miércoles, 20 de junio de 2012

Han sido días de lo más mierdosos: cubriendo a mi jefa en sus distintos lugares de trabajo, acompañándola fuera de mis horarios usuales a dividirnos el trabajo en lo que recupera su viejo ritmo, con horarios irregulares de comida y ejercicio, y mi entrenador físico recién despedido del puto gimnasio en el que estoy suscrito no me han hecho las cosas nada fáciles.
Trato de mantenerme positivo de que en cosa de unos dos o tres días volveré a tener un horario estable, pero tengo miedo de que todo esto repercuta en mi rendimiento los fines de semana de curso y en la báscula.


Definitivamente esta semana no me siento al 100% de mi capacidad.

No hay comentarios: