamos comprometidos, pero quiero reservar ese gran anuncio cuando le entregue ese anillo...


martes, 14 de octubre de 2014

Los pecados del padre

Este fin de semana una de mis mejores amigas contrajo matrimonio con su pareja de más de diez años, y su tiempo de permiso en el trabajo ha traído consigo un pequeño desajuste en nuestros formatos de estadística que he tenido qué darme a la tarea de poner al día durante mis tiempos muertos.
Creía que podría salir del área como máximo a las 10:30 de la noche, pero la cosa se prolongó hasta la 1:20; no podía soportar la idea de que al dejarlo todo inconcluso mis pendientes se terminarían duplicando al día siguiente, así que no era una opción irme a casa hasta que por fin terminara.
Mirando el reloj y viendo los mensajes de Ludy y mamá, me dí cuenta que un vez más adopté uno de los malos hábitos de mi padre que es quedarse hasta tarde de Godínez en la oficina dándole privilegio al trabajo sobre su propia vida. Tal vez exagero al pintarlo así, pues estoy perfectamente conciente que mi padre siempre ha dado todo de su ser para sacar a la familia adelante, pero sería un cretino de no darme cuenta que eso para nada es agradable y a la larga termina haciendo más mal que bien.

No me gustaría que por estar inmerso en mi carrera, la vida de mi amor, mis hijos y mis demás serer queridos se me vaya en un abrir y cerrar de ojos, para acabar haciendo berrinche el día que me de cuenta que ya ninguno es solo mío...

viernes, 1 de agosto de 2014

Uno menos...quedan dos

Hace ya casi tres semanas que mi hermano menor se fué de la ciudad a buscar trabajo con sus amigos en tierras más prósperas. Por un lado yo percibo su ausencia al no escuchar programas pendejos saliendo de la bocina de la tele, no contando con las visitas indiscretas de mi cuñada que siempre me tienen en la sala esperando a que se desocupe mi cuarto, la libertad de encender y apagar la luz cuando quiera, no ver ropa acumulada en la silla de escritorio o envases vacíos de whiskey y lociones dizque de colección ocupando espacio útil de la habitación, o fiestas ruidosas de fin de semana que nos apenen con los vecinos la mañana siguiente...pero también lo hago al ver a mis padres a ratos desanimados, otros felices de escuchar el teléfono sonar y hasta con cariño extra para mi hermano mayor y yo que sabemos le corresponde a él.
Afortunadamente medio hicimos las paces ya hace algún tiempo y parece que quizás no tendremos qué evitar vernos las caras en reuniones familiares como lo envisioné por años, pero no negaré que me siento menos tenso sin él cerca. Tal vez en unos meses hasta lo extrañe.


Pero lo que más me deja pensando y creo que también a los habitantes restantes de la casa es la incógnita de cuándo, cómo y quién será el siguiente en salir volando del nido...

sábado, 19 de abril de 2014

Bienvenida

Curiosamente su estancia coincidió con el cumpleaños de mi abuelita y no solamente la conoció mi familia nuclear, sino tíos, primos y mi venerable cabecita blanca. Estábamos recién llegados de un paseote asoleado en una expo militar rematado con nieve (adivinaste, Aseret ;) ) cuando se dió el encuentro, y aunque era lógico que se sintiera nerviosa, ella lo manejó bien.
En unas horas nos iremos por ahí con sugerencias de mis padres, y sacaremos provecho al tiempo que aún nos queda en esta oasión.


Carajo, el tiempo pasó rápido y pronto volveremos a hacer cuentas regresivas...



