lunes, 13 de agosto de 2012

Eduardo Fact #9



Cada que voy con un dentista, le pido que por favor me ponga una lámpara con reflejo o en su defecto un espejo para que me deje ver con lujo de detalle el procedimiento. Me fascina ver ese espectáculo sin sentir ni una pisca de dolor.

1 comentario:

TeReSa dijo...

A mí me da sueño apenas me siento en el sillón reclinatorio del dentista.