sábado, 1 de diciembre de 2012

Debería hacer un berrinche enorme por el títere que hoy tomará la banda presidencial por un período de seis años, pero como recordarán (de eso se aseguran las imágenes del costado) ya hace buen rato que me desahogué, por lo cual lo único que me queda es participar de las protestas, el descontento, y ser de aquellos que para cualquier discusión política argumentará hasta el cansancio que México no tiene presidente desde el 1 de Diciembre de 2012.
Hay quienes argumentan que hay qué seguir adelante y aceptar que las cosas pasaron como pasaron, que a final de cuentas siempre nos quejaremos de nuestro gobierno.

Pero lo que aquí está en juego es cuántos años más seguiremos excusándonos de que no podemos cambiar y que resistirse a la corriente es fútil.


1 comentario:

la MaLquEridA dijo...

Alguien a mi lado dice que para que manifestarse si de todos modos no pasa nada. No se si pase pero yo no me estoy quedando con los brazos cruzados.