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domingo, 12 de noviembre de 2023

Si ustedes estan bien, yo estoy mejor...

Actualizándoles mi situación de salud mental, que al releer algunas de mis viejas entradas, veo que de verdad ilustré lo fatal que me sentía en ese momento, les tengo muy buenas noticias: he mejorado sustancialmente en el último año, al grado que soy feliz de salir rumbo al trabajo y hasta hacer productividad extra viendo gente en las listas de espera de unifila.
El año pasado mis jefas de turno al saber por mi propia boca que estaba atendiendo terapia psicológica, y no me estaba bastando, me mandaron buscar una valoración psiquiátrica complementaria, y resulta que ese era el elemento faltante para ayudarme a enfriar mi cabeza, ordenar mis pensamientos, darme más resiliencia e incluso volverme super eficiente en mis manejos de tiempo y mi capacidad de razonamiento (¡bendita Citalopram y bendito Metilfenidato!).
Desde entonces, las terapias psicológicas comenzaron a fluir, mejoré la precepción pública de los derechohabientes (aunque se siguen quejando de mi cara, ugh), y he logrado por fin aceptar que por más bien que quiera hacer las cosas y educar a la gente, es un desperdicio en aquellos necios que creen estar por encima de los hechos...y eventualmente regresan con la cola entre las patas facilitándome el trabajo al convencerse solitos.
También aprendí durante este mes de crecimiento que lo peor que le puedes hacer a alguien que genuinamente solo busca provocarte es desearle un hermoso día, que vaya con Dios (pero no tan aprisa), y que se le colme de bendiciones. Es como ver a un vampiro sisear ante salpicaduras de agua bendita.

Con esto, espero que a partir de ahora las publicaciones sean menos sombrías u recuperen un poco de la amenidad de antaño.

miércoles, 3 de mayo de 2023

Desde ultratumba


¿Así que ya pasaron tres años desde mi último grito desesperado de ayuda? El tiempo se va volando cuando uno es prisionero de la rutina laboral, la cronopenia y las pandemias.

Despejando rápido dudas en aquellos pocos lectores que se quedaron con el pendiente: no, aún no somos papás, pero ya aceptamos nuestra condición de infértiles tras estudios médicos, y estamos en espera de que nuestro expediente sea empatado con el de algún niño para iniciar proceso de adopción; no, no he perdido mi empleo a causa del estrés laboral, pero he regresado a psicoterapia y de paso he solicitado ayuda psiquiátrica para diagnosticar con mayor precisión mi padecer, iniciar un tratamiento hecho a mi medida que no solo me ayude a sobrevivir a mi chamba, sino además ayudarme en mi productividad y cognición; sí, sigo viviendo en las tierras de Lucerita, y aunque hemnos hecho nuevos amigos en el proceso, seguimos odiando las idiosincracias de su gente; mi familia se encuentra bien, pero aún en reconfiguración tras la muerte de mis abuelas parterna y materna; no, mi relación con mis hermanos no es la misma mierda de aquellos años, la distancia y el tiempo nos han ayudado a sanar viejas heridas y apreciar el poco tiempo que podemos coincidir; no, mis padres ya están menos aprehensivos acerca de mi desenvolvimiento como adulto, y tienen mejor opinión sobre nuestras tomas de decisiones; no, mi relación con mi familia política ya no es un desastre, las crisis internas ayudaron a sincerarnos y conocernos mejor todos, ahora nos reunimos con mayor frecuencia y convivimos de forma muy llevadera, al grado de ya sentir que sí tengo familia en este Estado al que sigo siendo foráneo; sí, las pesadillas se han ido, y lo último que tal vez cuadraría como fue unba visión bizarra de mí teniendo qué darle de forma ultra incómoda a mi ex la bienvenida a nuestro vecindario, buscando mil y un pretextos para ser mal vecino y no presentarme ante su puerta sin éxito (desperté cuando estaba a unos metros de la banqueta), mi esposa se murió de la risa ante semejante historia la mañana siguiente.

¿Qué más ha habido de nuevo estos tres años?, pues ya tomamos la decisión de iniciar poco a poco empredimientos para hacer un poco de dinero extra, mi chica terminó su maestría, yo inicié una para formarme como terapeuta familiar, sobrevivimos a la pandemia, nos reconciliamos con los dioses y nos hemos vuelto politeístas (por no llamarlo de otra manera sigilosa 🧙), nos hemos vuelto genuinos señores de las plantas, comenzamos a cultivarnos de conocimientos para una vez retirados vivir de una granja autosustentable, y afortunadamente esta Navidad pudimos autorregalarnos una PC desktop ante la caducidad inevitable de las laptops, la impracticidad del teclado táctil de un móvil, y la falta de alma de una tablet.

Justo ahora estoy aprovechando los últimos días de vacaciones que me quedan de este semestre, y mi horario se ha volteado totalmente al pasarme todo el día dormido para en la tarde despertar y hacer todos los pendientes como buen amo de casa que soy (insisto que nuestra casa es nuestro paraíso de cuatro paredes, y amo darle vida tanto como mi mujer). Ya han pasado dos semanas de insomnio, y hoy sentí que era un buen momento para desfogar mi cabeza y desempolvar un poco mi viejo (pero querido) espacio virtual.

No me gusta prometer que procuraré publicar más seguido, porque a estas alturas siento que puedo contarle todo lo que me aqueja a mi compañera, pero lo que sí puedo jurar es que seguiré dándome la vuelta, de vez en cuando, hasta el día que deje este mundo, pues escribir aquí ha sido mi salvavidas incontables veces, quizás más de las que estaría dispuesto a admitir.

Además, es entretenido ver cómo entre líneas se puede ver cada una de las etapas que vivo en el momento de publicar, así que creo que vale la pena dejar una pequeña muestra a mis seres amados de quién fui en vida.

