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domingo, 12 de noviembre de 2023

Si ustedes estan bien, yo estoy mejor...

Actualizándoles mi situación de salud mental, que al releer algunas de mis viejas entradas, veo que de verdad ilustré lo fatal que me sentía en ese momento, les tengo muy buenas noticias: he mejorado sustancialmente en el último año, al grado que soy feliz de salir rumbo al trabajo y hasta hacer productividad extra viendo gente en las listas de espera de unifila.
El año pasado mis jefas de turno al saber por mi propia boca que estaba atendiendo terapia psicológica, y no me estaba bastando, me mandaron buscar una valoración psiquiátrica complementaria, y resulta que ese era el elemento faltante para ayudarme a enfriar mi cabeza, ordenar mis pensamientos, darme más resiliencia e incluso volverme super eficiente en mis manejos de tiempo y mi capacidad de razonamiento (¡bendita Citalopram y bendito Metilfenidato!).
Desde entonces, las terapias psicológicas comenzaron a fluir, mejoré la precepción pública de los derechohabientes (aunque se siguen quejando de mi cara, ugh), y he logrado por fin aceptar que por más bien que quiera hacer las cosas y educar a la gente, es un desperdicio en aquellos necios que creen estar por encima de los hechos...y eventualmente regresan con la cola entre las patas facilitándome el trabajo al convencerse solitos.
También aprendí durante este mes de crecimiento que lo peor que le puedes hacer a alguien que genuinamente solo busca provocarte es desearle un hermoso día, que vaya con Dios (pero no tan aprisa), y que se le colme de bendiciones. Es como ver a un vampiro sisear ante salpicaduras de agua bendita.

Con esto, espero que a partir de ahora las publicaciones sean menos sombrías u recuperen un poco de la amenidad de antaño.

sábado, 8 de agosto de 2020

Hoy lo intenté. De verdad lo intenté. Quise enfocarme en solucionar problemas, en ser pragmático, en solo formular diagnósticos y dar tratamientos, pero no pude.
Me tratan de contar historias largas y pendejas cuando pregunto por síntomas concretos, me dan diagnósticos absurdos formulados por la comadre o sus imaginaciones hiperactivas, me dicen al final de la consulta que tienen otro padecimiento totalmente omitido por ellos cuando les hago el interrogatorio, se les olvidan sus malditas contrarreferencias y así me vienen a exigir recetas, me reclaman que no les dí un fármaco y resulta que ni siquiera leen las putas recetas para darse cuenta que el error fue de farmacia, no pueden ni decirme qué medicamentos se toman ni a qué dosis, se desesperan si hago preguntas como mi pinche trabajo me lo manda, no obedecen indicaciones, no prestan atención a nada que uno dice, mienten para no quedar como unos peores valemadres, me hacen caras si me tardo unos minutos más porque el otro lo necesita o su puta receta es larga, y encima se sorprenden de que me hagan enojar o exprese en mi rostro desesperanza al ver que todos mis esfuerzos caen en saco roto.
Creen que mi ira y frustración vienen de casa, cuando allá me cura el amor de mi esposa y me regodeo en mi cama con mis gatos cariñosos. Es en realidad el hastío de lidiar diario con gente con poco sentido común e instinto de autopreservación el que me hace desear morir en esos momentos.

De verdad siento que algo en mí se muere cada día que voy al trabajo, cuando antes en este blog dejé testimonios de alegrías y satisfacciones en el ejercicio de la profesión.


Simplemente odio estar a disposición de los pendejos.

