Antes y después de mi escapadita de mi ciudad durante las vacaciones, he estado deleitándome mucho con esta belleza de juego llamada Braid. Desgraciadamente antes de siquiera comprar el juego, me echaron a perder la gran revelación inesperada que hay detrás de este juego de plataformas que usa ingeniosamente el elemento de la manipulación del tiempo. No seré igual de meco y para los curiosos e interesados en adquirirlo, solo diré que hay una moraleja universal sobre asumir la responsabilidad de nuestras acciones en vida detrás de toda esa diversión, y que hay un elemento histórico de la vida real importantísimo que le da más sentido al uso y abuso de la regresión del tiempo.
Más allá de la trama y los acertijos tan ingeniosos que incorpora, graficamente es hermoso con sus fondos de acuarela y pastel, y el soundtrack con un uso fuerte del violín y demás instrumentos de cuerda hipnotiza.
Aún me falta mucho para poder acabarlo, pero hasta ahora no me ha aburrido jugarlo por multisesiones y explorar en más de una ocasión los mundos ya visitados con tal de resolver rompecabezas que previamente me ganaron.
Y para los que no les llama nadita la atención, de perdi les comparto la banda sonora:
Toda mi vida me fascinó la lluvia por lo inusual que es en mi tierra, por la penumbra ligera que trae consigo, y su perfume que hasta la fecha forma parte de mis ensoñaciones.
Por un buen tiempo la evité por los inconvenientes de la edad adulta (frío, resfriados, ropa mojada, etc.), pero que ayer me agarrara de sorpresa en la bicicleta en uno de mis sitios favoritos para pasear (más detalles en otro post) fue un reencuentro agradable, de aquellos que hacen que cuestiones por qué dejaste de hacer eso.
Tal vez si consigo un impermeabilzante, lo haga de nuevo...
And the night mare rides on, and the night mare rides on
With a december black psalm
And the night mare rides on
What i fear is lost here
The wind blows and I know
All you have to do is run away
And steal yourself from me
Become a mystery to gaze into
You're so cruel in all you do
But still I believe, I believe in you
So may you come with your own knives
You'll never take me alive
With all the force of what is true
Is there nothing I can do?
I can't go on, digging roses from you grave
To linger on, beyond the beyond
Where the willows weep
And whirlpools sleep, you'll find me
And the night mare rides on, and the night mare rides on
With a december black psalm
And the night mare rides on
I've faced the fathoms in your deep
Withstood the suitors quiet siege
Pulled down the heavens just to please you
To hold the flower I can't keep
.................
No hay una razón especial de por qué hoy se me antoja oír la canción. Tiene motivos nocturnos y la voz de Mr. Corgan me apacigua mucho...me gusta mucho lo relajante que es a pesar de la letra tan darketa.
Curiosamente su estancia coincidió con el cumpleaños de mi abuelita y no solamente la conoció mi familia nuclear, sino tíos, primos y mi venerable cabecita blanca. Estábamos recién llegados de un paseote asoleado en una expo militar rematado con nieve (adivinaste, Aseret ;) ) cuando se dió el encuentro, y aunque era lógico que se sintiera nerviosa, ella lo manejó bien. En unas horas nos iremos por ahí con sugerencias de mis padres, y sacaremos provecho al tiempo que aún nos queda en esta oasión.
Carajo, el tiempo pasó rápido y pronto volveremos a hacer cuentas regresivas...
Mi linda chica cursi salió estos días de viaje con su familia, y por primera vez en seis meses de relación he resentido un poco su ausencia; no en el sentido egoísta, sino que a diferencia de otras ocasiones es más evidente que un elemento falta en la ecuación. Esto de alguna forma es una pequeña probada de lo que me espera estos meses que iniciará su Servicio Social, y la misma necesidad de sentirla cerca me hace evocarla mucho viendo sus fotografías, leyendo sus mensajes llenos de dulzura y recordar nuestro sábado de Diciembre.
Esta foto tiene un significado muy especial para mí: esa noche tras tener una conversación sincera con su madre decidimos tener nuestra primera cita en tres años, esta vez sin coartadas, miedos o verdades a medias; salimos de su casa tomados de la mano como un par de niños de secundaria y en nuestro peregrinar buscando algún maldito taxi y un cine en funciones saboreé cada minuto de sentir su mano entrelazada a la mía, su cálido abrazo, sus besos tímidos y su sola presencia a mi lado. Podría jurar que toda esa velada eramos unicamente nosotros dos, que no había audiencia, comensales o gente deambulando a nuestro alrededor. La ciudad entera era nuestra y el tiempo que nos quedaba más valioso conforme se nos iba acabando. Cuando la encaminé a casa, al ver esas hojas en el pavimento no pude evitar detenerme para preservar el momento y los sentimientos que llevaba en el corazón en esa foto, como un recuerdo de nuestra juventud compartida y de los sueños que aspiramos desde entonces a hacer realidad juntos. Tal vez las fotos y demás evidencia del pasado no son sustitutos para la magia que a diario podemos hacer juntos, pero sí son un recordatorio de gran peso de por qué me he comprometido a ser fiel y leal (que no son lo mismo) a esta jovencita que me robó por segunda vez el corazón, y que terminó siendo el último empuje que necesitaba para por fin seguir adelante con mi vida.
