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sábado, 25 de julio de 2020

Mis sentimientos son míos

Desde que me enrolé a mi sitio de trabajo actual, en los cursos de adherencia a las normas y conducta mencionan mucho que es común que tratar diario con todo tipo de gente puede generar situaciones como la descrita anoche, y sin embargo dejan muy pocos recursos para lidiar con ello.
Estando conciente que no es lo mejor dejarme llevar por las emociones negativas, y que la gente irremediablemente va a cagarla siempre como lo han hecho por milenios, he buscado además de terapia, otros métodos para el manejo de la ira.
Lo más recurrente con lo que me he topado, es la racionalización de ésta y su génesis: la ira no la originan los actos de las personas o sus palabras, sino la interpretación que yo elijo darles, y la forma en la que externo los sentimientos es pura obra y gracia mía, y de mí depende cómo la canalizo. 
Así, he optado por no ocultar mi frustración, pero opto por emplear las palabras correctas para minimizar el daño, emplear el tono de voz menos agresivo posible y asumir totalmente la responsabilidad de éstas al explicar por qué me enojo, por qué me desespero y por qué necesito que respondan a mis preguntas y cooperen con las maniobras de exploración que debemos hacer en un tiempo muy limitado. Al final, cierro con una disculpa por las molestias, malentendidos o roces, prometiendo que ya con la información que me proporcionaron las siguientes consultas serán más llevaderas y directas.
También procuro hacer cambios agradables al consultorio que me distraigan un poco de esos malos ratos, impregnando el ambiente de incienso de varios aromas (con la habitación bien ventilada, no quiero ataques de asma en mis pacientes), y pequeñas decoraciones con motivos de gato que me evoquen a mis pequeñitas en casa.
Y ya como recurso final, un mantra muy que redacté hace meses que me sirve de recordatorio de que la gente acude a mí sin saber qué hacer, que es común que no sepan ni cómo explicarme qué tienen, que es típico que empeoren el problema tratando de resolverlo solos, que es mi labor guiarlos hacia otro camino, las elecciones buenas o malas que tomen no deben de importarme, y que debo enfocarme en terminar el trabajo y volver a casa con mi familia, por quienes procuro dar lo mejor de mí.

No soy un ser de luz, soy imperfecto. Pero no quiero que eso sea un obstáculo para que sea una mejor persona cada día y que alcance la anhelada paz mental sin hacer daño a nadie.

