Sigo creyendo que las limosnas y ayudas económicas no son la solución a los problemas de nuestra sociedad, pero en lo que va de estas dos semanas de trabajo el mantenerme ocupado todo el día conociendo gente bajo distintas circunstancias sociales, escuchándolos y haciendo lo que está al alcance de mi mano con el apoyo de mis jefes y compañeros de trabajo en la organización, he podido sentir una satisfacción que hacía tiempo no sentía.
La satisfacción de hacer lo que más me gusta hacer, y hacerlo por quien en verdad me necesita en ese momento.
2 comentarios:
Pulgares arriba Eduardo!
Las ayudas siempre vienen bien, claro para los que realmente lo necesitan.
Bien por ti.
Me encanta tu manera en que ofreces tus conocimientos, hay tanta gente que necesita un remedio y no sólo para su salud.
Saludos...
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