Curiosamente en unos días será mi partida con el propósito de proponerle matrimonio formalmente, y pronto también se cumplen dos años de nuestro reencuentro cara a cara tras mucho tiempo de permitir que mi inmadurez, mi orgullo y mi egoísmo nos separaran...
Reconozco que no ha sido facil vivir nuestra soledad impuesta por la distancia, con los prejuicios de nuestras familias, las opiniones ajenas, los malos pronósticos, los malentendidos, los miedos, o ir conociendo más a fondo nuestros defectos como seres humanos, pero lidiar con todo un día a la vez es lo que nos ha llevado a este punto en el que podemos afirmar basados en hechos de que ese ser imperfecto y testarudo es el compañero que siempre nos cubre la espalda ante los embates crudos de la pinche vida, y que con un comentario absurdo o una simple sonrisa suya hace que la tarea más tediosa y estresante se vuelva simplemente el medio de sustento de nuestro paraíso juntos.
No creo en que exista un destino que nos uniera, pero sí circunstancias que nos volvieron mutuamente aptos y que nos juntaron por azares de la vida...el resto fue inspiración mutua.
En conclusión: celebro la existencia de esa persona con la que no me asusta ni el presente y mucho menos el futuro.
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