martes, 31 de julio de 2012

Mirones

Muchos de mis lectores masculinos no van a negarme que voltear a ver a una muchacha guapa es casi un arco reflejo que a muchos nos han costado reclamos, miradas coquetas o disgustadas, e incluso una que otra amenaza; sin embargo tambien muchos y muchas estaran de acuerdo en que tambien para eso hay limites, y hay sin duda formas quebya de plano se tornan vulgaridad de la mas descarada y asqueante.

A lo mejor diran que a mi como hombre como chingados me importara esto, o como es que tengo el atrevimiento de hablar de vulgaridad cuando a lo mejor ni se lo que se siente que algun pelafustan me desnude con la mirada; sin embargo eso no quita que soy hijo de una mujer, sobrino, nieto, primo, compañero, amigo, mejor amigo, novio, acoston de booty call, etc., etc., y todo eso implica que quiero o respeto de corazon a una cantidad modesta de mujeres en mi vida como para sentir empatia por ellas.

Ya lo habia notado desde el dia que entre a mi nuevo gym: a diferencia del otro donde cada quien se metia en su propio rollo y solo nos dirigiamos la palabra cuando ya compartiamos espacio por minimo 20 dias, aqui podria decir que el gimnasio se divide entre usuarios serios, vagos que hacen de cuenta que hacen ejercicio mientras le miran el culo a las chicas de spinning, y los que no tienen nada de pena en disimular su morbo gastando dinero de oquis (en su mayoria cuarentones divorciados con niño al lado...que padres tan responsables).

Caracteristicamente el segundo tipo se duplica los lunes y martes para desaparecer el resto de la semana, mientras los terceros se borran hasta el viernes que es dia de dizque salir a ligar con cerveza en mano en tugurios de mala muerte. No obstante eso para mi y muchos otros ha sido un dolor de cabeza, pues siendo verano muchas jovencitas de preparatoria y carrera universitaria debutan o reaparecen, y eso implica mayor presencia de esas pestes pseudomasculinas que ocupan el equipo que nosotros necesitamos para hacer una rutina completa o solo estorban el paso.

Ayer se reabrio un espacio en los dos locales que ocupa el gimnasio, mas que hayan movido las bicicletas y todavia puesto una mampara para la comodidad de las damas, no ha detenido a esa runfla de pendejos de ir alternando entre el uso de aparatos y moverse para darse un taco de ojo, o juntarse todos en manada a aguantarse las ganas de toquetearse como perros en epoca de celo.

Me enferma esa clase de gente, me disgusta la actitud tolerante de la instructora que solo los ignora, me emputa la indulgencia del personal y es repugnante la postura del gimnasio de que mientras paguen pueden hacer lo que les venga en gana.
Ya lo he platicado con los gerentes y ellos asumen que si las muchachas no se han quejado es porque no les molesta que las miren...ese comentario me sigue haciendo ruido y es el motivo por el cual escojo desfogarme aqui. Hare lo que esta a mi alcance y lo platicare casualmente con las asistentes para verificar cuanta veracidad hay en esa declaracion, pero ni madres que me quedo conforme con eso o con que esos imbeciles sigan entorpeciendo mi rutina y provocandome deseos de vomitar.


Enserio, da coraje pensar que comparto ciudad, oxigeno y servicios con esa clase de inmundicias.

1 comentario:

TeReSa dijo...

No es necesario que tengas el "super cuerpazo" para que te digan vulgaridades en la calle, para mi los peores siempre han sido aquellos que al parecer son padres de familia que cuando andan solos son unos barbajanes.

Ahora que voy al gimnasio en Nogales me llama la atención que asisten chicas muy bonitas pero supongo que como en Sonora la mayoría de las mujeres son guapas los hombres no andan como pervertidos mirando cualquier pedazo de piel descubierta, contrario aquí en torreón o en el DF que hasta salir con un short es obligatorio los chiflidos vulgares.

He notado que las mujeres que van de pelo suelto al gym realmente no les interesa hacer ejercicio sólo ligar y ser vistas, las que tratamos de tomarnoslo en serio por lo regular traemos el cabello bien amarrado, sin maquillaje y ropa cómoda, sudando como pollos rostizados durante hora y media, mientras las muñecas hacen unos 10 minutos de pesas y lo demás es pasearse por ahí.

Me extendí mucho, pero está bueno tu post. Salu2