Desde aquella noche que le dije a mis padres de mis intenciones de cambiar de trabajo y les conté por primera vez de Ludym, no había tenido oportunidad de volver a sentarme a solas con ellos fuera de casa. Hoy que mis hermanos no están fue otra de esas raras ocasiones, y papá nos invitó a comer fuera.
Se siente raro, pero son esos momentos los que debo disfrutar ahora que estoy pronto a ser un hombre comprometido.
Es mejor que los disfrute cuanto pueda antes de que llegue el momento de la despedida con lágrimas de por medio.
1 comentario:
¿Por qué lágrimas si no te vas a morir? Vas a ser más feliz y sólo por eso bien vale la pena no llorar. Yo digo, ya sabes, metiendo mi cuchara.
¡Nervios! Te vas a casar.
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