sábado, 25 de julio de 2020

Mis sentimientos son míos

Desde que me enrolé a mi sitio de trabajo actual, en los cursos de adherencia a las normas y conducta mencionan mucho que es común que tratar diario con todo tipo de gente puede generar situaciones como la descrita anoche, y sin embargo dejan muy pocos recursos para lidiar con ello.
Estando conciente que no es lo mejor dejarme llevar por las emociones negativas, y que la gente irremediablemente va a cagarla siempre como lo han hecho por milenios, he buscado además de terapia, otros métodos para el manejo de la ira.
Lo más recurrente con lo que me he topado, es la racionalización de ésta y su génesis: la ira no la originan los actos de las personas o sus palabras, sino la interpretación que yo elijo darles, y la forma en la que externo los sentimientos es pura obra y gracia mía, y de mí depende cómo la canalizo. 
Así, he optado por no ocultar mi frustración, pero opto por emplear las palabras correctas para minimizar el daño, emplear el tono de voz menos agresivo posible y asumir totalmente la responsabilidad de éstas al explicar por qué me enojo, por qué me desespero y por qué necesito que respondan a mis preguntas y cooperen con las maniobras de exploración que debemos hacer en un tiempo muy limitado. Al final, cierro con una disculpa por las molestias, malentendidos o roces, prometiendo que ya con la información que me proporcionaron las siguientes consultas serán más llevaderas y directas.
También procuro hacer cambios agradables al consultorio que me distraigan un poco de esos malos ratos, impregnando el ambiente de incienso de varios aromas (con la habitación bien ventilada, no quiero ataques de asma en mis pacientes), y pequeñas decoraciones con motivos de gato que me evoquen a mis pequeñitas en casa.
Y ya como recurso final, un mantra muy que redacté hace meses que me sirve de recordatorio de que la gente acude a mí sin saber qué hacer, que es común que no sepan ni cómo explicarme qué tienen, que es típico que empeoren el problema tratando de resolverlo solos, que es mi labor guiarlos hacia otro camino, las elecciones buenas o malas que tomen no deben de importarme, y que debo enfocarme en terminar el trabajo y volver a casa con mi familia, por quienes procuro dar lo mejor de mí.

No soy un ser de luz, soy imperfecto. Pero no quiero que eso sea un obstáculo para que sea una mejor persona cada día y que alcance la anhelada paz mental sin hacer daño a nadie.

Vómito Mental

Jamás me he considerado a mí mismo un modelo a seguir: tengo muy mal genio desde hace tanto tiempo que aprendí a aceptarlo como parte integral de mi persona, sé que eso a lo largo de toda mi vida me ha metido en problemas, me ha ganado enemigos, me ha dificultado hacerme de amigos y que en general la gente tiende a evitarme con tal de no verme la cara o tener que fingir que me traga por pura convención social. Sin embargo, también he aprendido a contener todo ese veneno con silencio bajo el entendido de que no quiero ser una molestia para nadie por pura consideración a los demás.
Estaba haciendo un trabajo espléndido disfrutando de la vida, de las nuevas etapas que vivo en mi nuevo hogar con mi recién formada familia, cuando de repente ir a mi sitio de trabajo se convierte en la nueva puerta por la cual la ira se asoma a saludar. Antes podía escuchar pacientemente a una señora de barrio contarme toda su historia de hasta 15 años atrás que no tiene nada qué ver con su padecimiento actual, y ahora desde el momento que contestan con alguna burrrada que no sea la respuesta a 'Buenas tardes, ¿cuál es el motivo de su consulta hoy?' me obliga a tornarme en un inquisidor amenazante para sacar la información mínima de manera agresiva para establecer un diagnóstico, pronóstico y tratamiento, hacer en friega una receta y órdenes para estudios, explicar en menos de 2 minutos el plan a seguir, y sacarla del consultorio para ver al que sigue con tal de no salir minutos o hasta una hora más tarde de mi horario de salida por culpa de divagaciones pendejas en sus cabezas.
Cada día que pasa se repite la misma historia, habiendo muy contados casos de gente que a la primera me dice lo que necesito saber o que su problema es tan serio que me obliga a bajarle al ritmo de trabajo, hacer un par de llamadas telefónicas rápidas a mis jefes, y armar una nota que se enfoque en tratamiento, documentación y preparación para un envío a segundo nivel.
Algunas veces también me topo con gente que sí me toca el corazón, me hace reír, me hace llorar o al menos me inspira confianza de compartirle algo de mi vida personal, pero esos pacientes son cada vez menos frecuentes, abundando más personas que mandan al diablo su tratamiento, se automedican a lo bestia, me comentan una fake news sobre la conspiración de la OMS esperando que les dé la razón, siguen un remedio buenísimo de la pinche comadre, dejan a sus niños enfermos medio mes y esperan que les resuelva el tremendo cagadero que hicieron, o me traen una historia inverosímil de cómo cargando una caja de 3 Kg en su trabajo hace una semana se herniaron la columna y necesitan como mínimo a su criterio un mes de reposo.

