miércoles, 29 de octubre de 2014

Pinche vida Godínez

Haciendo las cuentas en mi cabeza el día de hoy, llevo un tiempo considerable inactivo en el blog. Alguna vez me lo hubiera reprochado, pero la verdad es que en este período transicional entre ser un médico empresarial que todos los días se sienta a esperar en un consultorio a que viajeros entren a un estudiante de postgrado de tiempo completo me ha tenido cautivo entre reportes, trámites, viajes y ahorro de capital, sin omitir también que mi vida social ha estado yendo en picada por cuestiones monetarias.
Mi vida en este momento es tan aburrida como una caja de clips y mis únicos consuelos son Ludy, el gimnasio, mis paseos dominicales con mi sobrino y esas escasísimas salidas sociales.
La cosa va a seguir así de monótona hasta que termine el año, por lo cual desde hoy advierto que si me viene a la mente algo digno de escribir, lo haré. Pero bajo la advertencia que esto será un evento raro, hasta que se cumpla el plazo marcado.

Mientras les dejaré una foto de mi hija malagradecida y enojona (como su padre) que tomé este fin de semana que visité a mi novia en su pueblo de servicio social. Los quiero (de verdad).




2 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Blah tranquilo no pasa nada, haz lo que debas hacer.

¿Y como se llama tu hija la minina?

Beso ternurita

Eduardo Cabreado dijo...

Se llama Cali (diminutivo bonito de Calígula) Es un amor y me encanta abrazarla aún si me araña y muerde :3