martes, 18 de febrero de 2014

Como todo un Godínez

Han sido tres semanas bastante pesadas. Sobre la marcha mis compañeras y yo nos hemos dado cuenta que el proyecto al cual nos anexamos está hecho al vapor, pues muy a pesar de que la empresa que representamos tiene más de veinticinco años de trayectoria en salud ocupacional, no tiene bien definidos algunos puntos con nuestros clientes, ha habido muchas modificaciones de última hora con el plan de trabajo acordado, nuestros intermediarios están igual de desinformados como nosotros, y por supuesto que hay cierto grado de resistencia por parte de los trabajadores a acoplarse con planes distintos a los de equipos médicos anteriores.
Por el momento no tenemos muy buenas expectativas sobre lo que pase con el proyecto de aquí a unos dos meses, pero puede que el tiempo me demuestre errado y finalmente veamos la luz del túnel. Curiosamente muy a pesar de las dudas, cada día siento que voy mejorando en mi técnica, discurso, gestos y uso eficiente del tiempo, logrando ver volúmenes de 30 personas cuando antes apenas podía aspirar a que sobrepasaran los 8 en un día cualquiera de visita institucional, y hasta me atrevería a decir que voy extrañando un poquito menos al día mi antiguo empleo ahora que me consta que mi ciclo ahí llegó a su fin puntual.

Los mantendré al tanto (pronto, quizás) de eventos mucho más interesantes y coloridos que mi vida laboral.

1 comentario:

la MaLquEridA dijo...

¿30 personas? Me parecen muchas pero tu eres el médico.


Cuídate