Me tardé un poco en escribir en el blog nuevamente porque enmedio de la dicha que sentí de que la gente apreciara que diera siempre un extra en mi agenda de trabajo, salieron con la reverenda jalada de que despidieron a mi jefa.
Ha sido algo difícil de procesar, porque ella me daba luz verde para todos mis proyectos, era mi confidente, me echaba porras con mi examen, estudios y relación amorosa, nos pedía que por favor la tuteáramos y le llamáramos por su nombre, y de cajón el saludo inicial del día era beso y abrazo, aparte de que cuando hacíamos juntas nos pedía siempre retroalimentación para hacerlo un verdadero trabajo en equipo.
La vida sigue, los empleos van y vienen...pero ojalá adonde quiera que vaya las puertas nunca se le cierren.
1 comentario:
De esas raras ocasiones en que es una jefa que es chida, y resulta que le dicen adios. Mal plan, ni modo. Ojalá quien te toque después sea igual o mejor.
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