No tengo mucho qué comentar, excepto que gozamos del placer de hibernar medio día juntos para compensar su viaje y mi noche de guardia respectivamente, de degustar la gastronomía hipercalórica de la región, de pasar otro día en convivencia con mi familia (parece ser que ya están asumiendo que efectivamente tenemos miras al registro civil), de una lección breve de ciclismo en mi calle (como cuando era niño), y hasta encontré un gusto muy peculiar al poder cepillar su hermosa cabellera en nuestros ratos de ocio (tanto jugar con ella produce nudos molestos...me es inevitable).
Mentiría si dijera que hoy me siento feliz de que esos momentos pasaran y hoy haya vuelto a esa fea realidad en la que aún falta tiempo para terminar de acortar esa distancia que nos separa. Pero sí me siento feliz de constatar un día tras otro que es lo que más quiero...
Mentiría si dijera que hoy me siento feliz de que esos momentos pasaran y hoy haya vuelto a esa fea realidad en la que aún falta tiempo para terminar de acortar esa distancia que nos separa. Pero sí me siento feliz de constatar un día tras otro que es lo que más quiero...
1 comentario:
Apenas han pasado tres días... Y ya siento que tengo años sin verte :(
Te extraño, me hace mucha falta...
Publicar un comentario