De toda la vida jamás pude comprender la devoción de los mexicanos católicos por la Virgen de Guadalupe. Incluso recuerdo que de niño me extrañaba mucho esa emoción con la que las maestras de catecismo hablaban de ella como si de su propia madre se tratara, el hecho de que creyendo en un solo dios le dedicaramos una oración aparte a ella, que año con año nos hicieran caminar en el frío para ir a darle una visita, y que hubiera quienes afirmaran que la querían mucho, mucho, más que a cualquier otra cosa.
El caso es que jamás compartí ese sentimiento, y por muchos años por miedo al rechazo (eterno enemigo mío) tuve qué seguirles la corriente, y luchar por creerme que le amaba porque de seguro algo andaba mal conmigo.
Hoy a 10 años de declararme agnóstico, ya no vivo acomplejado por eso y puedo ser honesto conmigo mismo, aunque no quita que en ciertas circunstancias debo fingir ser católico...los pacientes no son muy abiertos que digamos a la idea de la diversidad de credos, o que las buenas maneras y la amabilidad puedan proceder de alguien cuya alma no compartirá el mismo destino final que la de ellos.
Días como hoy hacen que me pregunte cuántos más comparten este sentimiento conmigo, y cuán diversas son de verdad las creencias en mi país contrario a lo que los medios masivos de comunicación (mismos que dan prioridad a la cobertura de peregrinajes, nombran con adjetivos honoríficos a Jesucristo, la virgen y demás monos, y hasta reciben al Papa con más emoción que a un Jefe de Estado) nos quieren hacer creer.
Me niego a creer que las ovejas solo sean blancas o negras, y me rehuso a dejar que se me catalogue tan unidimensionalmente.
El caso es que jamás compartí ese sentimiento, y por muchos años por miedo al rechazo (eterno enemigo mío) tuve qué seguirles la corriente, y luchar por creerme que le amaba porque de seguro algo andaba mal conmigo.
Hoy a 10 años de declararme agnóstico, ya no vivo acomplejado por eso y puedo ser honesto conmigo mismo, aunque no quita que en ciertas circunstancias debo fingir ser católico...los pacientes no son muy abiertos que digamos a la idea de la diversidad de credos, o que las buenas maneras y la amabilidad puedan proceder de alguien cuya alma no compartirá el mismo destino final que la de ellos.
Días como hoy hacen que me pregunte cuántos más comparten este sentimiento conmigo, y cuán diversas son de verdad las creencias en mi país contrario a lo que los medios masivos de comunicación (mismos que dan prioridad a la cobertura de peregrinajes, nombran con adjetivos honoríficos a Jesucristo, la virgen y demás monos, y hasta reciben al Papa con más emoción que a un Jefe de Estado) nos quieren hacer creer.
Me niego a creer que las ovejas solo sean blancas o negras, y me rehuso a dejar que se me catalogue tan unidimensionalmente.
3 comentarios:
Estamos igual, apoyo y respeto cualquier manifestación de fe pero que eso llamado "poder de las mayorías" afecte a quienes no somos creyentes católicos-cristianos eso sí me molesta.
Nos tachan de irrespetuosos pero aquí en estos días de peregrinación sólo veo basura, excrementos, caos vial, recursos destinados a una festividad religiosa en un Estado laico, bueh... y se supone que ellos son los "buenos". No creo que la derrama económica de los visitantes compense el gasto se suponen.
Salu2!!
Dejar de creer en un Dios me ha llevado a muchas luchas internas y creo voy ganando solo que algunas veces pienso que el infierno me espera.
Abrir los ojos a una realidad cuesta mucho y si, algunas veces hay que ser hipócrita.
Siempre he pensado que la religión católica apostólica romana no es monoteísta como nos han hecho creer sino POLITEISTA, empezando por eso del padre, hijo y espíritu y que no son tres sino UNO, que bien podría ser a la inversa y la gran pléyade de mini dioses o semidioses que son los santitos y vírgenes! Yo la devoción no la comparto, me estresa. Aquí es famosa la virgen de chapi y la pobre está envuelta en joyas! Que la verdad me irrita, pero bueno esa es otra historia. Un abrazote!
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