miércoles, 15 de agosto de 2012

Derrumbando paredes


No es novedad para nadie que en la comunidad medica e incluso entre otros profesionales de otros ramos existe un prejuicio hacia toda forma de medicina alopata o alternativa. Recuerdo que hace años en una clase de Salud Publica nos dieron una breve semblanza de la homeopatía, los chamanes, los hueseros, yeseros y demas haciendo hincapie en que nosotros como practicantes de la medicina occidental hipocratica debemos ofrecer nuestros servicios siempre sustentandonos en evidencias concretas y en un sistema ordenado de acciones a ejecutar para que siempre se nos tome enserio, haciendo contrapeso al empirismo, el pensamiento magico y afirmaciones que no se ajustan al metodo cientifico.

Sin embargo, tambien he tenido maestros (pocos, la verdad) que humildemente me han enseñado que aunque no compartamos el mismo sistema, preparacion y modo de accionar, ante todo debemos respetar a sus practicantes sin ningun dejo de condescendencia, pues al igual que nosotros ellos tambien tienen su propio arte, especialidad y formas de atacar efectivamente el problema.

A eso debo agregar que he tenido la oportunidad de escuchar anecdotas de pacientes que me cuentan durante la consulta o curacion que bajo otras circunstancias esta gente les ha brindado ayuda, orientacion, e incluso ellos mismos les han aconsejado acudir a alguna de nuestras instituciones cuando consideraban que el problema estaba fuera de su alcance, lo cual a traves de la experiencia ajena me enseño que no todos son brujos de esos que denuncian los periodicos que se quedan con el carro, escrituras o ahorros de toda una vida bajo una promesa vana de que les salvaran la vida, les devolveran la fertilidad o les quitaran de encima un mal de ojo.

Si a todo esto agrego que con el tiempo he visto compañeros ceder a las demandas de sus patrones de vender a gente de escasos recursos antibiotico de amplio espectro con tal de sacarlo de los estantes y hacer mas ganancia ante padecimientos menores, expedicion de multivitaminicos a diestra y siniestra, medicos familiares haciendo diagnosticos sin tocar o ver a los ojos al paciente, y especialistas en instituciones respetables llevar a cabo procedimientos usando su experiencia o su parecer muy personal y no protocolos establecidos y aceptados a nivel internacional para reducir costos, hacer diagnosticos diferenciales y dar el tratamiento mas eficaz segun el estado del paciente, tendriamos que pensarla muchisimas veces antes de lanzar la primera piedra.

Tengo mis reservas, no lo niego, pero mi jefa (medico especialista) ha tenido muy buena experiencia con la medicina alopatica y homeopática de su cuñada, y con las mejores intenciones del mundo me consiguio por iniciativa propia medicamento para estos dias de advenimiento al examen, con el objetivo de atacar mi problema de ansiedad para que tenga un factor menos en mi contra y mi rendimiento en el examen no me deje con esa amarga sensacion de que pude haberlo hecho mejor. Si una dama de ese calibre (que ella misma fue quien me canalizo con mi actual nutriologa y aparte me receto mi medicamento de apoyo para mi rutina de ejercicios), me dice que le ha funcionado en sus tests de recertificacion y confia en que no me hara daño, no me cuesta nada bajar mis defensas y confiar en que quizas sea una ayuda que nunca esta de mas.

Ya les ire platicando como esta este rollo.

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