jueves, 27 de marzo de 2014

Máquinas

Ésta foto describiría perfectamente el desmadre que ha sido el día de hoy: llaves que se mueven de lugar, trenes cancelados, trenes asignados de última hora, trabajadores amontonándose afuera de mi consultorio apurándome al mismo tiempo que detecto anomalías en sus compañeros, la ausencia de mi bolsa de café recién molido, pagos, cursos, informes, e-mails, recetas por expedir, inscripción de examen, risas explosivas del ignorante feliz y nubes indecisas sobre si van a precipitar o a pedorrear tolvaneras en mi cara indiferente.
Ha sido una serie de eventos y factores sacados de una comedia barata de Ben Stiller del 2000.

Podría explotar y mandar lo que resta del día a la ñonga. Pero mi chiquita me espera para nuestra cita de todas las noches, podré fumar un cigarro, beber todo un litrote de mi Coffea arabiga con galletitas de coco para sopear, jugaré alguna pendejada en mis emuladores y me iré a dormir pensando en que mañana a huevo será un día mejor.

Tiene qué serlo, como otros días.

No hay comentarios: