Sentí ese maldito nudo en la garganta, pero me hizo más fácil la llamada que me hicieron los de RH desde la capital: me pidieron que lo reconsiderara y me hicieron hincapié en que no querían que me quedara con la impresión de que me demandan mayor productividad, sino que me pedían ayudar a más gente...sí, acertaron, ahí fue donde ellos en definitiva me perdieron.
De aquí a la última semana de Febrero continuaré trabajando con mi calendario justo como lo elaboré, ataré algunos cabos sueltos, celebraremos la junta mensual donde se hará el anuncio, y extenderé mis servicios voluntarios según se me den las oportunidades para todas aquellas beneficencias con las que he trabajado hasta la fecha, para ahora sí hacer trabajo altruista sin remuneraciones de por medio.
Voy a extrañar a mi equipo de trabajo, pero a final de cuentas es solo un empleo que tarde que temprano debía acabar. Cumplió con su función y tristemente ya no puede darme más bendiciones.
1 comentario:
Creo que es lo mejor, es más! Me asombra lo mucho que soportaste, es duro trabajar con tantas limitaciones y encima que te traten mal… pues ya vendrá algo mejor!!
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