domingo, 2 de diciembre de 2012

Latido contra latido


Hasta hace dos años, jamás en la vida había dado o recibido un abrazo que no se sintiera cálido, fuerte y a la vez tan reparador que me llevara al borde del llanto en mis momentos de mayor necesidad o en uno de esos bonitos instantes en los que entras en sincronía con la persona que lo necesita. Pero en fechas recientes he aprendido que existen también abrazos fríos, débiles, los dados por compromiso, los llenos de duda o incluso los mal recibidos al existir cero empatía o correspondencia al gesto de amor, tanto de gente nueva en mi vida como gente que antes distaban mucho de dejarme esa sensación en el pecho.

Hoy por culpa de una canción que quizás después compartiré (la iPad no permite hacer uso del html) recordé los mejores y los peores abrazos de las personas que más he querido en la vida. Y aunque no le guardo rencor a ninguna, no hace mas que darme el recordatorio de que el amor no es ninguna garantía de que nunca resentiremos una falta de quien menos lo deseamos.

A pesar de ésto no dejaré de dar mi amor a los míos, para que nunca olviden el lugar que tienen en mi corazón en nuestros peores momentos, y para que no tengan miedo de abrazarme de nuevo pasada la tormenta.



Ya he perdido dos años de mi vida por culpa del odio, la desconfianza y mi apego a un amor muerto que temo acabar por perder todo lo bueno que me queda en la vida.

2 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Lo malo es cuando te quieren abrazar y no te dejas :(

Gary Rivera dijo...

Sabes tienes toda la razon! No te atormentes por amores no correspondidos, ni dejes que eso te impida amar, enamorate todas las veces que puedas, pero eso si! Un amor a la vez!!
Con respecto a los abrazos! Mi mama siempre me repite “Nunca dos corazones laten tan juntos como en un abrazo” ella siempre nos abrazaba y en mi familia es la forma en la que demostramos nuestro afecto.