martes, 12 de agosto de 2014

Gustito

Tal vez aún estoy lejos de ser un cebador de yerbamate hecho y derecho, no tolero aún el sabor sin la ayuda de agua endulzada con Stevia, no puedo voltear bien la yerba cuando se lava, aún no puedo curar debidamente un porongo o de vez en cuando me sale corta o larga la bebida caliente, sin embargo desde que comencé a hacerme de éste hábito casual en horas de trabajo, tengo una pequeña satisfacción enmedio de tanta estupidez rutinaria y de paso me doy pequeños empujoncitos de cafeína para seguir con mis responsabilidades o estudios.

Y qué puedo decir:  amo que la yerba aguanta fácil tres litros de agua sin lavarse (quizás no soy tan mal cebador después de todo).



*Se aceptan consejos amistosos de los lectores hermanos del sur*

1 comentario:

TeReSa dijo...

Creo que los que vivimos arriba del Ecuador no nos sale eso de cebar el mate. Me quedé con mi mate de recuerdo... Creo que aun tengo algo de yerba -casi un kg-

Salu2!!