viernes, 2 de noviembre de 2012

La importancia de la caridad en nuestra sociedad

Yo ya antes había tenido la experiencia de convivir directamente con la pobreza previo a estudiar mi carrera, sin embargo estas semanas han sido las primeras que la he tratado directamente con uno de los niveles más extremos de carencia, donde ni se le hace el feo a una prenda de vestir rohida, en el cual un pasaje de camión urbano es un gasto necesario pero contraproducente a la economía familiar, uno en el cual hombres y mujeres por igual trabajan con sus manos el campo para juntar muy apenas unos pocos pesos al día, y que a falta de farmacias no me queda de otra mas que indicar remedios caseros y hierbas locales bien identificadas; gente que en verdad necesita de los servicios que ofrecemos y a la cual una despensa de apenas 10 artículos les representa un alivio al bolsillo.

Ayer que viajamos a uno de los municipios aledaños, cuando en las filas de la repartición de despensas vimos gente de la ciudad enjoyada en sus mejores ropas apestando a perfume barato de los catálogos de Jafra, teníamos qué ponerle un alto para que no abusara de nuestra ayuda. En ese momento me acordé de la polémica alrededor de las elecciones presidenciales, y pude ver con una claridad que antes no podía apreciar que existía una diferencia enorme entre los parásitos de la sociedad que se dejan acarrear por un salero, una sandwichera o cachucha de un partido político, a aquellos que a cambio de unos días de abundancia y ahorro prestan su identidad para que otros ejerzan su derecho al voto, a sabiendas de que al final nadie los tomará en cuenta y nada cambiará para ellos gane quien gane la disputa política del momento.

Es justamente el último enunciado que me hizo concluir que si bien, en nuestro país existe la desigualdad, la oligarquía, corrupción, impunidad y discriminación, es necesario un contrapeso que la misma ciudadanía proporcione para mantenerla en balance. Dar mensualmente uno o dos artículos de despensa a una ONG, donar una cantidad mínima fija quincenal, ropa que ocupa espacio de clóset en vano, medicamentos sobrantes de nuestro mal más reciente, muebles viejos que nadie quiere y no se pueden vender, juguetes que llevan buen rato sin usar y que sabemos pasará mucho tiempo para que sean heredados a la siguiente generación, computadoras obsoletas aún funcionales, entre muchos otros etcéteras, lejos de fomentar el oportunismo, la pereza, el desempleo o evasiones fiscales (siempre y cuando sean dadas directamente a las instituciones y no al estúpido Teletón o cajeros chantajistas), son ayudas que a ancianos recluidos y enfermos, niños discapacitados de bajos recursos, adictos con la voluntad de dejar de ser egoístas y contribuir algo a la sociedad, niños de ejidos donde los narcos reclutan jovenes jornaleros para hacer su trabajo sucio, indígenas víctimas de la trata de personas, o a campesinos que a merced de las inclemencias climáticas y la falta de estudios no solo los sacan del apuro: también les dan una mejor visión de la vida e inspira el deseo de autosuperación, haciendo cada vez menos tentador un camino torcido, deshonesto y sangriento en los casos más extremos.

No creo en el destino, pero sí en que mi decisión de trabajar para este ramo fué guiada por una necesidad más grande que mi ego; de abrir los ojos y buscar algo bueno enmedio de este mugrero de país y realidad que vivimos a diario, y de ahí ese dicho de "las cosas pasan por alguna razón" tiene algo de verdad. De alguna manera esto me devuelve las esperanzas de que no todo está perdido ahora que el país pasará a manos de un títere de los verdaderos amos de la nación. Tal vez pueda guiar a amigos, familiares, conocidos y compañeros a donar ofreciéndoles la garantía de que no será en vano, ofertándoles al mismo tiempo cero chantajes emocionales.

2 comentarios:

Gary Rivera dijo...

La importancia de la caridad en nuestra sociedad
Nuestros países se parecen tanto! Hace dos años trabaje en un hospital que atendía un “seguro” para la gente pobre! Y en la cola de la farmacia había gente con celular Smartphone y bien vestidos. Yo hice que solo entreguen medicamentos solo a la gente pobre! Y claro dos semanas después me botaron! Ahí decidí que nunca mas trabajaría para el estado. No negare que cuando te lei me sentí mal, hay gente que realmente necesita de la ayuda y gente abusiva se aprovecha de la situación! Aaah que coraje!!

la MaLquEridA dijo...

Hay mucha gente que teniendo posibilidades se atiende en los mejores hospitales especializados de seguridad publica para ahorrarse muchos pesos, a esa gente la detesto porque ademas de salirles casi gratis la consulta le quitan el lugar a otros que de verdad lo necesitan.


Desde hace un tiempo estoy regalando mi ropa, zapatos, bolsos, etc. Incluso mi patín del diablo se lo llevan mañana para hacer feliz a un niño de 8 años que le dará mejor uso que yo.

Las cosas materiales han dejado de ser importantes para mi. Atesorar mucho no ha sido bueno antes al contrario me volvió mezquina y eso estoy tratando de solucionarlo pero aun me falta, DAR hasta que me duela.
No al teleton que me parece aberrante que muestren las desgracias humanas para conmove.
Si televisa quiere ayudar pues que lo haga ya que puede y no "ayudar" quitando lo poco que tiene la gente que los ve. Porque eso es lo que hacen, quitar el dinero a través de la compasión. Hacen caravana con sombrero ajeno.

Saludos