sábado, 14 de julio de 2012

Mas barato que con el terapeuta

Camino a una de mis diligencias, estaba escuchando en la radio esta tarde un analisis interesante entre el locutor, una sexologa y un psicologo acerca de la aberracion que nuestra sociedad de forma casi inherente le tiene a la sola idea de experimentar y disfrutar de un evento placentero desde un minimo detalle hasta el coito. Nada que Freud y otros no hayan gritado a los cuatro vientos hace años, pero a final de cuentas el tema se planteo de forma abierta, clara y con ejemplos anecdoticos bastante cotidianos.

La forma en la que a mi me toco el topico fue por el lado de la convivencia y la vision que tengo de la vida y el mundo. Como ya he hecho evidente desde que inicie este nuevo blog, he llegado a un punto de mi existencia en el que me he comenzado a cansar de guardar rencores, de estar a la defensiva, de arrojar maldiciones con la misma facilidad con la que se espectora, y de darme mil y una excusas a mi mismo para aferrarme a lo que no vale la pena antes de darme el lujo de gozar un solo dia de mi vida.

Claro, no todo depende de mi ya que siempre existira alguien igual o peor de culero que uno, pero tengo 27 años, ejerzo una carrera igual de satisfactoria como benefica al projimo (en teoria), tengo un historial amoroso que algunos de ustedes ya conocen que pese a sus inconvenientes y malos sabores me dieron pautas pra ir creciendo, pertenezco a una familia que afortunadamente aun esta completa y por fin alcanzo un grado mayor de funcionalidad despues de un cuarto de siglo de luchas constantes, mi salud a grandes rasgos es buena gracias a mi buena suerte, mis genes y a la autointervencion que me di para cambiar mi estilo de vida, mis amigos a pesar de las altas, bajas y distancias han permanecido leales por el vinculo que formamos, y pesando estos puntos positivos y negtivos, es por mucho superior el lado bueno de la vida que he llevado hasta ahora en comparacion con mis problemas que todos por igual terminan siempre en el cesto de la basura una vez que pierden su poder sobre mi.

¿Que me debe importar en este momento el que diran de los que encuentran ridicula la existencia ajena?, ¿que gano yo obteniendo victorias que carecen de valor para mi?, ¿debo sacrificar mis anhelos autenticos por quedar bien con la gente a la que amo y con una sociedad que a mi gusto es demasiado hipocrita, corrupta y centrada en frivolidades como un status, posesiones y supuesta superioridad por encima del vecino?

Esta noche lo dire porque necesito dormir tranquilo y comodo con mi sola compañia: a la mierda. Sin importar lo que me vaya a pasar ni madres que permitire que nadie haga a menos mi esfuerzo, mis espectativas, mis sueños, mis prioridades, mis gustos y la forma en la que busque irme desarrollando. Y tambien a la mierda con el recuerdo de los fracasos.


Ah, que bien se sintio ese escupitajo herrumbroso y pestilente.

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