jueves, 20 de septiembre de 2012

Socialitos

Mi sindrome de Crazy Cat Gentleman me hizo dar otro paso en mi mania y reencontrandome con mi amiguito gatuno afuera del gym, al notar que se me quedaba viendo comence a maullar quedito a ver si por fin se animaba a salir de su escondite para saludarme.

Y quien sabe por que, pero resulto y el pequeñin me contestaba los maullidos y sin titubeos al ver que me sente en la banqueta se me acerco para restregar su carita en mis manos.

No tengo muy buena suerte con los gatos por su naturaleza independiente y por lo selectivos que pueden llegar a ser, pero hoy fue una de esas contadas veces en las que un animalito de estos baja su guardia conmigo e impregna su olor en mis manos como signo de confianza o propiedad, y aunque se lea ridiculo eso me llena de mucha satisfaccion.


Me hace sentir que quizas no esta ya tan lejos el dia que pueda tener uno como compañero.

2 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

¿Le tienes fobia a los gatos o como?

Eduardo Cabreado dijo...

Al contrario, me encantan, pero tengo el inconveniente de que es raro el gato que me agarra confianza y que ademas en mi casa todos odian a esos pobres weyes, especialmente mi mama que tiene muchos canarios.
Mi proposito de primer orden cuando me independice sera adoptar uno para convertirme en un viejo loco de los gatos como debe ser.