lunes, 17 de marzo de 2014

Nuestra Gens

Durante toda la tarde y parte de la noche, convivimos en casa con buena parte de mi familia paterna cercana y mis tíos y primos segundos de Nayarit.
Son contadas las ocasiones que las dos ramas del clan se reúnen, pues la mera verdad entre ambos rebasamos las 100 personas sin contar a la cuarta generación que ha estado comenzando a formarse en los últimos años (imaginen el tamaño de semejantes festejos, la última vez que vinieron todos rentaron un camión entero).
De hecho es tan poco usual vernos que aún no termino de aprenderme los nombres de todos, y hace falta mucho más tiempo (y stickers de "¡Hola!, mi nombre es...") para de verdad conocernos.
Al principio es algo incómodo ver como tu familia a totales desconocidos, pero después de apreciar las grandes similitudes y de escuchar las anécdotas de nuestros padres y abuelos de aquellos tiempos ya lejanos de cuando existía una convivencia íntima, es cuando los genes resuenan y los lazos son más fáciles de apreciar.
Igual y ahora que ya tengo más confianza de decir las cosas derecho a mis padres, podamos organizar una reunión familiar con este formato para promover la preservación de nuestra propia historia. Tristemente la de nuestros tatarabuelos inmigrantes chinos paternos e indígenas maternos se perdió en medio de cartas sin traducir, apellidos falsos, historias a medio contar y nociones vagas.

No debemos permitir que nuestra Gens cada día se haga más pequeña y desunida

lunes, 3 de febrero de 2014

Nueva Aventura



Al final recibí la notificación que mi solicitud de empleo más ambiciosa del año tuvo luz verde, porlo cual iniciando el martes anunciaré mi renuncia en la Fundación para en la tarde comenzar mi nueva chamba.
Tal vez no salga de la ciudad para vivir con mi chiquita (al menos este año), pero cuento con el apoyo de mis papás para continuar con mis proyectos de ahorro para mi boda, mi preparación para el siguiente examen de residencias y la adquisición de mayor experiencia laboral.
Estoy asustado y emocionado al mismo tiempo, pero sé que todo será para bien ahora que el plan se encaminó.


Por fin tras un buen rato, siento que me estoy realizando.

sábado, 1 de febrero de 2014

Finalmente tras mucho dar vueltas, mis papás y yo nos sentamos a platicar con detenimiento lo que ha sido mi vida en los últimos años, mis proyectos, mi relación con mi linda chica cursi, las propuestas de empleo que tengo dentro y fuera de la ciudad, así como mi necesidad de poner en marcha mi plan de 2 a 5 años de ir formando mi familia.
Recibir su bendición y reconocimiento como hombre fué un alivio para mí, y desde ese día siento que ya no hay barreras que me separen de ellos ni de mis sueños.

Para el miércoles la decisión habrá sido tomada sobre si me voy o me quedo...

jueves, 30 de enero de 2014

Y yo que me estoy enamorando de la idea de ser papá...

Yo siempre me he considerado una persona abierta de mente, sin embargo hoy lo pongo en duda después de negarme rotundamente a darle información a un amigo muy querido que por días me pregunta por métodos para abortar. Quizás será porque ahorita mis instintos paternos están a flor de piel, porque he visto a colegas y amigos encontrar la felicidad en los rostros de sus hijos planeados o no, porque el tipo para nada es un muerto de hambre, o porque conozco muy bien los valores que sus padres le han inculcado desde muy temprana edad (por mucho opuestos a lo que hoy me inquietó)...en realidad es todo eso lo que me irrita tanto mas la forma tan inmadura y despreocupada con la que me abordaba, tomando muy a la ligera y sin respeto la terminación de su propio hijo para poder darse un respiro, seguir gastando su dinero en pendejadas y seguir cochándose a su novia sin pendientes.

Veo más egoismo que necesidad en ese aborto solicitado...y yo ya dejé claro que no seré parte de ello.