Por cierto, Cali sigue entre nosotros, y a sus ocho años les quiere recordar que los odia a todos.




sábado, 8 de agosto de 2020

Hoy lo intenté. De verdad lo intenté. Quise enfocarme en solucionar problemas, en ser pragmático, en solo formular diagnósticos y dar tratamientos, pero no pude.
Me tratan de contar historias largas y pendejas cuando pregunto por síntomas concretos, me dan diagnósticos absurdos formulados por la comadre o sus imaginaciones hiperactivas, me dicen al final de la consulta que tienen otro padecimiento totalmente omitido por ellos cuando les hago el interrogatorio, se les olvidan sus malditas contrarreferencias y así me vienen a exigir recetas, me reclaman que no les dí un fármaco y resulta que ni siquiera leen las putas recetas para darse cuenta que el error fue de farmacia, no pueden ni decirme qué medicamentos se toman ni a qué dosis, se desesperan si hago preguntas como mi pinche trabajo me lo manda, no obedecen indicaciones, no prestan atención a nada que uno dice, mienten para no quedar como unos peores valemadres, me hacen caras si me tardo unos minutos más porque el otro lo necesita o su puta receta es larga, y encima se sorprenden de que me hagan enojar o exprese en mi rostro desesperanza al ver que todos mis esfuerzos caen en saco roto.
Creen que mi ira y frustración vienen de casa, cuando allá me cura el amor de mi esposa y me regodeo en mi cama con mis gatos cariñosos. Es en realidad el hastío de lidiar diario con gente con poco sentido común e instinto de autopreservación el que me hace desear morir en esos momentos.

De verdad siento que algo en mí se muere cada día que voy al trabajo, cuando antes en este blog dejé testimonios de alegrías y satisfacciones en el ejercicio de la profesión.


Simplemente odio estar a disposición de los pendejos.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Mil años después...

Ayer me nació dejar un comentario en el blog del respetable Profesor Luis Azpe Pico en una entrada dedicada a sus tan célebres lecciones de etimología grecorromanas, y tras dos años de haber dejado mi último texto en esta vieja bitácora, releí el blog y recordé cuánto me llenaba dedicar unos minutos a una reflexión muy personal y extensa de algún evento en mi vida.

Claro: en Twitter mis ideas llegan más rápido al público, y en Facebook hoy día el intercambio de opiniones es más álgido...pero ninguna de las dos es íntima. Eso era lo que amaba de Blogger, pues era el equivalente de un diario o carta que por azares del destino llegaban a posar ojos distintos a los míos con mi consentimiento y de donde podía nacer una afinidad temática, estilística o directa a mi persona. Y gracias a ese mismo medio hice amigos muy queridos que me han visto crecer desde mis primeros años de universitario hasta mi nueva etapa como esposo y médico especialista.

Pero, ¿qué puedo compartirles en esta época donde en otros lares pueden dar hasta con una foto mía siendo acosado por mis gatas en paños menores a las 11 de la mañana?, ¿qué ideas puedo plasmar en la era de las batallas campales de twits y piolinazos?, ¿me quejaría todos los días de los largas que son las jornadas de consulta externa viendo pasar por mi escritorio señoras cuyas rodillas ya no las aguantan?

Esas fueron las interrogantes que me detuvieron, además de los inconvenientes de funcionalidad de mi tablet y laptop, mi creciente cronopenia que padezco como buen treintón que ya soy, y los cambios vertiginosos que ha tenido vida desde nuestro último intercambio.

Así que, ahí les va una breve reseña.

-En el verano de 2017 me fui de Torreón, Coahuila a hacer mi servicio social de la especialidad a un hermoso pueblo costeño de Tamaulipas por un semestre. Ahí experimenté por primera vez la responsabilidad de ser un médico a la cabeza de un equipo multidisciplinario, la eterna bronca de la falta de recursos, y tener que arreglármelas solo a mitad de la noche con equipo y espacio limitado con urgencias que me rechazan el traslado muy comodamente a kilómetros de distancia en un hospital de ciudad.

-Terminando el servicio, en la primavera del 2018 me mudé al Estado de Chihuahua con mi esposa, dejando a mis padres, hermanos, familia, al Negrito cara wey y amigos de toda la vida en Torreón. Desde entonces han sido contadas las veces que he podido regresar a casa, aprendí a amar una tierra ajena y a terminar mi transformación en adulto funcional al endeudarme por 20 años con una casa y tener qué dividir mi tiempo y quincenas en base a la puta necesidad.

-Desde la Navidad de 2018 nuestro auto 2004 ha sufrido múltiples descomposturas que junto con la inestabilidad laboral de mi mujer nos ha golpeado muy duro en nuestra economía. Aquí es donde inauguro una nueva sección del blog llamada 'Stratus from Hell'.

-Por fin hicimos nuestro sueño realidad, y somos los felices dueños de tres gatas: Calígula, Claudia y Cybel de 5 años, 1 año y 8 meses respectivamente. Tristemente perdimos a dos bebés rescatados a los que con mucho amor llamamos Rómulo y Remo, y descansan en paz en el patio de la casa que rentamos en nuestro primer año de mudanza.

-De momento, nuestro proyecto de convertirnos en padres biológicos está en pausa. Tentativamente lo retomaremos en 2020.

-En este momento estoy en una sala de espera afuera de un quirófano esperando noticias de mi suegro junto a Lucerita Asíntota (nada grave, no se preocupen). Tenemos muchísima hambre.

¿Y qué pasará ahora? Bueh, tal vez no puedo hacer mucho trabajo de edición desde el celular, pero a la mierda: NECESITO volver a escribir para nadie.
Así que ps me tienen de vuelta.
En cuanto tenga chansa quitaré mis adornos chairos del templete, rediseñaré el sitio y les compartiré mis otros espacios de escupidera.

Todavía hay mucho de qué hacer berrinche en esta vida jodida.

