domingo, 4 de noviembre de 2012

He hecho nuevo descubrimiento el día de hoy: me he sabido rodear hasta ahora de gente que sí me quiere bien y nunca han escatimado en buenos deseos, cariño y consejos oportunos en los mejores y peores momentos de mi vida.

Hay que cuidar bien las amistades añejas y hay qué cultivar con la misma cautela las nuevas.

2 comentarios:

xhabyra dijo...

al final, las amistades se conocen cuando uno cae en cama o cuando uno cae al tambo.

:-)

xhaludos!

M. Hunter dijo...

Un verdadero amigo nunca falta, como lo has sabido demostrar desde siempre. Me considero honrado por estar entre ese grupo, Doc!