lunes, 3 de febrero de 2020

Yolanda

El sábado 1 de febrero de 2020, como era de costumbre marqué al celular de mi mamá para ponernos al corriente y darle tranquilidad de que yo estoy bien, así como ella a mí de que todos en Torreón están bien...las cosas no estaban nada bien en casa: mi abuela materna estaba en terapia intensiva.
Esa misma semana, la pobre sufrió una caída en su casa que provocó una fractura de cadera a sus más de ochenta años. Teniendo una valva mecánica en su corazón, dos procedimientos torácicos, habiendo sobrevivido a dos Eventos Vasculares Cerebrales Isquémicos Transitorios, siendo hipertensa y con un grado alto de fragilidad, tenía todos los pronósticos en contra, pero tampoco se le podía hacer un manejo conservador a su lesión. Debía pasar por el quirófano...y ella simplemente ya no tenía fuerzas para recuperarse.
No volví a saber nada sino hasta las 17 horas, que mis padres me llaman para despedirme de ella en altavoz diciéndome que se estaba yendo. Éramos muchos los que debíamos decirle adiós seguramente, así que fuí breve y conciso para darle tiempo a los demás y al equipo médico.
Ludym y yo limpiamos la casa, terminamos de lavar ropa, llamamos a nuestros jefes avisando que nos iríamos de la ciudad por emergencia familiar, dejamos mucha agua y comida a nuestras gatas, y partimos al amanecer a mi antiguo hogar.
En el camino, mamá me explica que ella estaba siendo cremada con prontitud como dejó estipulado en vida, y que su ceremonia y depósito tomarían lugar la noche del 3 de Febrero. No habría un velorio.
Llegamos a las 16 horas.
Nos reunimos con mis padres, y partimos juntos a la funeraria para recoger a las 20 horas su urna. Ahí estaban mis tíos, la mayoría de mis primos y hasta familia política. Ahí estaba, en una sencilla urna de madera con una placa del Sagrado Corazón que ella misma escogió; más pequeñita de lo que ya estaba, libre de sus medicamentos, su prótesis, las huellas del tiempo, de tristezas y pesares, reducida a polvo de huesos para hacerse una con el tiempo y su creador, pero sin el rostro sonriente que yo amé desde la primera vez que me acunó en sus brazos, o su dulce voz que me hacía volver a la niñez cada que me saludaba al visitar a su morada.
Acordamos partir a su casa a cumplir con el plan original de reunirnos a levantar su figura del Niño Dios en su ya silenciosa sala, y tal vez cenar ahí mismo como lo hacíamos cada año. Ludym y yo permanecimos en respetuoso silencio acompañando las dolorosas plegarias de nuestra familia creyente ante a la urna y el nacimiento montado. 
En lo que ordenaron la cena, comenzó un intercambio de anécdotas, al cual yo contribuí con unas fotos viejas que respaldamos de ella hace ya algún tiempo desde su niñez a su último cumpleaños al lado de mi abuelito Lauro. Sin embargo sentía que algo me faltaba, y eso era mi momento a solas con ella, como todas las veces que he viajado para saludarnos y despedirnos con miras a nuestro siguiente encuentro...entré a su habitación y me senté junto con mi esposa en su cama, y dejé que mi mente asimilara lo vacío que estaba su tálamo, lo pequeñas que eran sus pantuflas, la ominosa presencia de sus cruces y estampas religiosas, su cepillo con hebras de su cabello, su almohada con el olor de la cabeza que tantas veces besé, sus batas y suéteres característicos con los que andaba cómoda por la vida, los muebles y accesorios que la acompañaron por las distintas mudanzas que había tenido, y la tinita masajeadora de pies que le compré para su último cumpleaños...rompí a llorar en brazos de mi mujer como ella jamás en la vida me vió hacerlo.
Se había ido. No regresaría a besarme y abrazarme. No volvería a recibir su bendición para regresar con bien a casa. No podría presentarle a mi primogénito como deseaba hacerlo. No pasaríamos juntos una nueva Navidad. No podría tomar de nuevo sus manos entre las mías.
La persona que me cuidó casi a diario con amor y paciencia el año que me negué a volver al kinder por culpa de una maestra con problemas de control de ira; la persona que con un abrazo y un vivaz '¡Ay mijo, mijo, mijo!' me quitaba por un momento el miedo a crecer, la persona que se reía a vivas carcajadas con mis ocurrencias, preguntas, travesuras y hasta peleas con hermanos y primo; la persona que nos dejaba amontonarnos hasta cuatro niños con ella y mi abuelo en su cama por las noches; la persona que en juegos me dejaba cepillar su cabello y adornarlo con accesorios; la persona que bañándome me cantaba con cariño algo de Cri Cri; la persona con la que disfruté pequeñas aventuras viajando a la Sierra de Durango y las playas de Mazatlán por primera vez; la persona que con mucho orgullo me felicitaba cada logro académico; la persona que podía ver muy adentro en mi alma aún después de que de mi rostro desapareció el semblante de miedo y se quedó para siempre el ceño fruncido de la ira; la persona que sabía que debajo de la amargura había un niño que se sentía muy solo y temeroso.
Tardé media hora en componerme al tener el rostro hinchado y rojo, lavarme la cara en su baño y reintegrarme a la triste reunión fingiendo que no pasó nada.
Nos llevamos las cenizas para que mamá las guardara antes de que llegue la hora de entregarla a su último lugar de descanso. Le dí un tierno beso dándole las buenas noches, y nos fuimos a nuestro hotel a descansar y digerir lo que me estaba pasando.
Aún en este momento que escribo, se me siguen saliendo las lágrimas por más que trato de contenerlas, y está bien. Es parte del proceso que debo pasar al perder a mi otra figura materna que me acompañó 34 años de mi existencia. Sé que ella fué feliz a pesar de las crisis y pérdidas que vivió, que ella se sabía y sentía amada por todos nosotros hasta su último día, y que se fué en paz sabiendo que todos estábamos bien.



Pero aún sabiendo que ella vive en mí, no dejo de sentir que un pedazo de mi corazón ella se lo llevó.



Adiós, mi dulce Ángel. Gracias por todo tu amor.

martes, 7 de marzo de 2017

Otra Perspectiva




Recientemente, en una pedaleada camino a casa me detuve a contemplar una visión añeja: la primera vez que me dí cuenta de la existencia de esa torre de campanario fue a los 5 años, el primer día de clases en un nuevo Jardín de Niños, a un par de cuadras de distancia de la Iglesia. Mi primera impresión era que esa cruz se veía por mucho más enorme que el crucifijo que adornaba la habitación de mis padres, y el solo pensar en su largo y peso me parecía abrumador y un tanto desconcertante imaginar que de caerse esa cosa seguro iría a aplastar más de una propiedad con gente adentro.
Al percatarme que tenía en su interior escaleras, barandales y hasta una escalera metálica colgante me ponía todavía más nervioso, pues eso ya me sugería que alguien tenía la obligación de treparse a esas alturas para hacer sabe qué trabajo peligroso con el riesgo de caerse y morirse (para entonces fue reciente mi descubrimiento de que era acrofóbico).
Verla de lunes a viernes a la distancia hacía que tuviera sentimientos encontrados de respeto y temor, pues sumado a lo anterior, ese lugar era la casa de Dios según mis mayores, y por ende tal vez me veía desde esa cruz enorme y blanca muy atento a cada una de mis acciones, palabras y pensamientos (seh, lo empeoró el día que a las maestras se les ocurrió llevarnos el Miércoles de Ceniza a una misa conmemorativa y comenzaron las clases de tinte religioso en mi currícula).
La cereza del pastel fue que con cada amanecer y anochecer me hacía más conciente de que las campanadas que escuchaba a lo lejos desde mi casa provenían de ese lugar tan misterioso e imponente, y me preguntaba mucho en mis adentros por qué un sonido tan potente y escabroso tenía qué anunciar el principio y el fin de la noche al igual que en las películas de horror de mi papá también era una señal de mal augurio. Hasta que cumplí los 8 años no terminé de desechar el sentimiento de temor ante aquel sonido que para otros era una convocatoria de fe, esperanza y a veces aburrimiento.