Me encanta ser médico, en verdad, y me gusta saber que le ayudo a la gente...pero simplemente no puedo ocultar mi disgusto al toparme con otro más del montón que sólo me hace cuestionar por qué la pandemia no se ha llevado a estos prófugos del ácido fólico o como mínimo a mí.

martes, 10 de septiembre de 2019

No puedo dormir, no tengo ninguna idea que me esté robando horas de sueño, las gatas no están jodiendo esta vez y Ludym a pesar de que se está moviendo mucho no me está molestando. Ya comí algo y hasta me afeité esos jodidos pelitos que me picaban en la mandíbula. Tengo alergia, no tengo calor, el silencio y el ruido me dan igual, no me apura desvelarme al estar todavía de vacaciones, no es opción jugar a algo, no me apetece ver porquerías y ya interactué lo necesario en Twitter.

Chingado, en momentos como estos quisiera volver a tener pesadillas para escribir sobre cosas más interesantes.

Qué regreso tan triunfal al blog.

miércoles, 24 de junio de 2015

Podría entrar en lujo de detalles sobre las muchas cosas que pasamos juntos Ludym y yo por cuatro días enteros en su tierra, pero con cada visita hecha y carta entregada se hace evidente que los detalles aunque importantes pasan a segundo plano cuando se trata de satisfacer esa extraña sed de amor que nos embarga de semanas sin volver a estar juntos.
Los abrazos se vuelven incesantes, los besos más hambrientos, las manos inseparables y el tiempo cada vez más insuficiente. Hablar de planes a un plazo cada vez más corto se vuelve menos abrumador con esos deseos que tenemos de nunca más separarnos por las circunstancias que sean, las miradas tiernas ya no conocen de reservas ante los ojos atentos de nuestros respectivos anfitriones, y las alegrías de cada vivencia grande o pequeña que se comparte entre ambos iluminan nuestra vida aunque sea por esos instantes que no podemos concebir apartarnos.

A veces no me explico cómo es que a pesar de tantas dificultades en nuestro camino cada vez siento que la amo más. Pero también creo que gracias a eso nos hemos permitido confiar en el otro sin reservas.


lunes, 23 de junio de 2014

The Smashing Pumpkins - Behold! The Night Mare





I've faced the fathoms in your deep
Withstood the suitors quiet siege
Pulled down the heavens just to please you
Appease you
The wind blows and I know

I can't go on, digging roses from you grave
To linger on, beyond the beyond
Where the willows weep
And whirlpools sleep, you'll find me
The coarse tide reflects sky

And the night mare rides on, and the night mare rides on
With a december black psalm
And the night mare rides on
What i fear is lost here
The wind blows and I know

All you have to do is run away
And steal yourself from me
Become a mystery to gaze into
You're so cruel in all you do
But still I believe, I believe in you

So may you come with your own knives
You'll never take me alive
With all the force of what is true
Is there nothing I can do?

I can't go on, digging roses from you grave
To linger on, beyond the beyond
Where the willows weep
And whirlpools sleep, you'll find me

And the night mare rides on, and the night mare rides on
With a december black psalm
And the night mare rides on

I've faced the fathoms in your deep
Withstood the suitors quiet siege
Pulled down the heavens just to please you
To hold the flower I can't keep





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No hay una razón especial de por qué hoy se me antoja oír la canción. Tiene motivos nocturnos y la voz de Mr. Corgan me apacigua mucho...me gusta mucho lo relajante que es a pesar de la letra tan darketa.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Nunca Más



Creo que fue de la película de Beetlejuice de donde saqué esta idea: si no puedes librarte de los fantasmas del pasado, al menos ignóralos de forma tal que su sola presencia te pase desapercibida.
Debo admitir que me duele, pero sopesando las cosas, ahora que cuido un poquito mejor mi anonimato de Internet y no admito comentarios de gente no usuaria de alguna forma de blog, ya no necesito de ningún servicio de control de tráfico o contadores de visitas, ni me debe preocupar quién entre y salga de aquí.
Algo había en estos hábitos que me daba alguna clase patética de alegría al pensar que tal vez después de tantas cosas que pasaron, yo aún era importante para tí. Por eso es que aunque me molestara tu presencia, no podía tampoco evitar desear encontrar rastros tuyos de tus lecturas furtivas.
Siempre termino recayendo de una u otra forma, y aunque me lo he propuesto y he seguido con mi vida hay algo que me hace voltear atrás y contemplar aquellos días en los que quiero pensar nos hacíamos mutuamente felices. Ya alguien se atrevió a decirme casi a manera de insulto que jamás superaré nuestra caída, algo que para mí ya es una alerta roja de que las cosas se me están comenzando a salir de control y demanda acciones drásticas.

Y aún si no se tratara de tí, ya es tiempo de librarme de esa obsesión malsana al dejar de buscar espectros donde quizás no los hay.

martes, 7 de mayo de 2013

Akira Yamaoka - Null Moon



Fotografía original de nhadda









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Esas noches de verano tan largas, tan silenciosas y tan propensas a la instrospección...en realidad no tengo mucho qué contar del fin de semana salvo que enfermé brevemente y he tenido oportunidad de ver a dos amistades cercanas. El trabajo de momento no tiene mucha relevancia, aunque me he sentido algo distraído ultimamente.


Solo espero que se pase pronto.


martes, 30 de abril de 2013

No existen las blancas palomitas

La manzana de la discordia.


Antes de abrir esta Caja de Pandora, debo aclarar que acepto ser apenas un mocoso imberbe que apenas lleva dos años ejerciendo su carrera, que desgraciadamente la he llegado a cagar en algunas ocasiones con mis pacientes, y que también tengo el defecto de que a veces (aunque procuro que no sea tan seguido) con tal de no admitir mis limitaciones de conocimiento he tenido que aventarme choros mareadores con tal de que mi diagnóstico sea aceptado por un paciente de trato difícil. Está mal, es una falta de respeto a mis maestros y mis pacientes, y por ello cada que he incurrido en fallas a mi deber, me he sentido obligado de abrir de nuevo los libros, pedir consejo a compañeros, y de referir a mis pacientes con gente más digna de su confianza. Ni soy un médico de las mil maravillas, ni me tildo a mí mismo de no pecador.

Ahora que eso queda aclarado, pasemos a los chingadazos: me caga mi gremio. Desde el primer año de la escuela hasta la fecha, no puedo evitar mover los ojos a los cielos cada que veo a un cabrón de esos pasearse por las calles en bata blanca, o presumir a sus amistades o familiares en las reuniones de que él/ella "salva vidas" nomás para dizque apañarlos a todos. Yo creo que por culpa de esa falacia de "salvar vidas", las distintas sociedades donde los médicos hemos existido en la historia del hombre en este mundo hemos sido ejecutados, encarcelados, humillados, mutilados o desterrados al fracasar en dicha proesa.

Por crear ese mito tan absurdo de que nosotros poseemos el poder de los Dioses gracias a Esculapio o cualquier otra figura mítica que se les ocurra, nosotros nos atrevimos a ser algo más que hombres libres y esclavos sin amo mantenidos por la sociedad a la que servimos, aspiramos a ser lo más cercano a Señores Feudales si no es que Dioses sobre la tierra vendiendo esa premisa absurda con la que impresionabamos a los campesinos y supersticiosos. La expectativa que nosotros mismos creamos a nuestro alrededor fue la soga que solitos nos pusimos en el cuello.

Nuestra prepotencia, nuestra necedad en que somos los poseedores de todo conocimiento, las ínfulas de que por derecho debemos pertenecer a la parte más alta de las castas, y nuestra explotación siniestra de la tanatofobia de la humanidad hacia un hecho tan natural y neutral como la muerte haciéndonos pasar por sus salvadores son la causa del desprecio de la gente letrada e iletrada por igual.

¿Y todavía tenemos el descaro de reclamarle a la sociedad con pendejadas de esas que circulan por correo y Facebook? No exculpo tampoco a la gente, que espera que a cambio de miserias de pago los tratemos como reyes y hagamos todo lo que nos piden; pero creo que hay qué hacer un poquito de memoria y afrontar los hechos sin culear.

Yo por eso insisto que no salvamos gente: manipulamos la naturaleza para prolongar la vida hasta donde eticamente (otra cosa digna de debate) es permisible...eso y también aconsejamos, educamos, ayudamos y consolamos. Esas últimas creo que nadie nunca las toma en cuenta porque ya casi nadie las lleva a cabo.




Pffft, en fin. Ya me desahogué del disgusto que me dí al leer las peleas pendejas de Internet acerca del tema.


miércoles, 27 de marzo de 2013

Si esta madre con la que publico desde la iPad tuviera con qué insertar videos, se los compartiría directamente aquí en el blog. Pero como a esta hora me da hueva sacar la laptop solo para una publicación breve, les dejo aquí el link.


Espero que les saque una sonrisa esquizofrénica como a mi :P

miércoles, 6 de marzo de 2013

Bienvenido al Club



OK, repasemos a ver si nos queda claro:

1-Desde la primera vez que la ví mi voz se volvió más chillona y balbuceo incoherencias cada que estoy con ella.

2-Al más mínimo quejido toda mi atención es para ella.

3-La dejo arañar mis manos, mi cara y mis camisas solo por tener contacto con ella y mimarla cuando me lo pide.

4-En menos de un día desarrollé resistencia a sus garritas.

5-El primer día no dudé en gastarme cerca de 1000 pesos en accesorios y productos para su buen vivir.

6-Poco me importa que en lo que aprende a usar su caja de arena se mée encima mío.

7-Me puse histérico los primeros días que ella se puso necia para comer de su mamila.

8-La he sacado a pasear en mis brazos o dentro de un maletin abierto para que le dé el sol con gente mirándome raro.

9-Jugamos a las fauces hambrientas ahora que sus dientitos están saliendo y me usa de su mordedera en todo momento.

10-No paro de hablar de ella.

11-Queda bien claro que ella es la "consentida de papá".

12-De momento sacia mi instinto paternal en brama.

13-Prefiero por mucho su compañía a la de los humanos.



Creo que con todo esto, puedo concluir que sin lugar a dudas entré oficialmente al club internacional de los Viejos Locos de los Gatos...¡¡¡HURRA!!!



Ilustración cortesía de *the-Chook.

jueves, 11 de octubre de 2012

Aunque mi padre diga que no debo preocuparme

Él siempre me cuestiona cuando al salir de casa tomo mis precauciones con relojes, objetos e incluso prendas de vestir, argumentando que hay más cosas que le pueden sugerir al asaltante o secuestrador común que nuestra familia dista de estar bien acomodada.

No obstante en mi profesión desde la mitad de este cochino sexenio del crimen organizado e informal, he atendido a muchas víctimas de asaltos violentos, gente a la que a base de batazos, cachazos de pistola o a punta de navaja les bajaron una tarjeta, un celular o el anillo de la esposa, al igual que amigos ajenos a mi chamba que desgraciadamente también han sido amenazados por mocosos pendejos y huevones que se les hace más fácil apuntarte con una pistola para sacar el dinero para el cartón de cheves que acomodar cajas en la bodega de una tienda, cabrones que he visto bajarse de camiones como si nada con el arma envuelta en un trapo.

En los últimos días he escuchado detonaciones provenientes de la colonia vecina y el rechinar de llantas sobre el asfalto a grandes velocidades a altas horas de la noche, y eso siempre me lleva a pensar en las muchas posibilidades de cómo podría ocurrirnos una desgracia aún dentro de nuestra casa. Anoche mis razonamientos se extendieron a mis sueños y desde dentro podía ver a un grupo de cuatro cabrones afuera de mi cochera, parados sin hacer nada, sin conversar entre ellos, mirando fijamente la ventana como si pudieran verme a la perfección, y mirando discretamente desde otro punto de la casa podía ver a otro parado frente a la puerta con un objeto haciéndole bulto en la bolsa de su sudadera; el teléfono no funcionaba, al celular nadie me contestaba el numero de urgencias, como siempre nadie más en casa me tomaba enserio mi preocupación, y al final podía escuchrarlos moverse a otro punto para tratar de accesar por la fuerza. Y entonces desperté.

Yo por este temor a medias irracional, si veo autos desconocidos estacionados con pasajeros dentro por mucho tiempo o vagos que se quedan parados como los de mi pesadilla, no dudo en llamar a la policía para meterles un escarmiento, mantengo todas las puertas clave de acceso a la casa cerradas con llave aún conmigo dentro, no abro la puerta a ambulantes, y hasta soy partidario del uso de armas civiles debidamente reglamentadas en el interior del hogar con motivos de defensa (las armas no son la solución, pero se me hace justo tener una ya que esos imbéciles con armas en mano obtenidas de manera ilegal tienen acceso rápido a todo).

Estoy conciente que este es un síntoma de la psicosis que predomina en la mayor parte del país con la ola de violencia que nos azota, y tengo esa ilusa esperanza de que un día todo volverá a la normalidad. Sin embargo mi lado realista siempre me revienta el globito al hacerme razonar que esa gente no renunciará así como si nada a una vía rápida de ganancia monetaria, y que todo es producto de los defectos de nuestras leyes y mentalidad que siempre se hicieron a menos y se les escondió por debajo de la alfombra fingiendo que dichos problemas no existían.


Prefiero tomar mis medidas de seguridad a pecar de presa fácil.

sábado, 6 de octubre de 2012

Como que esto de los gatos ya está agarrando fuerza...






Hoy el pequeño Tomás sí andaba de humor para convivir conmigo saliendo del gym, y según parece al condenado le gustó tanto la aspereza del guante, que ahí me tuvo media hora haciéndole piojito al muy desvergonzado.

Otra vez me llenó todo de pelos: creo que ya me marcó como su máquina dispensadora de rascado...

jueves, 20 de septiembre de 2012

Socialitos

Mi sindrome de Crazy Cat Gentleman me hizo dar otro paso en mi mania y reencontrandome con mi amiguito gatuno afuera del gym, al notar que se me quedaba viendo comence a maullar quedito a ver si por fin se animaba a salir de su escondite para saludarme.

Y quien sabe por que, pero resulto y el pequeñin me contestaba los maullidos y sin titubeos al ver que me sente en la banqueta se me acerco para restregar su carita en mis manos.

No tengo muy buena suerte con los gatos por su naturaleza independiente y por lo selectivos que pueden llegar a ser, pero hoy fue una de esas contadas veces en las que un animalito de estos baja su guardia conmigo e impregna su olor en mis manos como signo de confianza o propiedad, y aunque se lea ridiculo eso me llena de mucha satisfaccion.


Me hace sentir que quizas no esta ya tan lejos el dia que pueda tener uno como compañero.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ah que la chingada con los bichos

Como que estoy comenzando a encontrar un patrón entre corajes que hago antes de irme a dormir, que despierte temprano para después echarme una pestañita rápida y la aparición de pesadillas...

Esta vez por alguna razón que en ese momento me parecía irrelevante, me encomendaron el cuidado de mi pequeño sobrinito hijo de una amistad muy querida.

Como siempre el chiquitín andaba muy hiperactivo y caprichoso, pues pese a sus diez años de edad (qué rápido se va el tiempo, les digo) el seguía demandando toda la atención del mundo para sí mismo y me pedía hacer mil y un cosas a la vez como llevarlo a jugar futbol, a pasear, por una nieve, a ir de mirones a una jugueteria, etc, etc...como siempre que nos vemos.

Total, estaba arreglándome para salir de mi escondite al mundo exterior con el niño en mano, cuando de repente oigo sus gritos y que en chinga con el pantalón caido a los tobillos corro a ver qué le pasó.
Ahí veo un pinche escorpión enfrente de él, amenazador, grande y brillante moviendo su apéndice muy despacio hacia adelante y hacia atrás. No exagero al describirla como grande, pues facil media 40X15X10.

Despues de alejar al niño y de checar que no lo haya picado o pinzado, muy de lejitos con un libro le machaqué las patas del lado derecho, y ya con más seguridad me acerqué para rematarla con más madrazos con lo que sea que tuviera en mano.



Neta, estas pesadillas ya están agarrando tintes de fobias y escenarios de violencia. Algo me pasa ahí dentro.


martes, 11 de septiembre de 2012

De tantas cosas que posiblemente me podrian levantar el animo hoy, la mejor de todas fue una pequeña señal favorable y el haberme puesto a conversar una hora entera con un gato que ni me pelaba en lo que trataba de dormirse en una cornisa en la calle.

