jueves, 28 de junio de 2012

Debo admitir que desde que mi dieta redujo cuantiosamente las porciones de carnes para darle paso a los demás elementos de la comida y además se suma el consumo diario de gazpacho, mi rendimiento físico y académico han mejorado por mucho. Incluso mi sueño se ha tornado mas profundo y reparador.

Supongo yo que el régimen dietario llego en muy buen momento para auxiliarme en mi época de transición metabólica.

1 comentario:

TeReSa dijo...

Voy de mal en peor entre desvelos y borracheras.

Pero bueno, me da gusto que sigas así!