Ahora de adulto puedo apreciarla estéticamente independientemente de mi agnosticismo, sin embargo creo que hasta el último de mis días me será imposible no asociar esa estructura con temores infantiles de un Dios Omnipresente.

viernes, 24 de febrero de 2017

David Bowie - Space Oddity

Ilustración de la autoría de Andrew Kolb




Ground Control to Major Tom

Ground Control to Major Tom
Take your protein pills and put your helmet on
Ground Control to Major Tom (Ten, Nine, Eight, Seven, Six)
Commencing countdown, engines on (Five, Four, Three)
Check ignition and may God's love be with you (Two, One, Liftoff)

This is Ground Control to Major Tom
You've really made the grade
And the papers want to know whose shirts you wear
Now it's time to leave the capsule if you dare
"This is Major Tom to Ground Control
I'm stepping through the door
And I'm floating in the most peculiar way
And the stars look very different today
For here am I sitting in a tin can
Far above the world
Planet Earth is blue
And there's nothing I can do

Though I'm past one hundred thousand miles
I'm feeling very still
And I think my spaceship knows which way to go
Tell my wife I love her very much, she knows
Ground Control to Major Tom
Your circuit's dead, there's something wrong
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear And I'm floating around my tin can
Far above the Moon
Planet Earth is blue
And there's nothing I can do.




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La noche anterior, mientras salía a caminar para estirar las piernas y de paso cazar 'Pokemomos', estaba oyendo con mis audífonos nuevos un clásico de David Bowie que hasta el momento sólo conocía por referencias en la cultura popular. Me conmovió mucho la historia narrada, pues por un lado yo ya conozco esa necesidad de hacerle saber a mi Lucerita que la amo y pienso en ella cuando estoy por hacer algo con repercusiones a mediano y largo plazo, y por otro he experimentado al igual que ella la incertidumbre de las despedidas y llamadas a larga distancia cuando el deber nos llama y debemos hacer a un lado cualquier otra obligación. Es cierto que la canción no habla solamente del Mayor Tom y su esposa, pero al ponerme en el lugar del personaje es difícil no sentir miedo de alejarme de ella para siempre sin poder hacer nada al respecto en circunstancias que rebasan por mucho cualquier escenario imaginable. Curiosamente, a pesar de lo triste que es, no deja de parecerme romántica y hasta ambiciosa gracias al sax, la vocalización de Mr. Stardust y todas las aluciones a las misiones de exploración espacial de la Guerra Fría.
Irónicamente hace dos días, el 22 de Febrero de 2017 la NASA gritó a los cuatro vientos el descubrimiento del sistema TRAPPIST-1 con 7 planetas de características muy similares a la Tierra, todos con alta probabilidad de ser habitables, a 40 años luz de distancia.

Creo que esta canción llegó a mi vida en el momento más oportuno.

viernes, 15 de julio de 2016

Cuéntamelo

Nuestra primera noche de Luna de Miel coincidió con una llovizna que no parecía que fuera a cesar. Antes de acostarnos, disfrutamos juntos de una buena botella de whisky, escuchamos música, dejamos entrar el perfume de la tierra mojada por nuestra ventana, y por primera vez pude sobar sus pies con humectante tras tanto que ella tuvo qué sufrir sus zapatillas de novia. En algún momento las energías y el tiempo se nos fueron, y eran casi las 2 de la mañana cuando mi esposa me hizo saber que algo no la dejaba dormir.
No era la primera vez que mi linda chica cursi me pedía conversación en una noche de insomnio, pero sí era la primera vez que me encontraba físicamente a su lado. Así que antes de invitarla a abrirme su corazón, me recosté mirándola a su costado derecho, tomé su mano aún anillada, y consentí a escuchar cuanto a ella le mortificara.
Se sintió distinto a otras veces. Su mano estrujaba la mía en sus momentos de dolor, y yo la suya cuando le reafirmaba mi solidaridad. Su estómago era rodeado por mis brazos cuando en sus palabras encontraba dejos de soledad, mis manos y su rostro inevitablemente se encontraban cuando las lágrimas rodaban por sus mejillas de niña, y mis palabras eran solo para su oido cuando ella sentía que la incertidumbre se cernía sobre ella.
Nuestras voces eran susurros en la oscuridad sin dueños ni cuerpos. Mi corazón latía en sincronía con el suyo de tanto que se acercaron. Ella era mi mar de calma vuelto una tormenta, y yo trataba de ser el faro que le señalizaba seguridad a pesar de la violencia con la que sus temores la azotaban.
Al final, casi amaneciendo ella y yo terminamos sellando nuestra larga conversación con un beso. Yo le ofrecí mis brazos y ella se arrojó a ellos para dormir conmigo haciéndola de su cobertor.

