Hace una hora y media, mi novia se comunicó conmigo aterrada de que unos rufianes en una camioneta la estaban hostigando en el pueblo donde está haciendo su servicio social...nada tonta dió media vuelta y se encerró en la clínica pensando lo peor. Efectivamente los cabrones se dieron la vuelta ahí y se estuvieron un buen rato vociferando y escuchando su música corriente a todo volumen en el estéreo de su pedazo de chatarra campirana.
La señal de Internet andaba muy mal y no recibía mis mensajes ni entraban mis llamadas, pensé lo peor. De inmediato reporté a sus padres los hechos y pedí su apoyo para que ambos tratáramos de localizar a la policía Federal de esos rumbos.
Fué una hora agonizante para mí, pensaba lo peor, y mi cuñada hacía esfuerzos por distraerme de tantas ideas atroces que me venían a la mente. Los quería matar a todos: al comisarito inútil que en todo el puto mes que ella lleva jamás se paró a presentarse como lo marca el protocolo, a las autoridades del Seguro que siempre se hacen pendejas tratándose de la seguridad de sus Pasantes de Medicina y Enfermería, en ese pueblucho de mierda que no se merece que la persona más valiosa de mi vida se arriesgue para darles un servicio básico de salud sin garantías a su integridad, y sobre todo a esa basura que osan hacerse llamar hombres cuando son una bola de holgazanes que malgastan el poco dinero que ganan en gasolina para su camioneta destartalada, su dish, sus discos piratas de narcocorridos y en cerveza adulterada que los pone bien locos.
Afortunadamente ya hace rato ella se comunicó conmigo, está bien, los patanes se fueron y la policía aún no llega. Pero no quitaré el dedo del renglón y muy tempranito mucha gente va a tener qué rendirnos cuenta a ella, su familia y a mí...
1 comentario:
Es indescriptible todo lo que sientes en momentos así, espero que tu novia se encuentre bien.
Salu2!!
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