miércoles, 23 de enero de 2013

Me encanta mi trabajo, pero es inevitable encabronarme por dentro cuando me hacen dar consulta sin mesa o silla para acomodarme o colocar a mis pacientes, escribir sobre mi regaso o tener qué sacrificar calidad por tiempo y eficiencia de maquila.

No hay nada como la consulta médica bajo techo y sin límite de tiempo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y de esa forma quien no se va a enojar :S

Saludos!|