Esa noche por primera vez sentí que cumplí bien mi rol de esposo. Y esta noche que mi esposa escuchó a mi corazón, me hizo recordar que ya nunca más estaremos solos.


miércoles, 20 de mayo de 2015

Ennio Morricone - Chi Mai (con dedicatoria a Malquerida que tanto le gusta)










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Hace ya algunas semanas que la tonadita no me la he podido quitar de la cabeza. Más allá de los violines tan divinos que se oyen, es el arpa contrastando con la batería lo que tanto me fascina, combinando tan bien tonos dulces y celestiales con el compás de una balada lenta.
E igual que empieza progresivamente, se desvanece en el horizonte igual que un 'hola' y un 'adiós'...


*Nota aclaratoria:  anoche tuve guardia y aún ando delirando, disculpen si nada de esto tiene sentido*

sábado, 14 de marzo de 2015

Mi querido Yo (carta a mí mismo de chaval)

Querido yo:

Primero que nada, te extiendo de la manera más cordial y respetuosa mis saludos. Tu niñez apestó mal pedo (sí, tienes lenguaje de marinero ebrio de adulto) y la neta no te culpo por sentirte rodeado de enemigos en la escuela, en la calle y hasta en tu propia casa, así que antes de comenzar esta carta aburrida, reconozco tu valía, tu persistencia, tu inteligencia y esas pelotas que tienes para levantarte todos los días a enfrentarte a toda esa mierda, defendiéndote de todo y todos cuando al mismo tiempo te odias a tí mismo un poquito y le das la razón a la gente para encontrarte detestable.

Quizás en este punto de tu corta vida te preguntas si no terminarás fracasando en grande en todo lo que te estás proponiendo, al grado de que terminas en la calle alcohólico, drogadicto, enfermo y marginado por la condescendencia de la gente que odias: no, no será así. Quiero informarte que esa alegría tan peculiar que sientes en el laboratorio y en las clases de química y biología te ha llevado al camino correcto, y aunque vas a encontrar muchos obstáculos en los siguientes años, contra tus propios malos pronósticos te unirás al gremio médico...sí, sí, sí, ya sé, ¿cómo es que llevando tanto rencor en tu corazón es que tomarás la decisión de ayudar a otros?...bueh, siendo honesto por un lado escogerás esa carrera porque tú y yo sabemos que la sola idea de que la vida de gente pomposa y maldita que hoy te trata como un pedazo de mierda dependa de tus manos te da una sensación extraña de satisfacción, pero también te moverá el deseo de ser una mejor persona, de hacer lo que tú consideras es lo correcto, y de darle a otros la importancia que el resto de la gente no les brinda como seres humanos.

Y hablando de dificultades: jamás retrocedas, jamás huyas ante la adversidad. Por más inadecuado que te sientas, aún si el conocimiento te falta, o si no cuentas aún con la experiencia necesaria, eso no quiere decir que seas indigno de ocupar un asiento en un salón de clases, un puesto de trabajo o un cargo importante que implique un alto grado de responsabilidad. Irte de casa, dejar la zona de confort o alejarte de tus amigos más cercanos te irá mostrando la pauta para dejar atrás esos miedos. Las exigencias de tus superiores y tu ambición de ser mejor no te permitirán permanecer estático...irás mejorando y así será toda la vida.

También te aconsejo que sigas siendo tú mismo. Sí, es cierto, eres todavía tan inmaduro que eres condescendiente con la bola de pubertos pendejos que te rodean, pero te darás cuenta que hay cosas más importantes en la vida como para irte preocupando por cómo te vean los demás, si tus compañeros no terminan de crecer o si tú eres el que está mal. Estás mal por llegar a pensar que eres un perdedor por preferir ser un geek a irte de juerga entre semana, por fumar en el colegio (aún con permiso) para encajar o comenzar a probar alcohol muy joven por no sentirte menos que esos juniors sin padres que los disciplinen. Hay una edad para todo, y creeme que no te estás perdiendo de nada del otro mundo. Eventualmente te irás haciendo de amigos muy valiosos que aparte de compartir tus intereses intelectuales y ociosos, también comparten tu sentido de la moral. De esos, sólo encontrarás unos cinco en tu escuela. No pierdas el tiempo buscando allí.

De chicas. No te hagas ilusiones por el simple hecho de hacerte amigo de una o varias. Jamás terminarás por entenderlas. Encontrarás menos frustración disfrutando de las amistades. Los amores llegan solitos y sin mucho esfuerzo...y cuando por fin se te comience a hacer, no te dejes llevar. Ninguna novia amerita que te dejes humillar, que te falte el respeto o que le toleres que te tome el pelo...y también jamás olvides ser un caballero, no dejarte llevar por las hormonas (protege su imagen y la tuya), y por sobre todas las cosas, que nadie merece pagar por los platos rotos de alguien más. Verás que cuando por tí mismo aprendas todo esto, vas a dar con una gran compañera de armas que te cubrirá la espalda como tú la suya.

Haz actividad física, por el amor de Belzebú. Odias el futbol, lo sé...y también odias el béisbol, el basketbol y demás bols que podamos nombrar. Y en vista que la piensas mucho para practicar un arte marcial, vete a la fácil y adquiere una bicicleta. Verás que te vas a desestresar mucho, aprenderás las reglas básicas del tránsito antes de agarrar un auto, y te moverás adonde tú desees cuando estés hasta la madre de tu casa. Tu yo del futuro que paga las consecuencias de nuestra pereza de juventud te lo agradecería mucho.

Ya por último: disfruta tu familia. Ningún malentendido vale la pena. Por más idiotas que sean tus hermanos, son tus hermanos, los futuros tíos de tus hijos, los padres de tus futuros sobrinos, y tus aliados cuando llegue el momento de tomar decisiones importantes cuando le llegue el momento a tus papás de ser los cuidados. Tu madre es tu primera mejor amiga, tu padre por más denso que es te adora como tú a él, y tus abuelos y tíos no van a estar por siempre...no te desafanes de las reuniones. Ámalos, disfrútalos, toma fotos, y sobre todo siéntete parte de esa gran familia, porque de verdad es un privilegio y un honor formar parte de un entramado tan bello. Tus rencores del pasado o tus no creencias religiosas no te impiden quererlos a todos.


Me gustaría darte todos y cada uno de los detalles, pero crecer también amerita cometer muchos errores, y de esos no se te puede eximir. Sé fuerte, sé persistente y sé leal contigo mismo. Y jamás olvides que la persona más importante en tu vida siempre debes ser tú.
Te espero en un punto más alto cuesta arriba, que todavía nos falta para alcanzar la cima.


Atentamente, Eduardo a unos días de cumplir sus 30.

P.D. No te vas a morir si de una buena vez aprendes a sonreír. Te ves mal en las fotos con ese ceño fruncido, y peor en vivo.

sábado, 14 de febrero de 2015

Reflexión sobre el 14 de Febrero

Todos los años ha sido la misma historia de siempre:  llega el 14 de Febrero, y sin importar si tengo novia o no en su momento me pongo de peor humor del usual y me cago en lo empalagosas que se ponen las parejitas conocidas, o siento feo de ver a tantos vendedores ambulantes en las calles con un excedente de mercancía que tratarán de liquidar desesperadamente el día 15. Eran más los contras que los pros que le veía a esta festividad artificial que buscaba hacerme sentir culpable de no regalar flores, invitar una comida especial o no participar más activamente del espíritu compartido ese día.

Hoy puedo decir que aunque mi opinión sigue siendo la misma, el sentimiento es menos negativo:  después de todo tiene un origen muy noble (la persecución y castigo bajo pena capital de casamientos cristianos celebrados clandestinamente), tengo una novia con la que sin importar el día del año somos peor de empalagosos que cualquier cabrón motivado por la festividad, y pues si no quiero complicármela con la saturación de florerías, moteles, restaurantes y lo que sea, todo se puede hacer un día antes o después (¡así ayudamos también a nuestros comerciantes!).

Pero más allá de esta nueva actitud, haciendo recuento de días de San Valentín pasados me doy cuenta del curso que tomó mi historia personal tratándose de asuntos cursis e íntimos;  ciertamente me ha ido mal la mayoría de las veces, pero he ido aprendiendo a llevar las cosas con calma. Siento que estas experiencias me han ido moldeando y guiando a tomar un camino mejor, y es gracias a las buenas y malas decisiones tomadas que me reencontré con una persona muy especial que me cambiaría la vida de manera insospechada.


En fin, aquí les dejo un fragmento de la obra magna de literatura romántica:  El Arte de Amarte por Nappa. Feliz Día de San Valentín, damas y cabrones.


lunes, 24 de noviembre de 2014

Depurar es lo mío

Apenas el día de hoy caí en la cuenta que contando ya con nuevo equipo de cómputo, mi problema de no contar con un lector de discos se había resuelto, y los miles de archivos que respaldé a lo largo de una década de mi vida en CD's por fin podría traspasarlos a mi unidad de disco externo.
Qué tarde-noche tan loca pasé el día de hoy revisando copia por copia tantos recuerdos de mi época de universitario: los trabajos, las presentaciones de Power Point, trabajos para ganar créditos extra, artículos de difusión, chingos de información que en ese entonces no podía siquiera comenzar a digerir, los videos que mis amistades y yo solíamos filmar con nuestros celulares rudimentarios de las pendejadas que se nos ocurrían en horas libres, las películas que entonces eran un poco más difíciles de adquirir digitalmente (aún le guardo mucho rencor al Kazaa y al Ares), y por supuesto que las fotos de amigos que se quedaron, amigos que se fueron, familiares que nunca más en la vida volveré a ver salvo en sueños, y el rostro de mi vieja cicatriz del corazón de quien había jurado haberme deshecho de todo recuerdo suyo en mi vida.
Todo viéndolo desde mi perspectiva actual, en conjunto era un pequeño plano de cómo cosas grandes y pequeñas por igual me fueron dando forma y que para bien o para mal me llevaron por caminos que me hicieron aprender duras lecciones sobre la vida. Afortunadamente hasta los recuerdos dolorosos se veían ya lejanos de mi persona, sin ninguna capacidad de volver a hacerme llorar o de hacerme sentir tan mal como en otros tiempos fué.

El día acabó conmigo rescatando lo que valía la pena rescatar, y dejando ir archivos corruptos, discos rayados y los recuerdos que de una u otra forma se tenían que ir.



Me siento en paz.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Como garra de gato sobre el sofá

En vista de que los nervios del examen y las trasnochadas me han comenzado a afectar un poco, he optado por escribirle sus cartas a Lu entre semana durante mis horas muertas en el trabajo. Hasta ahora no solo me ha ayudado a liberar la tensión, sino que además me levanta mucho el ánimo escribir cosas bellas al mismo tiempo que hago lo posible porque mi letra no desentone con el romanticismo de mis besos de tinta.
Hasta la semana pasada tuve problemas con la pluma fuente que compré para este objetivo en particular, pues al escribir las letras me salían exageradamente gruesas, dándole a las palabras un aspecto terriblemente empalmado; algo me decía que así no era como se supone debería verse el texto, por lo cual me hice el propósito de buscar tutoriales en video por ahí y ver cuál era mi error al sujetar mi instrumento.
Hoy lo puse nuevamente en práctica, ¡y qué diferencia!. Voltear 180 grados o 90 de la punta en flecha de la pluma eran la diferencia entre trazos finos para mis minúsculas y gruesos complejos para mis mayúsculas (que por mucho ahora son más grandes y llamativas que mi letra casual). Toda la tarde la pasé experimentando con algunas letras y palabras, no solo por el placer visual, sino también por sentir el roce áspero de uña de gato sobre el papel, casi rasgándolo al mismo tiempo que se impregnaba de negro.


Tal vez debo ir pensando en más detalles en las cartas para ir sacando mayor provecho a mi nuevo juguete...y si todo sale bien pronto mis recetas lucirán dignas de un galeno, pero perfectamente legibles.

martes, 12 de agosto de 2014

Gustito

Tal vez aún estoy lejos de ser un cebador de yerbamate hecho y derecho, no tolero aún el sabor sin la ayuda de agua endulzada con Stevia, no puedo voltear bien la yerba cuando se lava, aún no puedo curar debidamente un porongo o de vez en cuando me sale corta o larga la bebida caliente, sin embargo desde que comencé a hacerme de éste hábito casual en horas de trabajo, tengo una pequeña satisfacción enmedio de tanta estupidez rutinaria y de paso me doy pequeños empujoncitos de cafeína para seguir con mis responsabilidades o estudios.

Y qué puedo decir:  amo que la yerba aguanta fácil tres litros de agua sin lavarse (quizás no soy tan mal cebador después de todo).



*Se aceptan consejos amistosos de los lectores hermanos del sur*

lunes, 28 de julio de 2014

Muy buenos días

En 29 cortos años he sido diurno, vespertino y nocturno por necesidad y gusto, pero creo que jamás he sentido la paz que en esta etapa me inunda el poder darme unos minutitos para desviarme de mi rutina, disfrutar del calor gentil de la mañana, sentir las caricias del viento y deleitarme con algo tan cotidiano como los verdes de los árboles o las pinturas descuidadas y mal escogidas por el ayuntamiento.
Casi toda mi vida he pasado estas horas enclaustrado en un salón de clases desmañanado, desinteresado, luchando por mantenerme enfocado y ocasionalmente con un poquito de hambre, preguntándome si eso era lo que me esperaba el resto de mi vida, durmiendo tarde por ocio o estudio, y resguardándome del sol norteño de la tarde que todo lo quema y avejenta prematuramente.
A estas horas no quiero ni preocuparme por llegar temprano o tarde, por arreglarme y causar alguna buena impresión. Quiero ser egoísta y dedicarme a mí mismo atendiendo pendientes, estirando las piernas y tal vez pedalear a baja velocidad en una calle vacía hacia ningún lado en particular, leer medicina sin presiones y olvidarme del maldito hábito de mirar una y otra vez el reloj que me regaló Lu.
Puedo trabajar a otra hora, puedo dormir ya de noche ahora que mi cuerpo se pone en huelga para que respete sus tiempos de descanso, pero mientras aún no tenga nuevas obligaciones quiero seguir saboreando mañanas despejadas como esta para un día que realmente lo necesite, acordarme que un día volveré a ser libre.

Tal vez ya con gafas, polainas por encima del ombligo, una taza de café y un periódico.

lunes, 23 de junio de 2014

The Smashing Pumpkins - Behold! The Night Mare





I've faced the fathoms in your deep
Withstood the suitors quiet siege
Pulled down the heavens just to please you
Appease you
The wind blows and I know

I can't go on, digging roses from you grave
To linger on, beyond the beyond
Where the willows weep
And whirlpools sleep, you'll find me
The coarse tide reflects sky

And the night mare rides on, and the night mare rides on
With a december black psalm
And the night mare rides on
What i fear is lost here
The wind blows and I know

All you have to do is run away
And steal yourself from me
Become a mystery to gaze into
You're so cruel in all you do
But still I believe, I believe in you

So may you come with your own knives
You'll never take me alive
With all the force of what is true
Is there nothing I can do?

I can't go on, digging roses from you grave
To linger on, beyond the beyond
Where the willows weep
And whirlpools sleep, you'll find me

And the night mare rides on, and the night mare rides on
With a december black psalm
And the night mare rides on

I've faced the fathoms in your deep
Withstood the suitors quiet siege
Pulled down the heavens just to please you
To hold the flower I can't keep





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No hay una razón especial de por qué hoy se me antoja oír la canción. Tiene motivos nocturnos y la voz de Mr. Corgan me apacigua mucho...me gusta mucho lo relajante que es a pesar de la letra tan darketa.

miércoles, 4 de junio de 2014

Jim Croce - Time in a Bottle








If I could save time in a bottle 

The first thing that I'd like to do 
Is to save every day 
Till Eternity passes away 
Just to spend them with you

If I could make days last forever 
If words could make wishes come true 
I'd save every day like a treasure and then, 
Again, I would spend them with you

But there never seems to be enough time 
To do the things you want to do 
Once you find them 
I've looked around enough to know 
That you're the one I want to go 
Through time with

If I had a box just for wishes 
And dreams that had never come true 
The box would be empty 
Except for the memory 
Of how they were answered by you

But there never seems to be enough time 
To do the things you want to do 
Once you find them 
I've looked around enough to know 
That you're the one I want to go 
Through time with





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Casualmente supe de la existencia de esta canción el fin de semana en mi cita con mi chiquita viendo cierta película geek...pero al buscarla y leer con más detenimiento las letras, supe que esta canción ilustraba perfectamente esta etapa de mi vida.
Claro que no será para siempre, que llegará el momento en el que de nuevo tendré tiempo de sobra para disfrutarlo con los que más quiero o a solas, pero mientras tendré qué encontrar la manera de poder estar con ellos.

Y curiosamente, muchas veces el mal del tiempo es el origen de las grandes decisiones en la vida. Porque si no es ahora, tal vez mañana no volverá a ser.

martes, 8 de abril de 2014

The Smashing Pumpkins - Farewell and Goodnight









Goodnight, to every little hour that you sleep tight
May it hold you through the winter of a long night
And keep you from the loneliness of yourself
Heart strung is your heart frayed and empty
Cause it's hard luck, when no one understands your love
It's unsung, and I say
Goodnight, my love, to every hour in every day
Goodnight, always, to all thats pure that's in your heart

Goodnight, may your dreams be so happy and your
Head lite with the wishes of a sandman and a night light
Be careful not to let the bedbugs sleep tight nestled in your covers
The sun shines but I don't
A silver rain will wash away
And you can't tell, it's just as well
Goodnight, my love, to every hour in every day
Goodnight, always, to all that's pure that's in your heart





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A veces me pregunto cómo es que no los descubrí más joven cuando más necesitaba sentirme representado y sobre todo no tan solo...

Pero a pesar de todo, ya no me siento solo. Buenas noches, amigos, buenas noches mi amor, buenas noches a todos.



miércoles, 19 de marzo de 2014

Lo que hace feliz mi cumpleaños

Por algunos años ya, renegué de mi cumpleaños no por la edad o por los festejos tan modestos, sino porque hasta la aparición del Facebook nadie se acordaba autenticamente de la fecha a no ser por mi familia y un puñito de amigos.
Hoy en mucho tiempo celebro un año más de vida muy entusiasmado, porque es el primer cumpleaños que celebro en paz sin conflictos internos, pleitos o presión laboral.
Lo mejor de todo es que por fin ya dejó de acomplejarme que quizás no todas las felicitaciones sean sinceras, pues viendo en retroceso, solo me bastan los amigos verdaderos, mi familia y mi Linda Chica Cursi para senritme bendecido de amor, de prosperidad y de mucha energía positiva.
Por la mañana sonreiré, abrazaré muy fuerte a mis padres, mantendré conversación con mi amor y le recordaré a mis amigos lo valiosos que son en mi vida.


Gracias a todos, y a ustedes también que hacen de mi vida interesante y digna de redescubrirse a diario.


jueves, 9 de mayo de 2013

New Radicals - Someday we'll know






90 miles outside Chicago
Can't stop driving, I don't know why
So many questions, I need an answer
Two years later, you're still on my mind

Whatever happened to Amelia Earhart?
Who holds the stars up in the sky
Is true love just once in a lifetime?
Did the captain of the Titanic cry?

Someday we'll know if love can move a mountain
Someday we'll know why the sky is blue
Someday we'll know why I wasn't meant for you

Does anybody know the way to Atlantis?
Or what the wind says when she cries?
I'm speeding by the place that I met you
For the 97th time tonight

Someday we'll know if love can move a mountain
Someday we'll know why the sky is blue
Someday we'll know why I wasn't meant for you

Someday we'll know why Samson loved Delilah
One day I'll go dancing on the moon
Someday you'll know that I was the one for you

I bought a ticket to the end of the rainbow
I watched the stars crash in the sea
If I could ask God just one question
Why aren't you here with me tonight?

Someday we'll know if love can move a mountain
Someday we'll know why the sky is blue
Someday we'll know why I wasn't meant for you

Someday we'll know why Samson loved Delilah
One day I'll go dancing on the moon
Someday you'll know that I was the one for you








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Como todos lo miércoles (creo que me está comenzando a gustar esta nueva costumbre), puse en aleatorio toda mi carpeta de música, y la canción destacada de este día administrativo fue precisamente esta joyita de 1999.
¿Cómo dí con ella?: originalmente escuché el cover meloso de Mandy Moore con Jon Foreman en el estéreo de mi compadre Godínez camino a nuestra práctica de tiro. No digo que estaba mal, pues de hecho Moore me parece una artista que a diferencia de las otras rubias genéricas del Nuevo Milenio supo cuándo entrarle y salirse del juego, para posteriormente irse por una línea muy aparte de la de sus competidoras en cuanto a su estilo musical.
Ya buscando la canción, dí con la original (el video musical) y sabía que debía poseerla entre mis archivos; las voces de los miembros de la banda, el estilo musical y el cambio de perspectiva a una masculina gritaban "Finales de los 90's". Era una canción hecha para que mi generación se enamorara de ella y la pusiéramos en fiestas de graduación y quinceañeras, pero que por alguna razón me pasó desapercibida en su momento cumbre (y cuánto lo lamento al igual que también lamento haberme perdido de tantas cosas de los 90's y el año 2000).
Ahora que soy adulto y he conocido de primera mano el fracaso, la muerte, el amor y la pérdida, sé muy bien cuán latosas son las preguntas que se plantean en la letra; pero también hay algo en el tempo musical o quizás en el mensaje implícito que me da la sensación que no es una canción sobre los que se quedan estancados en el pasado, sino las reflexiones de alguien que tomó las decisiones que la vida le demandó y cada día se aleja más de aquellos eventos que queramos o no nos marcan de por vida.


Me da curiosidad qué nuevos significados le encontraré dentro de otros diez años.


martes, 7 de mayo de 2013

Akira Yamaoka - Null Moon



Fotografía original de nhadda









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Esas noches de verano tan largas, tan silenciosas y tan propensas a la instrospección...en realidad no tengo mucho qué contar del fin de semana salvo que enfermé brevemente y he tenido oportunidad de ver a dos amistades cercanas. El trabajo de momento no tiene mucha relevancia, aunque me he sentido algo distraído ultimamente.


Solo espero que se pase pronto.


miércoles, 1 de mayo de 2013

Un día de nada que fue mucho

Contrario a lo que me propuse, todo el día me dediqué a cositas personales. Desde temprano tuve qué ponerme al corriente con mi entrenador en el gimnasio, saliendo salí a visitar a mi buen Jorge y a su mamá aprovechando la cercanía (vaya que me voy enterando esta vez que ellos conocieron a mi abuelito), llego a casa a cortarme el pelo, y acabando de comer hago un viaje largo a camión a hacer compras de cumpleaños que debo y que se avecinan (vaya que los libros son un placer caro...aunque no tanto como la bebida).

Salir de casa me ha relajado sobremanera. Lucir las gafas de sol nuevas (por fin de óptica, mis ojos lo agradecen), vestir un color alegre (verde), y recorrer largas distancias a lugares opuestos a mis rutas usuales de trabajo fueron un cambio a mi rutina que mi mente agradece a pesar de que solo se trata de un solo día de descanso. Pero vaya que he aprendido a apreciar días de éstos ahora que las vacaciones son inexistentes para mí.

En otras noticias, el Negrito aquí les presume su nuevo look. Desde que regresó de con el veterinario no se le ha quitado lo volado ahora que el calor no le es tan agobiante:




Mañana vuelvo a mi ritmo usual diario. Pero el pequeño break ha hecho un mar de diferencia. Esta vez sí que lo puedo sentir.

El rancho a todos nos deja huella de por vida

Anoche me desvelé a causa de cambios de última hora en la agenda de trabajo. Tenía qué rendir mi informe administrativo un día antes de lo usual debido al día inhábil, sumado a los papeles que corresponden al fin de mes y una irregularidad que me pidieron los jefes de más arriba verificar.
Llegué rendido a casa después de luchar por mantenerme lúcido en las oficinas y apenas hace una hora desperté; es como en mi época de interno, que después de una larga jornada de 36 horas, dormía por un largo tiempo en mi departamento con las cortinas cerradas para recobrar fuerzas, y despertar por la noche como vampiro a lavar mi ropa sucia, prepararme sandwiches tostados de atún y revisar pendientes antes de volver a dormir (porque a final de cuentas debía presentarme temprano a trabajar otra vez).
Lo único que recuerdo haber soñado esta vez, fue que tenía muchos animalitos conmigo, principalmente perros y gatos. No era algo alarmante porque en total eran 8 amiguitos, pero para poder atenderlos bien a todos por igual vivía en un terreno de campo a las afueras de la ciudad para que pudieran correr libres por donde ellos quisieran, ladraran y maullaran a gusto, cazaran alimañas sin el reproche de nadie. Tal vez en esa realidad podía escuchar mi música libremente, salir a mirar las estrellas, estudiar tranquilo y volver siempre del trabajo sabiendo que ese pequeño paraíso me esperaba.


Tal vez debo tomar nota, que no suena muy descabellada la idea.