Saludos a todos.

domingo, 5 de octubre de 2014

Resultado Oficial

Hoy me daré el lujo de perder tantito la clase solo porque para mí es la luz verde para celebrar el inicio inminente de una nueva etapa de mi carrera.
Los mantendré informados.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Peregrinaje Accidentado (Carta para Ludy)

Viernes 5 de Septiembre de 2014
9:24 hrs.


Ludy, niña:

Es una mala combinación poco sueño, cafeína, cambios abruptos de horarios de trabajo, la anticipaciòn de un examen y tener inseguridades a flor de piel. Por suerte, como si se tratara de una intervención divina, hoy tocó en la empresa un operativo sorpresa de antidoping que me quitó de encima trabajo y la necesidad de andar a la expectativa de que pasara conmigo la gente.
Aún así no me siento más tranquilo al tener esta extraña sensación de que los latidos de mi corazón fungen de cronómetro, marcando una cuenta regresiva para la fecha y hora marcadas con un año de anticipación temerosa y paciente.
Estos días estuve pensando que por salud mental llevaré conmigo mi cuaderno de borradores para documentar en su momento todo lo que me pase por la mente, para exorcizar ideas de fracaso y compartirte con lujo de detalle un ENARM de principio a fin.


Está funcionando: mi intestino ha dejado
de retorcerse..



17:00 hrs.

El viaje ha tenido hasta ahora sus altibajos, y justo en este momento escribo muy chueco por el movimiento del bus. También estoy muy incómodo por la pose forzada que debo guardar en mi asiento, dado que esa pinche vieja que tengo por vecina está muy cómoda echada volteando para la otra hilera de asientos platicando con sus amiguitas del Tec sobre su cara, sociable súper complicada vida tipo ultra nice.
Mi día comenzó muy mal, pero ahora que ando muy encabronado por culpa de las periquitas de mall me siento enfocado en mi objetivo y no me tomaré la molestia de tratar de leer cardio con tal de no volver a sentirme inseguro.
Odio pinche cardio, siempre me ha cagado ese tópico a pesar de lo esencial que es en la clínica.
Volviendo a lo más importante, plasmar de alguna manera algo de negatividad y escribirte por mensaje ese rant largo me ayudó a recordar que aparte de que el silencio es una cualidad infravalorada en estos días de abundancia de medios de comunicación, fallar y levantarme año tras año ha hecho más por mí que cualquier cursito o consejo que cualquiera me haya ofrecido desde el fucking 2011.
¡Carajo!, cómo me vendría bien enojarme como en el trabajo para mega motivarme y ahora sí llegar con toda la actitud de partir madres en ese examencito elitista de mierda que se cree demasiado bueno para mí y echárselo en cara a la pinche vieja urraca que todos los años nos grita y regaña por micrófono la muy hija de su puta madre.
Mirando por la ventana, el cielo está más negro que gris con esas nubes tan cargadas. No traje mi chmarra ni mi sudadera esta vez (¡oh, shock!), sino solo mi paraguas junto con mi ya usual mochila gris y una maletita con riedas conteniendo dos cambios de ropa y mis botines cafés.
Pero el verdadero elemento indispensable de mi equipaje son el reloj de mi padre y aquella foto que me obsequiaste, que pienso tenerla acomodada sobre el tablero de la computadora mirándome en todo momento mientras presento el examen, regalándome tu linda sonrisa y tierna mirada en esos momentos tan atemorizantes.


Creo que ya estoy a hora y media de llegar
a Monterrey.




23:05 hrs.

Y el dichoso camión tuvo la desgracia de entrar en un clásico embotellamiento regio, y para colmo de lluvia, lo cual por ende provocó que el recorrido hasta la central fuera a paso tortuga por cerca de una hora. Esos diez semáforos se sintieron como cien.
Una vez fuera de la unidad busco un cajero, y para empeorar mi ya de por sí negro humor la cosa esa registraba cada tecla digitada como 20 segundos después, se pasaba del tiempo límite, y tenía qué volver a repetir hasta que por fin la madriola esa soltaba el varo. Inmediatamente procedo a solicitar por prepago una unidad de taxi (una gran comodidad de la central de autobuses de Monterrey, donde el dinero de transporte rinde bien), y saliendo ver que hay como una fila de 20 personas con harto equipaje esperando su turno para agarrar transporte.
Llego al hotel, me instalo, me pongo al corriente con mi comadre R a quien no había visto en dos años (te manda muchos saludos, por cierto), y nos dimos fuga al Vips más cercano para encontrarnos con M (en otros tiempos lo conociste como Roomie 3, quien como era de esperarse venía bien acompañado por su novia, que lo había seguido hasta Fail City en aquel entonces).
La charla fue entretenida y la cena deliciosa (yo pedí una baguette estilo Philly, que para fines simplistas para mi estómago era un lonchesote de pulpa de res con harto queso fundido y una garrafa de 500 ml de michelada...necesitaba olvidarme del idiota viaje a pesar de que todos recomiendan no beber la noche anterior).
Apenas nos regresamos al hotel, cada quien se encerró en su propia habitación para encarar sus miedos una vez más.



Yo dudo que a esta hora los míos hagan de las suyas
conmigo lo suficientemenre alegre, gracias a la magia
de "Vicky" en esos tarros que me bebí...






Sábado 6 de Septiembre de 2014
6:36 hrs., DOOMSDAY


Tres veces fueron las que me desperté durante la noche temeroso de que se me hiciera tarde o entrara en estado de trance como en mis pesadillas. El cielo no se ha despejado para nada y allá afuera se siente muy bochornoso, por lo cual creo que no sería mala idea llevar conmigo el paraguas a la sede por si acaso.
En estos momentos me vienen a la imaginación las muchas formas en las que hoy podría fracasar, y me acuerdo de toda la lista de temas que este año no logré dominar, con los cuales sin lugar a dudas me torcerán de proponérselo.
Leo rápido en mi app de Medscape, para no perderme en mis libros de perlas y cuestionarios y mantenerme enfocado, al mismo tiempo que a ratitos le doy probadas a mi sándwich de tres quesos que me compré para prevenir una hipoglucemia.
¡Changos!, me acabo de dar cuenta que no traje dulces para el examen...aunque tal vez es mejor así, pues estos tres últimos examenes jamás me han ayudado a prevenir fallar en mi propósito.



Mejor ya me alisto...





13:50 hrs.


He salido lleno de confianza de la primera parte del examen gracias a tu foto, los simulacros, y cierta canción que te dediqué hace ya algunos meses. Ver tu linda sonrisa, sentir tu mirada, ocasionalmente besar la foto y recordar días felices que hemos compartido en nuestros largos fines de semana eran mi mejor motivación.
Ya no hay rastros de la ira, el miedo o la inseguridad en este día que por tanto tiempo estuve anhelando.
Saliendo de la sala de cómputo, los chicos y yo nos fuimos a comer a un restaurante que está dentro del centro de convenciones. Es la primera vez que yo entro a esta sección tan fancy del edificio, pues todo este tiempo me conformaba con comprar en las pequeñas vendimias del área de paquetería croissaints preparados, bebidas y mugrero y medio digno de un estudiante de secundaria, pero ahora que tengo un sueldo más decente y ya he terminado de asumir el título de médico, no me da miedo pagar por un buen servicio...que apenas me he dado cuenta que jamás fue caro (neta cómo me paso de pendejo, eh).
Se nos afanó un chico a quien apodamos Chiva. Es compa de otros compas de la generación, y aunque no nos tratábamos mucho en aquellos días, creo que los años de batallar como médicos generales y toparnos constantemente con el fracaso nos ha dado mucho más cosas qué platicar en común aparte de lo viejos que nos vemos entre tanto recién graduado.
Tengo el estómago a reventar y aún no me quiero levantar de mi silla (escribo mucho sobre lo que como, ¿cierto?).



Ojalá esté tan de buen ánimo terminando todo esto...






20:49 hrs.


No: no duró mucho el buen ánimo una vez de vuelta al recinto, pues la señora coordinadora le entró lo cotorra y no había modo de callarla con sus sermones, instrucciones repetitivas, y su manera tan chocante de compararnos con niños de preescolar solo por no guardar silencio en lo que por media hora esperábamos a que dieran el segundo banderazo.
Una vez ocurrido, me llevé la desagradable sorpresa de que esta vez no había más casos de gine, muy poquito de pediatría, leve de quirúrgicos y harta medicina interna (con especial énfasis en angio, cardio, nefro, gastro y reuma).
Ahí sí sentí que patiné horrible y tenía mucho miedo de que eso bastara para echar a perder tan buen desempeño en la primera parte. Había momentos en los que me sentí tentado por contestar cualquier pendejada, pero me detenía a ver tu foto e imaginaba que me propinabas un buen zape, diciéndome que sí me sabía la respuesta y que solo tenía qué detenerme a leer la pregunta.
Cuando por fin todo acabó, salí con el corazón en la mano y mis amuletos de buena suerte en mi muñeca yel bolsillo de mi camisa del lado de mi hemitórax izquierdo ;) , caminando con otros hacia el módulo a solicitar impreso original y copia de mis resultados. Ya en la fila para sellado y firmado es donde por fin me armo de valor para leer, ¡¡y cuál fue mi sorpresa de ver que mi calificación este año había subido otros cinco puntos!!, ¡¡sobrepasando el mínimo usual para Medicina Familiar!! (como la vez anterior). Estaba tan contento que hasta fui directo con la viejita esa salida de Monsters Inc. a que ella misma me foliara el documento en lo que le sacaba plática y amablemente le compartía mi alegría por romper un mal ciclo de 4 años de mi vida (así de feliz estaba).
Chiva ni se quedó a esperarnos por cómo le había ido, M andaba muy serio, y R se nos había adelantado al hitel sin ponernos al tanto (según ella, sí), pues estaba muy tensa por el ambiente y se quedó en la incógnita sobre si era seguro su pase a Pediatría si acaso el promedio mínimo aprobatorio para la plaza no aumentaba este año.


En un ratito saldremos a cenar. Mis papás
están muy contentos, y mi abuelita materna
me halagó diciéndome que ese fue su mejor
regalo de cumpleaños.




Domingo 7 de Septiembre de 2014
12:00 hrs.


Me noqueó tanta cerveza que me bebí anoche. M declinó la invitación a cenar, por lo cual solo mi comadre R y yo fuimos a un restaurante llamado El Papalote; nos sirvieron cortes de carne muy gruesos (el mío lo pedí muy sangrón), papas asadas, y un dispensador de 2 litros que como seguramente leíste en los mensajes de anoche, me dejó muy mal pedo.
Ambos a nuestra manera tuvimos efectos secundarios en la mañana: R apenas comenzó a experimentar esa mezcla desagradable de sentimientos de ira, tristeza e indignación ahora que ella cree que la historia se ha repetido un año más, en lo que yo me estoy cargandp una cruda monumental que no se manifestó hasta después del desayuno en forma de migraña, lo que me obligó a salir corriendo a buscar alguna tienda de conveniencia que manejara Alcaseltzer Boost para aplacarme y resistir el viaje a casa.
Justo ahora escribo chueco debido a que el chofi del autobús está pasando por un boulevard muy accidentado. El tipo es un señor de muy mal genio con un gusto muy extraño por baladas norteñas de bailes, infidelidades y aventuras de una noche.


Aún no me termino de creer los resultados...
en realidad yo estaba tan acostumbrado
a regresar muy triste a casa que no estaba
preparado para volver exitoso...





Martes 9 de Septiembre de 2014
18:32 hrs.



