viernes, 29 de junio de 2012

La hija de uno de mis mejores amigos recién cumplió un año de vida, y hasta el dia de hoy pude hacerle entrega de un lindo vestido que me parecio le quedaria de perlas en esta epoca de calor.
Comprarle vestidos siempre ha sido otro de mis placeres culpables tanto por el instinto paternal que en recientes fechas ha estado haciendo de las suyas en mi, como también por aquello de que hoy día es mas raro ver a una nena usar una prenda acorde a su edad.

Creo que pasar años trabajando con criaturas chillonas no me ha ayudado en nada.

No hay comentarios: