Hoy, mis amigos siguen siendo mis amigos a pesar de que no hemos tenido la oportunidad de coincidir todos en un solo punto del tiempo y todos tenemos nuestras obligaciones, la persona amada es otra muy distinta que me hace feliz de formas que no creí posibles (con muchos tropiezos antes y después de conocerla), y mi familia poco a poco está perdiendo miembros y sus remanentes se van dispersando muy lejos de aquí...y sin embargo, aunque a mi alrededor la gente siga con sus vidas independientemente de lo que haga, deje de hacer, piense o sienta, no me abruma el sentimiento de soledad y disfruto como no había hecho antes el transitar del tiempo.
Por alguna razón estos días he recibido recordatorios de esos tiempos, y al hacer las comparativas y analizar las resultantes, puedo darme cuenta que mi temor de hace años de las inclemencias del paso del tiempo se ha esfumado.
Acepto de manera incondicional lo transitorio que es todo en la vida, y procuro saborear el presente sin perderme en ideas del futuro muy a largo plazo con buenos o malos escenarios. Total: en otros seis años puede que me vaya a cagar de risa sobre este razonamiento de las dos de la mañana.
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