Hoy me siento lo suficientemente repuesto de la monaña rusa de la que me bajé este fin de semana, y la verdad la mala actitud de estos cabrones en el trabajo me da la necesidad de escribir algo positivo.
Cada que alguno de los pocos trabajadores con los que tengo una relación cordial me pregunta sobre cómo me fue en el examen, paulatinamente se me ha hecho difícil suprimir la alegría de comunicar que he podido alcanzar el objetivo que me puse este año y el prospecto de iniciar pronto la especialidad...un postgrado clínico por mucho más atractivo (para mí) que los mugreritos que ofrece mi universidad, más contacto con pacientes, un medio hospitalario en el cual tendré apoyo de otras especialidades (ocasionalmente), y sobre todo una nueva oportunidad de seguir estudiando si no surgen grandes complicaciones sobre la marcha.
Tal vez lo único que sigue igual hasta ahora del fin de semana es esa hambre voraz, pero estoy seguro que este Sábado que te vea una vez más en mi tierra, eso pase a segundo plano.
Me encantó escribirte a lo largo de este accidentado peregrinaje que tal vez en un año te tocará experimentar por tí missma. De hecho me gustó como para subirlo (con tu permiso) al blog.



Gracias por guiarme hacia la victoria y haberme
inspirado para levantarme por fin del fango.


Te ama
tu eternamente agradecido Eduardo.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Victoria


Ahorita estoy demasiado ebrio para darles la crónica de los hechos. Pero parece ser que este año próximo renunciaré a mi trabajo para retomar el rol de estudiante en mi formación como Médico Familiar.

Aún no me la creo...

miércoles, 27 de agosto de 2014

Como garra de gato sobre el sofá

En vista de que los nervios del examen y las trasnochadas me han comenzado a afectar un poco, he optado por escribirle sus cartas a Lu entre semana durante mis horas muertas en el trabajo. Hasta ahora no solo me ha ayudado a liberar la tensión, sino que además me levanta mucho el ánimo escribir cosas bellas al mismo tiempo que hago lo posible porque mi letra no desentone con el romanticismo de mis besos de tinta.
Hasta la semana pasada tuve problemas con la pluma fuente que compré para este objetivo en particular, pues al escribir las letras me salían exageradamente gruesas, dándole a las palabras un aspecto terriblemente empalmado; algo me decía que así no era como se supone debería verse el texto, por lo cual me hice el propósito de buscar tutoriales en video por ahí y ver cuál era mi error al sujetar mi instrumento.
Hoy lo puse nuevamente en práctica, ¡y qué diferencia!. Voltear 180 grados o 90 de la punta en flecha de la pluma eran la diferencia entre trazos finos para mis minúsculas y gruesos complejos para mis mayúsculas (que por mucho ahora son más grandes y llamativas que mi letra casual). Toda la tarde la pasé experimentando con algunas letras y palabras, no solo por el placer visual, sino también por sentir el roce áspero de uña de gato sobre el papel, casi rasgándolo al mismo tiempo que se impregnaba de negro.


Tal vez debo ir pensando en más detalles en las cartas para ir sacando mayor provecho a mi nuevo juguete...y si todo sale bien pronto mis recetas lucirán dignas de un galeno, pero perfectamente legibles.

martes, 24 de junio de 2014

Y surgió algo que revivió en mí un poquito de esperanza

Hace dos años, justo como lo he dejado plasmado en el blog en el costado derecho, yo perdí la fe en mi país el día que un títere mediático representante de toda la clase política doble cara de nuestra sociedad asumió el poder.
Desde entonces no he hecho más que indignarme, observar a diario cómo vamos de mal en peor y señalar a diario a los pendejazos que vendieron su voto por una miserable torta, enseres desechables con el nombre de esa alimaña, bolsas de cemento, tarjetas prepagadas, etc.
Pero lo cierto es que toda esa ira iba dirigida a mí mismo porque sabía que pude haberme sumado a la oposición de mi localidad por más pequeña que fuera, pude haber externado mi descontento en las calles y dado ese extra que sabía aún poseía. Tal vez insignificante, pero siento a veces que así me hubiera sentido distinto de aquellos mediocres que a lo lejos gritan "¡¡PÓNGANSE A TRABAJAR HUEVONES!!", o de los cabizbajos que se autojustifican con "Soy buen ciudadano, no tiro basura, pago mis impuestos, trabajo todos los días y vivo honradamente".
Al principio tuve mis dudas, cuestionándome si el movimiento Yo Soy Médico # 17 de verdad estaba justificado: a pesar de nuestro Juramento y de la naturaleza de nuestra labor, también es cierto que no siempre somos cuidadosos, llegamos a tener pleitos con los pacientes por estupideces, nos equivocamos y no lo aceptamos so pena de ser desacreditados, y de oídas dentro del gremio he sabido de elementos de renombre que cometen faltas serias a la ética con tal de llevarse billetes extra a la cartera. Somos imperfectos, corruptibles y estupidamente orgullosos. Tal vez nos estábamos dejando llevar por el coraje de que compañeros tuvieran qué pagar con su libertad sus errores y nos negabamos a ver la evidencia.

Fue entonces cuando me dí a la tarea de leer el caso, y tras encontrar contradicciones, declaraciones incoherentes, señalamientos que eran absurdos que fueran hechos por un médico, y el diagnóstico final, decidí por mí mismo que apoyaría la causa.

Y no solo se trataba de que se reabriera el caso y se hicieran las cosas con transparencia, sino de alzar la voz y señalar otros vicios que existen en nuestro medio. Los compadrazgos, las palancas, el desabasto de medicamentos, la saturación de los Centros de Salud, los calendarios ridiculamente espaciados de citas, la pobre cobertura de las derechohabiencias, las instalaciones en estado paupérrimo, las pagas ridículas, los horarios, la violencia entre compañeros, las malditas consultas de 30 pesos, los periódicos amarillistas, el uso indiscriminado del término 'neglicencia', la inseguridad de nuestros pasantes en el campo, los planes ineficaces de Salud Pública, nuestra patética bioestadística, nuestra desunión, nuestro pleito estúpido con la sociedad, las exigencias imposibles ante el prospecto de la muerte.

Durante los días que es estuvo gestando la marcha se fueron avivando las voces de los detractores. Algunos genuinamente afectados por nuestra incompetencia y otros que solamente eran los clásicos buscapleitos que necesitan con urgencia un culpable de todos los males de la sociedad y sus vidas vacías. Carniceros, asesinos, matasanos, ladrones, mercaderes de la salud. Leer todos los días esos calificativos no hacía mas que motivarme a seguir adelante y aguantarme las ganas de rebajarme al mismo nivel.

El Domingo que llegué al punto de reunión tuve el honor de conocer a la suegra de uno de los 16 implicados, un joven pediatra que solo tuvo al paciente bajo su cargo una noche durante su residencia, y su firma en el expediente fue la única evidencia que necesitó el padre dolido para exigir su cabeza. Sumado a eso que también me contó las vergüenzas que tuvo qué atravesar el hombre al ser más de una vez interrumpido durante su trabajo por policías, la revelación de que el acusador tiene aspiraciones políticas, antecedentes negros de pleitos legales y y el apoyo nada discreto del obispado jalisciense, terminé de convencerme de hacer mía la lucha por completo y sumarme con convicción a las filas de médicos solidarios.

Marchamos entre 450 y 500 compañeros por cerca de dos horas ocupando un solo carril de la calle, y por alguna razón ni un solo opositor se manifestó en nuestro camino contrario a lo que estuve leyendo toda la semana previa.
Fué muy emotivo ver cómo más colegas se nos iban sumando en el trayecto e incluso obtener el apoyo de personas ajenas al sector salud desde antiguos pacientes a trabajadores de otros sectores identificados con la urgencia de dignificar su trabajo.


Llegando al hospital señalado leímos el manifiesto del movimiento, entonamos todos juntos el himno nacional, y rompimos filas para continuar con nuestros deberes familiares (porque ninguno de los presentes teníamos trabajo ese día, los servicios de salud eran atendidos por los camaradas que les correspondía ese día, contando con su apoyo moral en todo momento).


Hoy ni un solo insulto a nosotros médicos me duele, pues ayer me quedó claro que existe una enorme diferencia entre hacer corajes silenciosos en un texto que se perderá entre millones en la red, y salir a la calle a dar la cara por aquello en lo que crees. Gracias al esfuerzo combinado de todos se logró la reacción del IMSS, de la Comisión de Arbitraje Médico, y hasta de la Cámara de Senadores, lo cual abre las puertas a cambios que favorecerán tanto a médicos como a pacientes, así como también a un trato más adecuado a nuestros compañeros tengan o no algún grado de culpabilidad en el caso disputado.


Si pudimos lograr algo saliendo a las calles, tal vez esto signifique que aún tenemos esperanza de retomar el control como Ciudadanos de nuestra tan lastimada Nación...


miércoles, 4 de junio de 2014

Jim Croce - Time in a Bottle








If I could save time in a bottle 

The first thing that I'd like to do 
Is to save every day 
Till Eternity passes away 
Just to spend them with you

If I could make days last forever 
If words could make wishes come true 
I'd save every day like a treasure and then, 
Again, I would spend them with you

But there never seems to be enough time 
To do the things you want to do 
Once you find them 
I've looked around enough to know 
That you're the one I want to go 
Through time with

If I had a box just for wishes 
And dreams that had never come true 
The box would be empty 
Except for the memory 
Of how they were answered by you

But there never seems to be enough time 
To do the things you want to do 
Once you find them 
I've looked around enough to know 
That you're the one I want to go 
Through time with





...................






Casualmente supe de la existencia de esta canción el fin de semana en mi cita con mi chiquita viendo cierta película geek...pero al buscarla y leer con más detenimiento las letras, supe que esta canción ilustraba perfectamente esta etapa de mi vida.
Claro que no será para siempre, que llegará el momento en el que de nuevo tendré tiempo de sobra para disfrutarlo con los que más quiero o a solas, pero mientras tendré qué encontrar la manera de poder estar con ellos.

Y curiosamente, muchas veces el mal del tiempo es el origen de las grandes decisiones en la vida. Porque si no es ahora, tal vez mañana no volverá a ser.

sábado, 1 de febrero de 2014

Finalmente tras mucho dar vueltas, mis papás y yo nos sentamos a platicar con detenimiento lo que ha sido mi vida en los últimos años, mis proyectos, mi relación con mi linda chica cursi, las propuestas de empleo que tengo dentro y fuera de la ciudad, así como mi necesidad de poner en marcha mi plan de 2 a 5 años de ir formando mi familia.
Recibir su bendición y reconocimiento como hombre fué un alivio para mí, y desde ese día siento que ya no hay barreras que me separen de ellos ni de mis sueños.

Para el miércoles la decisión habrá sido tomada sobre si me voy o me quedo...

jueves, 30 de enero de 2014

Y yo que me estoy enamorando de la idea de ser papá...

Yo siempre me he considerado una persona abierta de mente, sin embargo hoy lo pongo en duda después de negarme rotundamente a darle información a un amigo muy querido que por días me pregunta por métodos para abortar. Quizás será porque ahorita mis instintos paternos están a flor de piel, porque he visto a colegas y amigos encontrar la felicidad en los rostros de sus hijos planeados o no, porque el tipo para nada es un muerto de hambre, o porque conozco muy bien los valores que sus padres le han inculcado desde muy temprana edad (por mucho opuestos a lo que hoy me inquietó)...en realidad es todo eso lo que me irrita tanto mas la forma tan inmadura y despreocupada con la que me abordaba, tomando muy a la ligera y sin respeto la terminación de su propio hijo para poder darse un respiro, seguir gastando su dinero en pendejadas y seguir cochándose a su novia sin pendientes.