Al carajo las caras largas, quiero un gato (no, no lo nombrare como algun miembro del Proyecto Manhattan).


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Crazy Cat Gentleman in Proccess


                                                        Fotografia original por Fiora Casey.

No es muy buena señal que digamos que al ver a un gato arrancar del asfalto una paloma muerta y aplastada y que despues sale corriendo como todo un pillin, me salga un 'aww' desde lo mas profundo del alma y hasta me parezca tierno ver a semejante animal carroñero escabullirse con esa asquerosidad en el hocico.

Estoy mal (pero ah, que lindo se veia :3).

martes, 21 de agosto de 2012

Solo un chico y su gato


En los ultimos meses he estado considerando muy seriamente el prospecto de adoptar un gato que me haga compañia dentro de la casa. No es que haya algo malo con el vago pelon de afuera, pero siempre me quedo la espinita de ser el amo de uno y aprender las peculiaridades de esta bestia pseudo domestica.

A veces bromeando digo que por fin acepte mi destino de convertirme en viejo loco de los gatos con eso de que nomas no hay señales de que me vaya a estabilizar a corto plazo, y porque a veces pareciera que lo unico que pudiera tolerar mis cambios de humor, mi mamoneria y valemadrismo dentro de la casa seria algo que pudiera semejar todas esas cualidades.

Me gusta imaginarme algo asi como Klarion el chico brujo y su familiar felino Teekl, llevandolo en brazos por todos lados sin importar si es el trabajo, un lugar publico o la tienda de la esquina, pidiendole su opinion para todo, hablandole constantemente a pesar de las miradas extrañadas a mi alrededor, y dejandome llevar por su juicio sobre a quien dirigirle la palabra o a quien ignorar (nada mas confiable que un gato gruñendo o siseando maliciosamente para saber si una persona es o no digna de nuestra atencion).

Por supuesto que tambien pienso en el lado realista de las cosas, que a final de cuentas es un animal con sus instintos de depredador mas vivos que un perro, con tendencia a marcar su terreno de formas bastante incomodas para el humano, que no se dejan querer tan facilmente, y que tambien requieren de cuidados muy especiales para mantenerlos sanos, fuertes y felices.

Pero se en mi corazon que a pesar de los contras jamas me arrepentiria de tener uno y de escribir un nuevo capitulo de mi vida mas alegre.

sábado, 18 de agosto de 2012

Y de Navidad voy a querer de regalo una trituradora de papel empresarial

Cada tres meses mirando en mi cuarto, veo muchas cosas que no son de mi propiedad y que por mas que quisiera no puedo tirar a la basura debido a lo territoriales que son mi padre y hermano respecto sus tiliches inservibles y ropa de uno o dos usos en toda una vida. Invariablemente todos los trimestres me invade esa horrenda sensacion de que duermo en un tiradero de basura y a la mas minima señal de que estoy comenzando a acumular tambien, algo me mueve a abrir cajones, contenedores y carpetas para ir revisando su contenido y decidir que objetos formaran parte lo que en ese mismo instante se ira a la basura.

Patologico o no, no puedo suspender la depuracion asi sea de noche o de dia hasta que pueda acostarme en mi cama, mirar alrededor de mi espacio designado y tener la certeza de que al levantarme no voy a tropezarme con nada en la oscuridad, no me golpeare y mucho menos me explayare en lo que pudiera semejar el rincon intimo de un vagabundo en un callejon.

Me irrita mucho ver kilos de recibos, empaques, frascos de lociones vacios, sprays enlatados con su estupida caniquita en exhibicion, maletas con adornos navideños, calcetines, calzado viejo, ropa de cama invernal, recuerditos pendejos de fiestas, publicidad y regalos estupidos de mi cuñada a mi hermano en sus años lunamieleros. No entiendo esa estupida necesidad de tener tanto pinche mugrero como si de verdad pudieran llegar a tener una utilidad en el futuro, cuando es super facil y hasta terapeutico ir dandote cuenta de lo prescindible que lo es todo en la vida al grado de destruirlo con tus propias manos o donarlo a quienes de verdad les puede ser util en su hora de mayor necesidad.

Me cae que esa es de las pocas cosas que no extrañare cuando llegue el momento de volar otra vez fuera del nido.