jueves, 2 de enero de 2014

Silencio

La víspera de año nuevo sin duda difirió bastante de las de otros años; si bien la otra vez me quejé de que el ambiente estaba muerto y existía un predominio de los niños que nos frenaba de pasaruna velada mejor ambientada, la madrugada del 1 de Enero de 2014 tuvo un tema de sobremesa bastante adulto que. Muchos hubieramos querido evitar.
Una vez que pasamos el conteo a media noche, mi abuela materna (mi segunda madre al haberme cuidado gran parte de la niñez aparte de ser mi confidente) anuncia que tiene deseos de internarse voluntariamente en un asilo de ancianos, entrando en detalles que las tareas cotidianas y el solo hecho de tener qué ver por sí misma se están volviendo una carga muy pesada: en términos médicos ella estaba perdiendo (naturalmente) autonomía.
Al principio hubo un silencio espectral en la sala que duró varios minutos hasta que mi abue nos pidió decir algo, y las reacciones no se hicieron esperar. Ninguna era hostil, pero mis tíos y mis papás trataban de racionalizar su decisión cuando ella fué más que directa en su declaración.
¿Mi postura?, aunque lo veía venir de lejos sí me agarró de sorpresa que los hechos se concretaran antes de lo que yo esperaba, pero fuí vocal en mi apoyo a cualquiera que sea el deseo de mi abuela en cuanto a su vida y su salud se refieren...cosa que en un principio no agradó a mis papás.
Como se imaginarán hubo una discusión en el camino a casa sobre si yo nieto tenía derecho a opinar en estos "temas de adultos", mientras yo también lanzaba mis argumentos de que en efecto nadie en la familia tiene el tiempo, espacio o voluntad de cuidarla las 24 horas del día y que esto apenas era el principio de su inevitable declive y que el tiempo era oro para no desperdiciarse en desidia, discusiones e intentos infructíferos de ir en contra del proceso natural de envejecimiento de mi abuela...quien hace no mucho le es imposible cruzar la calle, subir siquiera una banqueta sin ir del brazo de alguien o mantenerse demasiado tiempo de pie sin agotarse.

Al final llegamos al acuerdo (innecesario) de que nada se hará sin que todos estemos enterados, cosa que me parece ridículamente egoísta. Si en realidad esa es la voluntad de mi abuela, nuestra opinión y deseos salen sobrando.


miércoles, 25 de diciembre de 2013

Navidades Aguadas

Según veo, después de 29 años de celebrarlas navidades en compañía de mis familias paterna y materna, por fin me ha tocado uno en particular en el cual el entusiasmo y el calor se sienten menos.
Por un lado en la familia paterna ya somos demasiados integrantes (39) en una sola casa pequeña; no podemos movernos libremente, tenemos prisa por cenar para poder desocupar la mesa, los temas de conversación se vuelven generalizados al verse forzada la convivencia de un grupo grande, y es inevitable quedarte con las ganas de convivir a nivel más personal con la familia que rara vez tengo oportunidad de ver en todo el año.
Mientras, en la casa materna las agendas muy apenas pudieron compaginarse, junto con el hecho de que mi abuela cada vez tiene menor tolerancia a los desvelos y mis primos preadolescentes son más insoportablemente ruidosos.


Pero en fin, si algo se puede rescatar de la velada es que como siempre disfruté de mis lindas viejitas chaparritas, y que sorprendí a mamá contradiciendo sus declaraciones de que aún no quiere ser abuela al verla con las hijas de mis primas muy embebida.


miércoles, 25 de septiembre de 2013

Pa' que no digan que ya me morí

Poniéndome al corriente con ustedes, estimados lectores, las cosas siguen marchando muy bien: con los cambios de clima que han ocurrido por las tormentas de la última semana la he librado bien de las infecciones respiratorias gracias a mi combinación loca para hacer mi té antihistamínico (gordolobo, menta, eucalipto, miel y limón, por si les interesa probar) que en cosa de 15 minutos me alivia el dolor de garganta y para la moquera; todos los días ya sea por mensajería o sesiones de Skype he tenido horas mágicas de conversación y guerra de gestos con mi linda chica cursi; mi viaje a la playa en mes otoñal sigue en pie a pesar de los desastres en las costas; la situación con mis papás se ha calmado ahora que estamos encontrando un punto de conciliación; mi cuerpo está más fuerte y lleno de energías ahora que por unos poquitos meses me enfocaré nada más en el trabajo, el ejercicio y los placeres; pronto habrá un cumpleaños para celebrar en compañía de amigos y ex compañeros de la Universidad; y hasta hay planes de una posible reunión navideña de algunos ex compañeros de la primaria para comparar kilos, deudas y fotos familiares.

En otras noticias, estoy feliz y tengo la certeza de que seguiré chingando con eso por un buen rato.