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miércoles, 6 de agosto de 2014

Hace algunos días la gentuza del sindicato hizo de nuevo de las suyas y comenzaron a levantarnos falsos tratando de provocarnos, todo con tal de que desistamos de hacer nuestro trabajo ahora que vieron que no se nos puede sobornar, chantajear o amenazar.
Cuando uno de esos cabrones me la trató de jugar a mí gritándome como vieja histérica con el palo mal ensartado en la cola, acusándome de acosarlo solo por salirme de mi cubículo a dar las buenas tardes y extender una invitación protocolaria a la valoración médica, luché contra mi ego y las groserías las respondí con amabilidad y educación.
La mano me tembló por horas del esfuerzo que hice por tragarme la ira, los deseos de echarle en cara al cabrón lo deshuevado que me salió, de decirle cuánto me la pela su gremio de iletrados que nada me puede hacer y el cojare que me dió darme cuenta que por más que nos la cante el departamento de seguridad e higiene, en realidad nosotros estamos solos.
Me alegro de ver que ya hace rato me dejé de pendejadas de dimes y diretes y comencé a actuar según mi categoría, pero debo admitir que es un poco frustrante que mientras más renombre tiene uno, los mediocres que no tienen nada qué perder pueden hacernos los que queramos sabiendo que solitos nos mancharemos la reputación al rebajarnos.

Ya me está comenzando a cansar el juego de la paciencia.

miércoles, 30 de abril de 2014

Y al diablo con estos pelafustanes encaprichados. Me llegó una oferta mejor remunerada que todos mis empleos anteriores, y mañana me entrevistaré.
Si el dinero y facilidades llaman, no tengo por qué seguirmela complicando.

Fácil.

jueves, 27 de marzo de 2014

Máquinas

Ésta foto describiría perfectamente el desmadre que ha sido el día de hoy: llaves que se mueven de lugar, trenes cancelados, trenes asignados de última hora, trabajadores amontonándose afuera de mi consultorio apurándome al mismo tiempo que detecto anomalías en sus compañeros, la ausencia de mi bolsa de café recién molido, pagos, cursos, informes, e-mails, recetas por expedir, inscripción de examen, risas explosivas del ignorante feliz y nubes indecisas sobre si van a precipitar o a pedorrear tolvaneras en mi cara indiferente.
Ha sido una serie de eventos y factores sacados de una comedia barata de Ben Stiller del 2000.

Podría explotar y mandar lo que resta del día a la ñonga. Pero mi chiquita me espera para nuestra cita de todas las noches, podré fumar un cigarro, beber todo un litrote de mi Coffea arabiga con galletitas de coco para sopear, jugaré alguna pendejada en mis emuladores y me iré a dormir pensando en que mañana a huevo será un día mejor.

Tiene qué serlo, como otros días.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Admito que todos mis jefes hasta la fecha han tenido sus defectos que muy de vez en cuando me han saltado...pero mi jefa actual se pasa mal pedo: apenas el martes me vine a enterar que iba a dar una junta con la información que mis compañeras y yo hemos estado capturando por todo el mes y que todavía batallamos en integrar evitando redundancia de nombres y demás datos. Los conocedores quizás argumentarán que para eso existe la función de filtrado en Excel...pero no cuentan con que mi jefa y su equipo nos dieron un formato que claramente hizo el hijo de algún cooperador suyo que cursa la secundaria con faltas de ortografía imperdonables, combinaciones innecesarias de celdas y todo un despapaye que impide el copiado-pegado y el uso de filtros so pena de acabar descuadrando toda esa excusa de formato. Así, muy tensos y con una hora límite Janeth (quien por cierto también aparte de haberme recomendado, es una muy querida amiga desde tiempos de la Facultad y siempre hemos hecho muy buen equipo) y yo acordamos de reunirnos en la sala de mi casa para entre los dos ir dándole velocidad a la elaboración de gráficas, desglose, análisis y corrección casilla por casilla.
Apenas hace ya unos quince minutos que se fué resignada a que no podrá dormir nada (entra a las 6 a su turno) y yo aguantándome las ganas de mentarle la madre a la patrona por no haber sido clara, oportuna y concisa, sin mencionar que hasta la fecha ha sido increíblemente incompetente para dirigirnos a distancia desde el D.F.
Si ella queda mal me vale madres si se desquita con nosotros no renovándonos el contrato. Si lo que me espera son mes tras mes de estas jaladas yo no tengo deseos de seguir perteneciendo a un proyecto tan mal estructurado por parte de ella y de nuestro cliente.



Si me disculpan tengo qué entrar en estado de hibernación...

martes, 4 de marzo de 2014

Es inhumano pelearse con hojas de Excel a estas horas...hace que uno busque alimentos malsanos ricos en azúcares para mantener las neuronas funcionando...pero bueno, el muchacho quería un trabajo de gente grande con responsabilidades y áreas de oportunidad, y ahí lo tiene.

Aunque a veces tengo miedo de que este año vaya a descuidar la preparación para el puto examen...

martes, 18 de febrero de 2014

Como todo un Godínez

Han sido tres semanas bastante pesadas. Sobre la marcha mis compañeras y yo nos hemos dado cuenta que el proyecto al cual nos anexamos está hecho al vapor, pues muy a pesar de que la empresa que representamos tiene más de veinticinco años de trayectoria en salud ocupacional, no tiene bien definidos algunos puntos con nuestros clientes, ha habido muchas modificaciones de última hora con el plan de trabajo acordado, nuestros intermediarios están igual de desinformados como nosotros, y por supuesto que hay cierto grado de resistencia por parte de los trabajadores a acoplarse con planes distintos a los de equipos médicos anteriores.
Por el momento no tenemos muy buenas expectativas sobre lo que pase con el proyecto de aquí a unos dos meses, pero puede que el tiempo me demuestre errado y finalmente veamos la luz del túnel. Curiosamente muy a pesar de las dudas, cada día siento que voy mejorando en mi técnica, discurso, gestos y uso eficiente del tiempo, logrando ver volúmenes de 30 personas cuando antes apenas podía aspirar a que sobrepasaran los 8 en un día cualquiera de visita institucional, y hasta me atrevería a decir que voy extrañando un poquito menos al día mi antiguo empleo ahora que me consta que mi ciclo ahí llegó a su fin puntual.

Los mantendré al tanto (pronto, quizás) de eventos mucho más interesantes y coloridos que mi vida laboral.

viernes, 7 de febrero de 2014

¡Váaaaaaaaamonoooooss!

El martes inicié labores en mi nuevo trabajo, y el miércoles renuncié al original al confirmar que había incompatibilidad de horarios que me impediría ayudar a la Fundación a cerrar el mes en lo que encontraban un reemplazo.
Ha sido interesante incursionar con mi equipo de trabajo en el rollo de los trenes: valorar la puntualidad por encima de todo, sensibilizarnos al ritmo de trabajo y necesidad de los operadores, ir aprendiendo la jerga típica del medio, e ir adentrando a señores grandes y jóvenes a la medicina preventiva cuando en su vida han sabido que hay leyes que les impiden trabajar al no tener bajo control su estado de salud.
El cambio de horario también me ha favorecido al tener las mañanas libres para mi ejercicio, estudio y tareas pendientes del consultorio, al grado que estoy pensando seriamente postponer temporalmente la búsqueda de un segundo empleo.

Todavía hay qué afinar pequeños detalles. Pero todo está pintando bien y por primera vez en muchas semanas me siento emocionado de ir a mi trabajo.