sábado, 1 de febrero de 2014

Finalmente tras mucho dar vueltas, mis papás y yo nos sentamos a platicar con detenimiento lo que ha sido mi vida en los últimos años, mis proyectos, mi relación con mi linda chica cursi, las propuestas de empleo que tengo dentro y fuera de la ciudad, así como mi necesidad de poner en marcha mi plan de 2 a 5 años de ir formando mi familia.
Recibir su bendición y reconocimiento como hombre fué un alivio para mí, y desde ese día siento que ya no hay barreras que me separen de ellos ni de mis sueños.

Para el miércoles la decisión habrá sido tomada sobre si me voy o me quedo...

1 comentario:

Alexander Strauffon dijo...

Mucha suerte en todo eso. Lo que queda es pensar de forma racional y lógica al tomar las decisiones, sin que otras cosas nublen el juicio.

Que todo marche a tu favor. Un saludo.