Y así como lo estuvimos anunciando con bombo y platina desde hace meses, mi Lucerita Asíntota y yo contrajimos matrimonio el 25 de Junio de 2016 a las 20:00 hrs en la Ciudad de Chihuahua en presencia de familiares y amigos (la lista tuvimos qué hacerla pequeña, créannos que de verdad quisimos invitar a todos nuestros amigos de la blogósfera) tras mucho renegar de detalles pequeños que se hicieron grandes, de opiniones no solicitadas, de temores racionales, de contratiempos monetarios y de una carrera contra el tiempo que se hizo sentir hasta el último minuto.
Como en todo, hubo detalles que bajo otras circunstancias y estados de ánimo potencialmente pudieron habernos hecho pedazos, pero yo prefiero ver eso como una prueba superada de resistencia y de empatía de pareja que a la larga contribuirá a que como esposos nos mantengamos unidos ante la adversidad. A pesar de ello, disfrutamos mucho terminar de hacer decoraciones, de afinar detalles de nuestro arreglo personal, de compartirnos mutuamente nuestros más íntimos pensamientos y de encontrar en todo algún chascarrillo que nos hiciera más amena la espera al día prometido.
Juntos redactamos nuestros votos matrimoniales, los plasmamos solemnemente en papel y hasta los recitamos en voz alta ante todos nuestros testigos prometiéndonos fidelidad, comprensión, amor, protección y eterna devoción más allá de lo que dicta la ley, de nuestras familias y del tiempo que nos quedara de vida, intercambiamos nuestros anillos y bailamos juntos nuestra primera pieza musical como marido y mujer para el asombro de mi familia (resultó que ni mis padres ni mis hermanos sabían bailar...ups), dejamos a más de uno pasmado con una o dos sorpresas que preparamos (en especial Ludy, que a mí también me reservó algo) y hasta donde nos fue posible atendimos a cada uno de nuestros invitados que nos pudieron honrar con su presencia.
Finalmente, anoche partimos con rumbo a Torreón para ahí hacer escala, asearnos, desayunar y emprender nuevamente camino hacia nuestro destino. Así es como tras casi 5 años regresé a Cuatro Ciénegas muy bien acompañado, con niebla y lluvia aguardándonos como comité de bienvenida, una botella de whisky para brindar en privado en nuestro balcón, y una vista maravillosa que merece ser apreciada con ojos de amor.
Pronto subiremos el video especial de antes y después de la boda. Mientras tanto queremos compartirles que estamos muy felices de haber dado el paso más grande de todos en nuestras vidas y que saboreamos cada segundo de soledad compartida.
Como en todo, hubo detalles que bajo otras circunstancias y estados de ánimo potencialmente pudieron habernos hecho pedazos, pero yo prefiero ver eso como una prueba superada de resistencia y de empatía de pareja que a la larga contribuirá a que como esposos nos mantengamos unidos ante la adversidad. A pesar de ello, disfrutamos mucho terminar de hacer decoraciones, de afinar detalles de nuestro arreglo personal, de compartirnos mutuamente nuestros más íntimos pensamientos y de encontrar en todo algún chascarrillo que nos hiciera más amena la espera al día prometido.
Juntos redactamos nuestros votos matrimoniales, los plasmamos solemnemente en papel y hasta los recitamos en voz alta ante todos nuestros testigos prometiéndonos fidelidad, comprensión, amor, protección y eterna devoción más allá de lo que dicta la ley, de nuestras familias y del tiempo que nos quedara de vida, intercambiamos nuestros anillos y bailamos juntos nuestra primera pieza musical como marido y mujer para el asombro de mi familia (resultó que ni mis padres ni mis hermanos sabían bailar...ups), dejamos a más de uno pasmado con una o dos sorpresas que preparamos (en especial Ludy, que a mí también me reservó algo) y hasta donde nos fue posible atendimos a cada uno de nuestros invitados que nos pudieron honrar con su presencia.
Finalmente, anoche partimos con rumbo a Torreón para ahí hacer escala, asearnos, desayunar y emprender nuevamente camino hacia nuestro destino. Así es como tras casi 5 años regresé a Cuatro Ciénegas muy bien acompañado, con niebla y lluvia aguardándonos como comité de bienvenida, una botella de whisky para brindar en privado en nuestro balcón, y una vista maravillosa que merece ser apreciada con ojos de amor.
![]() |
| Vista cortesía del hotel Quinta Santa Cecilia |
Pronto subiremos el video especial de antes y después de la boda. Mientras tanto queremos compartirles que estamos muy felices de haber dado el paso más grande de todos en nuestras vidas y que saboreamos cada segundo de soledad compartida.


2 comentarios:
¡Queremos pastel, pastel, pastel!
¡Arriba los novios!
!Chiquitibum bombita,
chquitibum bombita,
ay qué novia tan bonita!
Estaré pendiente de sus publicaciones. ¡Qué padrísimo!
Besos y felicidades de nuevo.
Me gustaron sus votos matrimoniales...
Felicidad eterna a los dos... :D
Publicar un comentario