lunes, 25 de marzo de 2013

Noches que resuenan

Fotografía cortesía de Kalimah Rahman.



El calor de las últimas tres noches me han traído a la mente muchos recuerdos de mis días en el campo. De lo fácil que era salirme de la clínica por la noche a refrescarme caminando hacia ese pequeño pero frío charco de agua donde se refugiaban los patos; contemplar el paso veloz de las nubes arrastradas por el viento; contar estrellas en el firmamento hasta el cansancio; apreciar los cambios de apariencia de la luna en cosa de horas y días; oír el relinchar frenético de las bestias que corrían libres a una distancia peligrosa de mí; y cómo el sabor de las bebidas se intensificaba más esas noches de luna llena.

Aunque ya estoy lejos de esa tierra, aún siento en mí las huellas que dejó en mi mente. Y vaya que en días de ansiedad sirven mucho como zona de confort en mi mente.

1 comentario:

la MaLquEridA dijo...

Celebro que tengas esas zonas de confort, puede que así no enloquezcas con la vida rutinaria.

Beso.