
OK, repasemos a ver si nos queda claro:
1-Desde la primera vez que la ví mi voz se volvió más chillona y balbuceo incoherencias cada que estoy con ella.
2-Al más mínimo quejido toda mi atención es para ella.
3-La dejo arañar mis manos, mi cara y mis camisas solo por tener contacto con ella y mimarla cuando me lo pide.
4-En menos de un día desarrollé resistencia a sus garritas.
5-El primer día no dudé en gastarme cerca de 1000 pesos en accesorios y productos para su buen vivir.
6-Poco me importa que en lo que aprende a usar su caja de arena se mée encima mío.
7-Me puse histérico los primeros días que ella se puso necia para comer de su mamila.
8-La he sacado a pasear en mis brazos o dentro de un maletin abierto para que le dé el sol con gente mirándome raro.
9-Jugamos a las fauces hambrientas ahora que sus dientitos están saliendo y me usa de su mordedera en todo momento.
10-No paro de hablar de ella.
11-Queda bien claro que ella es la "consentida de papá".
12-De momento sacia mi instinto paternal en brama.
13-Prefiero por mucho su compañía a la de los humanos.
Creo que con todo esto, puedo concluir que sin lugar a dudas entré oficialmente al club internacional de los Viejos Locos de los Gatos...¡¡¡HURRA!!!

Ilustración cortesía de
*the-Chook.