Veo más egoismo que necesidad en ese aborto solicitado...y yo ya dejé claro que no seré parte de ello.

martes, 14 de enero de 2014

Agua en movimiento

Creo que fue por una canción de Mägo de Oz que se me quedó grabado el concepto de no echar raíces en un solo sitio desde hacía años, pero apenas a estas alturas de mi vida realmente comencé a comprenderlo por lo que es.

Siempre supe que mi empleo no iba a ser para siempre y que las buenas intenciones que implica no iban a tenerme del todo satisfecho, sin embargo debido a que en estos momentos estoy iniciando una nueva etapa de mi vida a la vez que me preparo para otras dos, siento que es el mejor momento para dejar mi puesto vacante y agarrar nuevas oportunidades que se me ofrecen.

Hace un año exactamente tuve un dilema que implicaba la posibilidad de dejar el puesto, pero no lo hice porque no estaba listo y aún había círculos qué cerrar; he aprendido el valor de brindar mi tiempo a otros, que ninguna ayuda que se dé es pequeña, que mi carrera con o sin especialidad tiene un gran valor e impacto para mis beneficiarios, y que a final de cuentas las obras buenas las puedo hacer dentro o fuera de un puesto laboral.


Ahora es solo cosa de afinar algunos detalles, avisar a mis patrones más altos sobre mi baja inminente con antela, continuar preparándome para mi examen en tiempos muertos, y hacer un par de solicitudes a dos asilos para que se me de permiso de asistir como médico voluntario con una frecuencia mensual.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Y justo cuando volví a casa después de colmar a mi amor de tanto cariño que nos debíamos y de plantearme un nuevo propósito importante en la vida, se me hace una oferta de trabajo que ni entra en conflicto con mi compromiso actual, además de que me ayudará a quitarle algo de óxido a algunas habilidades médicas que no he puesto en práctica por años.

Una vez más la vida me sonríe y me pone enfrente todo para hacer realidad mis sueños...mismos que ahora comparto con mi persona especial.

domingo, 27 de octubre de 2013

El abrazo que lo cambió todo

Ayer por primera vez en mi carrera me nació abrazar a un paciente mío cuando lo oí razonar con voz entrecortada el poco sentido que ya le hallaba a la vida enclaustrado y privado de toda fuente grande o pequeña de placer.
Si de por sí me parte el corazón confortar viejitas que lloran el abandono de sus familiares, ahora sé lo terrible que es escuchar a un anciano confesarte que todas las noches le ruega al señor en sus rezos que por favor ya se lo lleve...


Creo que a raíz de esto comenzaré a visitar a mis abuelas por mi cuenta, y le pediré a mi patrona que comencemos a pensar en planes para presionar al patronato de ancianos que se tomen más enserio la necesidad de sacarlos de esa cárcel repleta de moscas...

jueves, 24 de octubre de 2013

Festividades Innecesarias

A esto se limitó mi celebración del día del médico. Mi jefa y la secretaria tuvieron la consideración de conseguirme un pastel de chocolate blanco, y nos dimos un mini break en la oficina en nuestro día de papelería para comer, platicar y reflexionar un poquito sobre nuestras responsabilidades.

Como lo escribí el año pasado, yo soy enemigo de andar colmando mis redes sociales de imagenes alusivas y hacerle indirectas a todo mundo de que me feliciten (no lo hagan, por favor...es enserio), porque el reconocimiento a la labor que cualquier profesional o trabajador haga no yace en una sola fecha del año, sino en los resultados que se obtienen y en la gratitud de aquellos a los que se les sirve.

Por supuesto que significó mucho para mí el detalle, y he estado felicitando a mis amigos y compañeros por cortesía (la gente resiente mucho pequeñeces como esas): pero sinceramente estoy contento de que este día haya llegado a su fin.

viernes, 18 de octubre de 2013

America - Ventura Highway







Chewing on a piece of grass 
Walking down the road 
Tell me, how long you gonna stay here, Joe? 
Some people say this town don't look good in snow 
You don't care, I know 

Ventura Highway in the sunshine 
Where the days are longer 
The nights are stronger than moonshine 
You're gonna go I know 

'Cause the free wind is blowin' through your hair 
And the days surround your daylight there 
Seasons crying no despair 
Alligator lizards in the air, in the air 

Wishin' on a falling star 
Waitin' for the early train 
Sorry boy, but I've been hit by purple rain 
Aw, come on, Joe, you can always 
Change your name 
Thanks a lot, son, just the same 

Ventura Highway in the sunshine 
Where the days are longer 
The nights are stronger than moonshine 
You're gonna go I know 

'Cause the free wind is blowin' through your hair 
And the days surround your daylight there 
Seasons crying no despair 
Alligator lizards in the air, in the air








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Y sin darme cuenta, me topé con una canción muy ad hoc sobre metas, nuevos comienzos y movimiento....



...¡Ah sí!, no les dí las noticias: este próximo año disputaré Medicina Familiar, tendré un segundo trabajo, haré viajes para ir reanudando relaciones con los papás de mi Linda Chica Cursi, armaré mi cochinito porque como que ya me está gustando la idea de sentar cabeza a corto o mediano plazo, hice las paces con mis viejos, mis bussiness con Flirt Gal como que están llegando a las últimas, y mi psicoterapeuta me dijo que ya puedo ir pensando en ponerle fecha final a mis sesiones.

Estoy muy emocionado porque cosas grandes y bonitas están a la vuelta de la esquina :D

domingo, 15 de septiembre de 2013

Actualización justa y necesaria

Sobre el ENARM: subí 7 puntos este año, aunque todavía estoy a 8 puntos de distancia de la especialidad que quería (cada una tiene una calificación mínima aprobatoria distinta dependiendo de cómo se escalonen los promedios más altos de los sustentantes respectivos). Contrario a lo que temía en posts anteriores, lo manejé mejor que en años anteriores.
Estudié todo el año, asistí a un diplomado, me cultivé más para atender mejor a mis pacientes, aprendí a valorarme como profesional, ser humano e individuo, reencontré el amor, cerré viejas heridas (¡ya es oficial y avalado por mi terapeuta!), ya por fin me acomodé en mi trabajo (detalles más adelante), viajaré dos veces más antes de acabar el año, ya soy capaz de ahorrar cantidades decentes de dinero y hasta voy a comprarme una moto automática para ya quitarme de problemas de transporte. Todo eso en conjunto es la evidencia más contundente de mi crecimiento y me da la certeza de que el próximo año lograré mi objetivo de hacerme especialista...pues ya no vivo con miedo.

Sobre mi trabajo: hace dos semanas se integró al equipo nuestra nueva jefa. Ella ya antes había estado a cargo de la Delegación, aunque tuvo qué renunciar a razón de una maestría que quería tomar; viene con muchas ideas, muy buen ánimo, apertura al diálogo y sugerencias, y encima de todo nos tiene más consideraciones que nuestra antigua jefa (cuando de por sí ella me caía bien). Tenemos planes muy interesantes para los próximos meses, y ahora que se me darán facilidades con el transporte y los horarios, mi estancia en la empresa se prolongará un poco más.

Sobre el amor: voy a visitar a mi chiquita en Diciembre con toda la intención de hablar cara a cara con sus viejos, declarar mis intenciones de vernos con cierta frecuencia sin necesidad de escondernos, e ir a buscarla como debe ser a la puerta de su casa así como también deespedirme ahí de ella como lo demanda la etiqueta. Pero sobre todo declarar que no vengo a pedir permisos y que la pretendo con toda la intención de hacerla mi Señora cuando el tiempo, el capital y nuestras carreras lo hagan propicio.


De momento eso es lo más relevante. Trataré de mantenerlos al tanto, pero tengan la certeza de que las cosas van muy bien y que parece ser que los berrinches aquí van a escasear por un buen rato :D

domingo, 25 de agosto de 2013

Eres un ave perdida que no encuentra el Sol

Y de nuevo llega esa pinche época del año que estresa a todos los médicos y no causa mas que agudizaciones de gastritis, migrañas, insomnio y problemas serios de ansiedad. Sí: estoy hablando del estúpido Examen Nacional de Residencias por el que tanto me he quebrado la cabeza los últimos dos años de mi vida.
No le dedicaré un post falsamente positivo porque la neta me he sentido ridículo escribiendo esas estupideces para días después arrepentirme al obtener un resultado no deseado, así que mejor esta vez seré honesto y expresaré lo pinche frustrado que me siento por culpa de ese examen.
Ese test es la unica barrera que me impide no solo estudiar la especialidad que quiero, si no también que se me comience por fin a tomar enserio como médico, pueda darme el lujo de cobrar una suma por encima de la ridícula cantidad de $30 MX el paciente, asegurar un mejor trabajo y ahora sí contemplar la posibilidad de irme de casa y quitarme de encima la sobreprotección de mis viejos.
Sí: ya sé que hay más opciones que la especialidad, ya sé que no se necesita ser especialista para trabajar en un hospital (aunque ayuda más), ya sé que hay médicos generales que por sus buenos resultados pueden cobrar de forma más decente sin que la gente les reclame, sé que tengo compañeros y amigos que con el sueldo del que me quejo se han aventado al ruedo del matrimonio y la paternidad, que si quisiera hace mucho me habría ido de casa de mis padres, y que no necesito la aprobación de la sociedad si soy o no soy especialista. PERO MI EGO LO NECESITA, MUCHO.

Y es triste, patético. Pero tengo qué ser honesto conmigo mismo y sacármelo de la cabeza si esta noche quiero dormir y si quiero concentrarme cada que abra un libro para volver a pelearme con el saber de los galenos.

miércoles, 12 de junio de 2013

De cómo casi me comí vivos a una bola de mocosos culos

Antier tuve otro arranque de ira. Mientras estaba dando una plática de sexualidad en la que hice mucho hincapié en las definiciones de acoso y abuso sexual a un grupo de pubertos hijos de presos, en eso una niña me entrega un papel que alguien del lado de los varones arrojó en ese momento: en el decía "Fulanita y Fulanita, ahora ya sé cómo se los haré." Omití la parte de los nombres, leí en voz alta y gritando pedí al autor que diera la cara.
Al no ver respuesta alguna, me salió del alma un rant furioso de que cómo era posible que justo después de que les explicaba por qué no es correcto hacerle esas cosas a una mujer, a sus compañeras les hicieran eso a sabiendas de que aparte de que podría costarles la expulsión, allá afuera en el mundo real aparte de que podrían levantarles un proceso jurídico el padre, el hermano o el tío los podía matar de enterarse, aparte de que el contenido de esa carta obscena hasta podría interpretarse como una amenaza de violación.
Les dije lo poco hombres que eran, que si no tenían los huevos de pagar por sus idioteces nunca en la vida estarían listos para conocer la intimidad con una mujer por sus propios méritos, que eso lejos de hacerlos ver atractivos los rebajaba al nivel de cualquier vago de la calle sin razón de ser en la vida, que en mis tiempos a nosotros nos enseñaban a respetar a la mujer a base de golpes y cachetadas hasta que finalmente entendías el mensaje...en fin.
Levanté el reporte de lo sucedido y la próxima semana que los vea me los voy a cagotear de nuevo y los amenazaré de que si llego a saber que vuelven a faltarle el respeto a alguna niña, nunca los dejaré en paz hasta verlos lejos de ellas.

Creo que es tiempo de acordar una junta con esas madres perezosas y mediocres que "crían" semejantes cuervos.