Sé que es raro que me lean así (bueno, no para Milly y Aseret), pero es algo que me ha tenido muy pensativo esta semana y necesitaba escribirlo para encontrarle sentido. Creo que lo conseguí.
Según veo, después de 29 años de celebrarlas navidades en compañía de mis familias paterna y materna, por fin me ha tocado uno en particular en el cual el entusiasmo y el calor se sienten menos. Por un lado en la familia paterna ya somos demasiados integrantes (39) en una sola casa pequeña; no podemos movernos libremente, tenemos prisa por cenar para poder desocupar la mesa, los temas de conversación se vuelven generalizados al verse forzada la convivencia de un grupo grande, y es inevitable quedarte con las ganas de convivir a nivel más personal con la familia que rara vez tengo oportunidad de ver en todo el año. Mientras, en la casa materna las agendas muy apenas pudieron compaginarse, junto con el hecho de que mi abuela cada vez tiene menor tolerancia a los desvelos y mis primos preadolescentes son más insoportablemente ruidosos.
Pero en fin, si algo se puede rescatar de la velada es que como siempre disfruté de mis lindas viejitas chaparritas, y que sorprendí a mamá contradiciendo sus declaraciones de que aún no quiere ser abuela al verla con las hijas de mis primas muy embebida.
So I pull my collar up and face the cold, on my own
The Earth laughs beneath my heavy feet
At the blasphemy in myold jangly walk
Steeple guide me to my heart and home
The sun is out and up and down again
I know I'll make it, love can last forever
Graceful swans of never topple to the Earth
And you can make it last forever
You can make it last forever
And for a moment I lose myself
Wrapped up in the pleasures of the world
I've journeyed here and there and back again
But in the same old haunts I still find my friends
Mysteries not ready to reveal
Sympathies I'm ready to return
I'll make the effort, love can last forever
Graceful swans of never topple to the Earth
Tomorrow's just an excuse
Tomorrow's just an excuse
And you can make it last forever
................
Estos días han sido demasiado malos para pedalear en la bicicleta...con nubes de lluvia y un frío de los mil carajos...aunque al momento eso no me impidió salir a montar mi vochito de dos ruedas escuchando a los Smashing Punpkins ambientar la noche.
Hoy por fin mi resistencia cayó y me he sentido de lo peor como rara vez lo he hecho a causa de un resfriado; mi té de gordolobo, miel y limón me ayuda de momento a no resentirlo más, pero siento que mañana o pasado tendré qué recurrir a unos malditos antigripales.
Hoy por la mañana me llevé un disgusto muy grande mas o menos relacionado con el trabajo; para la tarde ya el coraje había pasado, pero cayendo la noche la atención, el consuelo y la sonrisa de mi Linda Chica Cursi me han ayudado casi a manera de opio a perderme en las últimas tres horas en un estado de quietud que rara vez he experimentado en mi vida. Tal vez darme cuenta que tengo mucho qué valorar y agradecer en mi vida actualmente es lo que a final de cuentas me ayuda a dejar ir la ira con más facilidad que antes...
Y sin darme cuenta, me topé con una canción muy ad hoc sobre metas, nuevos comienzos y movimiento....
...¡Ah sí!, no les dí las noticias: este próximo año disputaré Medicina Familiar, tendré un segundo trabajo, haré viajes para ir reanudando relaciones con los papás de mi Linda Chica Cursi, armaré mi cochinito porque como que ya me está gustando la idea de sentar cabeza a corto o mediano plazo, hice las paces con mis viejos, mis bussiness con Flirt Gal como que están llegando a las últimas, y mi psicoterapeuta me dijo que ya puedo ir pensando en ponerle fecha final a mis sesiones.
Estoy muy emocionado porque cosas grandes y bonitas están a la vuelta de la esquina :D
viernes, 6 de septiembre de 2013
Oficialmente estoy enamorado...
jueves, 5 de septiembre de 2013
Como que podría acostumbrarme a esto de ser feliz...
sábado, 31 de agosto de 2013
A veces se necesita una buena bebida, a veces se necesitan buenos amigos, y otras mas veces solo se necesita una mirada tierna para dejar atrás todo lo malo del día...
Puta madre...ni me reconozco :( :)
viernes, 2 de agosto de 2013
Y sin darme cuenta otra vez redescubrí el placer de llamar "hermosa" a una linda damita y que ésta se chivee con mis cumplidos.
Hoy pedí permiso de salir a una diligencia rápida a dos cuadras de la oficina después de acabar mi lista de pendientes. En el camino de regreso me percaté que entre un montón de ramas podadas de árbol, había un gato muy peludo de aspecto rechoncho, blanco con manchas grises; como ya es costumbre mía, me detuve y lo saludé con un maullido esperando la haitual respuesta, pero conforme me le quedé viendo, noto que tiene un ojo herido. Quien sabe si el pobre había quedado atrapado minutos antes o quizás horas, pero el raspón escarlata que le cruzaba a lo largo de su ojito izquierdo sugería que era muy reciente la herida, quizás al entrar a ese horrendo enmarañado de ramas secas, pelonas y puntiagudas. Hubo un momento en el que pensé que él podría arreglárselas solo para salir, pues me consta que tanto perros como gatos tienen una habilidad muy llamativa de pasar ilesos entre espinas, nopales y ramas para hacer ahí el refugio de sus crías; pero ya con ver su carita lastimada no podía quedarme con el pendiente de dejarlo ahí con el riesgo de que se hiriera todavía más en un nuevo intento por escabullirse. Así, dejé a un lado mis cosas y fui quitando algunas ramas. Posiblemente temiendo que yo tratara de hacerle daño, el gato aprovechó el espacio abierto y se fue corriendo a unos metros de distancia. Ahora sí el pobre estaba maullando como si estuviera buscando a su dueño o si eso fuera lo único que podía hacer desesperado ante una herida que el mismo no podia lamerse.
Curiosamente hoy en mi sexta evaluación psicológica me preguntaron qué animal me hubiera gustado ser, y no dudé en contestar que en definitiva me gustaría ser un gato: pues aunque son animales domésticos, tienen un balance perfecto entre la codependencia y la autosuficiencia que les envidio mucho.
En las últimas semanas he notado que El Negrito ya está captando quién de nosotros es el que mejor sabe darle piojito; y no es por nada, pero desde mi Chucho (que en paz descanse) yo sé muy bien qué zonas son las que dejan a un perro tendido boca arriba en el suelo y cómo hacer que cambie de poses para terminar de rascarle sus zonas de comezón o ñáñaras. El caso es que el canijo ya es tan aficionado a mis cariñitos en su cabeza, cuello, orejas, lomo, pecho y patas traseras (el rascado de muslo por fuera hace que estire curiosamente las patas), que cada que llego a casa no se conforma con moverme la cola: se alza en dos patas y me coloca las delanteras en mi cintura restregando su carita contra mí, casi como un niño abrazando a su mamá al regresar del kinder, pidiéndome su dosis diaria y llenándome el pantalón de huellitas en el proceso. Me es curioso mirar atrás y recordar que al principio no veía con buenos ojos su constante mendigar en la casa, pero al final esos ojitos tristes, su compañía constante y esa lealtad tan conmovedora me conquistaron.
Quizás es porque al final todos necesitamos un amigo sincero.
Hablando de amor, familia y enseñanzas de vida, me acabo de topar con éste audio y carta del psicólogo Kelly Flanagan en el cual da una reflexión bonita a su niña pensando a futuro.
Creo que este mensaje a todos nos puede subir la autoestima, al mismo tiempo que nos da un recordatorio de por qué aquellos que están a nuestro alrededor ya son de por sí un tesoro, en especial nuestra familia.
Como todos lo miércoles (creo que me está comenzando a gustar esta nueva costumbre), puse en aleatorio toda mi carpeta de música, y la canción destacada de este día administrativo fue precisamente esta joyita de 1999.
¿Cómo dí con ella?: originalmente escuché el cover meloso de Mandy Moore con Jon Foreman en el estéreo de mi compadre Godínez camino a nuestra práctica de tiro. No digo que estaba mal, pues de hecho Moore me parece una artista que a diferencia de las otras rubias genéricas del Nuevo Milenio supo cuándo entrarle y salirse del juego, para posteriormente irse por una línea muy aparte de la de sus competidoras en cuanto a su estilo musical.
Ya buscando la canción, dí con la original (el video musical) y sabía que debía poseerla entre mis archivos; las voces de los miembros de la banda, el estilo musical y el cambio de perspectiva a una masculina gritaban "Finales de los 90's". Era una canción hecha para que mi generación se enamorara de ella y la pusiéramos en fiestas de graduación y quinceañeras, pero que por alguna razón me pasó desapercibida en su momento cumbre (y cuánto lo lamento al igual que también lamento haberme perdido de tantas cosas de los 90's y el año 2000).
Ahora que soy adulto y he conocido de primera mano el fracaso, la muerte, el amor y la pérdida, sé muy bien cuán latosas son las preguntas que se plantean en la letra; pero también hay algo en el tempo musical o quizás en el mensaje implícito que me da la sensación que no es una canción sobre los que se quedan estancados en el pasado, sino las reflexiones de alguien que tomó las decisiones que la vida le demandó y cada día se aleja más de aquellos eventos que queramos o no nos marcan de por vida.
Me da curiosidad qué nuevos significados le encontraré dentro de otros diez años.
Para la mayoría de ustedes no es ningún secreto que mi patio es mi pequeño santuario dentro de mi hogar. Aunque en general me siento tranquilo en cualquier parte de mi casa, el verde del pasto, los geranios de mi madre y el limonero junto al cual descansa eternamente mi perrito adorado son mi recordatorio constante de cuánto ambiciono tener un pedacito de pasaíso así para mi solo. Es por ello y por esa sensación tan bonita que me inspira que este es mi nuevo lugar de estudios nocturnos: para deleitarme y al mismo tiempo mantener la vista en la meta que debo alcanzar con la ayuda de mi carrera.