Y con nuevas ofertas de trabajo, la tranquilidad de que se que el examen no me devorara antes de contestarlo, la promesa de un fin de semana en compañia muy especial fuera de casa, mi peso corporal aun en descenso y muchos mas planes para tener un otoño-invierno tranquilo en familia, ya no me siento con las manos vacias a diferencia de cuando regrese a casa resignado, furioso, con el corazon aun doliente y sin esperanzas para el futuro.
Adonde sea que voltee veo nuevas oportunidades por explotar y ardo en ansias por probar todas y cada una.
1 comentario:
Que bueno que tengas esas oportunidades. A estudiarlas a fondo, y tomar siempre lo mejor. Saludos.
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