Desde muy niño me encantaba, incluso recuerdo que a la edad de 6 años usando con mucho cuidado agua hervida por mamá, me preparé por primera vez una taza en pleno verano por el simple hecho de que en ese momento apetecía el sabor de la manzanilla.
Pero si han prestado mucha atención a mis relatos de mi niñez y juventud, casi todas mis aficiones pasan de ley por un hiato de inactividad hasta que por algún cambio súbito siento la urgencia de retomar alguna de ellas.
Cada uno siempre ha tenido sus peculiaridades: el retorno del '98 fué mi época de canela y mezclas con sustituto de crema o leche (tratando de emular el estilo de los británicos, aunque en lo personal no me gustó mucho); en el 2003 comencé a beberlas sin aditivos, y en grandes cantidades (preparaba ollas); en el 2008 durante mi primer año viviendo fuera de casa comencé a experimentar con mezclas fuertes y aromáticas (el Rooibos y el Earl Grey desde entonces pasaron a lista de predilectos); y desde el 2010 a la fecha forma parte integral de mi día cotidiano al ingerirlo en el desayuno, la cena, noches de guardia o after del ejercicio, siempre procurando no excederme de dos tazas al día (una lección sobre deshidratación duramente aprendida en el verano del 2004).
Sobre el por qué esta bebida me gusta tanto, yo en lo personal diría que el hecho de servirla en caliente me obliga a ser paciente y disfrutar el espectáculo visual de la infusión al ir cambiando la tonalidad del agua, la transición de aromas, y el descenso paulatino de la temperatura hasta alcanzar una cifra tolerable; de dar sorbos pequeños para no pecar de goloso, e ir apreciando la peculiaridad de la hierba de mi elección ese día; la gran ventaja que igual que las aguas frescas, y a diferencia de los refrescos comerciales yo siempre tendré una amplia gama de alternativas para escoger y no caer nunca en la monotonía.
Creo que todo lo anterior podría resumirse meramente en estímulos sensoriales que invariablemente me guían al camino de la tranquilidad y la contemplación, pero saben que a mí me encanta explayarme.
Tengo entre mis planes cerrar este año preparando y probando por primera vez alguna mezcla herba del té oriental genuino (cortesía de Padma Té, súper amables a la hora de explicar formas de pago y su gran variedad de productos), o de darme el lujo de debutar con el mate de Sudamérica que según tengo entendido tiene más metilxantinas que el propio café, y sin embargo fué capaz incluso de inducir a Charles Darwin en sus viajes por las Islas Galápagos en los sueños más tranquilos y conciliadores de su vida según narra en sus crónicas escritas.
Aún tengo tiempo para decidir por cuál de las opciones voy primero, pero independientemente de ello estoy muy seguro que terminaré enviciándome con el té y las infusiones herbales por muchos años más.
5 comentarios:
¡Ay no! A mi nunca me ha gustado el The, siento que es para enfermos y no tomo así digan que es lo único que me alivia.
Te felicito por tu afición :(
Saludos sin The.
en lo que consigues mate, que yo aqui en mexico en 3 estados que he vivido no he encontrado (aunque son estados del norte) puedes ir experimentando con el te negro, el te verde, el rojo y si consigues el blanco
todos hechos de la misma planta del te pero con diferentes edades al momento de secar la hoja, y con diferentes velocidades de secado que dan una fermentacion distinta y por consiguiente tes de distintos sabores y efectos.
muy importante es que vayas dominando los tiempos de preparacion de tu te, cuantos minutos con cuantos segundos debes dejar la "bolsita" en el agua es uno de los factores mas importantes para preparar un BUEN, BUEN pero neta BUEN te
Hace muchos años fuí de los ignorantes que defendian que la "bolsita" se tenia que dejar ahi por horas para que "soltara" todo
Hoy me rio en la cara de aquellos que usan dicho argumento para defender el por que su "bolsita" sigue dentro de su taza
Xhaludos!
Master Xhabyra, he de confesar que me dejaste anonadado con tu conocimiento O_O
Y Malque: no hay pex, muchos tambien me dicen que el té les recuerda puras enfermedades u_u
Aquí en Peru tenemos muchas infusiones, me gusta el tecito en invierno y el tecito con leche me parece una delicia, tambien la hierbaluisa, es tan refrescante y saludable, el aguita de cocona o la carambola, cuyo valor proteico es insuperable, el aguita de maracuya! Deliciosa!! Como vicio me parece uno agradable! Jejeje Has hecho que se me antoje un tecito!
Yo tengo mate enviado desde argentina, pero nunca aprendí a cebarlo...luego te doy la bolsita por si quieres probarlo.
Saluuudos!!
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