jueves, 11 de octubre de 2012

Aunque mi padre diga que no debo preocuparme

Él siempre me cuestiona cuando al salir de casa tomo mis precauciones con relojes, objetos e incluso prendas de vestir, argumentando que hay más cosas que le pueden sugerir al asaltante o secuestrador común que nuestra familia dista de estar bien acomodada.

No obstante en mi profesión desde la mitad de este cochino sexenio del crimen organizado e informal, he atendido a muchas víctimas de asaltos violentos, gente a la que a base de batazos, cachazos de pistola o a punta de navaja les bajaron una tarjeta, un celular o el anillo de la esposa, al igual que amigos ajenos a mi chamba que desgraciadamente también han sido amenazados por mocosos pendejos y huevones que se les hace más fácil apuntarte con una pistola para sacar el dinero para el cartón de cheves que acomodar cajas en la bodega de una tienda, cabrones que he visto bajarse de camiones como si nada con el arma envuelta en un trapo.

En los últimos días he escuchado detonaciones provenientes de la colonia vecina y el rechinar de llantas sobre el asfalto a grandes velocidades a altas horas de la noche, y eso siempre me lleva a pensar en las muchas posibilidades de cómo podría ocurrirnos una desgracia aún dentro de nuestra casa. Anoche mis razonamientos se extendieron a mis sueños y desde dentro podía ver a un grupo de cuatro cabrones afuera de mi cochera, parados sin hacer nada, sin conversar entre ellos, mirando fijamente la ventana como si pudieran verme a la perfección, y mirando discretamente desde otro punto de la casa podía ver a otro parado frente a la puerta con un objeto haciéndole bulto en la bolsa de su sudadera; el teléfono no funcionaba, al celular nadie me contestaba el numero de urgencias, como siempre nadie más en casa me tomaba enserio mi preocupación, y al final podía escuchrarlos moverse a otro punto para tratar de accesar por la fuerza. Y entonces desperté.

Yo por este temor a medias irracional, si veo autos desconocidos estacionados con pasajeros dentro por mucho tiempo o vagos que se quedan parados como los de mi pesadilla, no dudo en llamar a la policía para meterles un escarmiento, mantengo todas las puertas clave de acceso a la casa cerradas con llave aún conmigo dentro, no abro la puerta a ambulantes, y hasta soy partidario del uso de armas civiles debidamente reglamentadas en el interior del hogar con motivos de defensa (las armas no son la solución, pero se me hace justo tener una ya que esos imbéciles con armas en mano obtenidas de manera ilegal tienen acceso rápido a todo).

Estoy conciente que este es un síntoma de la psicosis que predomina en la mayor parte del país con la ola de violencia que nos azota, y tengo esa ilusa esperanza de que un día todo volverá a la normalidad. Sin embargo mi lado realista siempre me revienta el globito al hacerme razonar que esa gente no renunciará así como si nada a una vía rápida de ganancia monetaria, y que todo es producto de los defectos de nuestras leyes y mentalidad que siempre se hicieron a menos y se les escondió por debajo de la alfombra fingiendo que dichos problemas no existían.


Prefiero tomar mis medidas de seguridad a pecar de presa fácil.

3 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Yo también pienso lo mismo. No me importa que me regañen porque me encierro a piedra y lodo pero es mi seguridad y si yo no la cuido nadie más lo hará.

Cualquier precaución es poca.




Saludos.

D3 & EGOSELF dijo...

Si algo me caracteriza es que no uso nada ostentoso, y aun con eso, ya me toco que me quitaran un reloj en un asalto, un pitero reloj chino de plástico todo rayado de la pantalla, en serio que los asaltantes de ahora ya se arriesgan por cualquier pendejada :\

Gary Rivera dijo...

Veo la noticias y me parece que la situación en mexico es igualita a la que vivíamos en los peores tiempos del terrorismo, cuando nos volaban un carro y si estabas cerca, te ibas despidiendo porque volabas junto con el automóvil. La situación esta fea por alla, he visto los ajusticiamientos, las cabezas decapitadas y desolladas , que horrible, espero la situación mejore pronto, vivir asi no es nada fácil!