De toda la vida mi corazon se llena de alegria cada que llueve. Aunque en mi niñez el clima era distinto y no era un evento tan raro como hoy dia, habia algo magico para mi en esos dias que me enloquecia.
Recuerdo que en mi epoca no solo habia relampagos, tambien truenos que hacian vibrar las ventanas de varias manzanas (quiza colonias) a la redonda, que sapos emergian de entre el pasto para ejecutar una sinfonia junto con los grillos y las aves nocturnas, el aire si que refrescaba por varios dias, y hasta daba gusto salir de la casa para llenar mis pulmones de ese dulce perfume de tierra que era mil veces mejor que cualquier colonia que mi papa me rociara antes de ir a la escuela.
A veces tanta era mi alegria que me nacia ser muy sociable con los vecinos y jugabamos entre los carros, los charcos y nuestros patios sin miedo a llenarnos la ropa de verde zacate y el marron del fango (la regañiza siempre valia la pena).
Conforme fui creciendo y las lluvias comenzaron a hacerse mas escasas, llegue a una edad en la que ya no me bastaba con ver la lluvia desde dentro de la casa y me nacia salir a caminar sin paraguas y sin horario de retorno. El aire fresco y la baja tempertura siempre fueron la mejor medicina para mis momentos de ansiedad, para despejarme y por fin encontrar una solucion para el microproblema del momento.
Incluso tengo bonitos recuerdos de lluvia en mis dias de universitario: aunque para entonces asi de repente ya no me sentia tan comodo mojandome a cielo abierto, con lluvia de trasfondo he amado, he reido, he consolado y he sido consolado ya quien sabe cuantas veces, atesorando el momento como los ancianos siempre aconsejan.
Por supuesto que ha habido momentos en los que la lluvia me ha agarrado en momentos no glamorosos, en puntos bajos de mi estado de animo, o he llegado a tener desencuentros con conductores patanes que les vale madres a quien mojan al pasar por la calle, pero en realidad no tengo ningun recuerdo concreto de una lluvia que me haya amargado la existencia o que este intimamente ligada con un recuerdo triste dificil de olvidar.
Hoy que volvio a llover no bubo nada especial antes o despues de la precipitacion, pero la felicidad que experimento con solo percibirla en el aire sigue siendo la misma de toda la vida.
Solo abrire la ventana y me reencontrare con una constante hermosa en mi vida.
1 comentario:
La lluvia siempre es buena compañera. Mi mamá siempre dice que odiaría vivir en México, Londres o cualquier lugar donde usualmente llueve y no pueda ver el sol; incluso mi novio siempre se queja de que lo ha cogido desprevenido la lluvia; pero para mí siempre será mi compañera de nostalgias, amores, escritura, dibujo, música y lectura, incluso se que para él también lo es aunque se queje XD
No se, comparto contigo esa visión de que la lluvia con sus simples vísperas de olor a humedad en el aire evoca muchos recuerdos y cosas bonitas, ahora que acá también ha empezado la de lluvia será, en lo personal, el momento idóneo de sacar mi lado amable...
Auf wiedersehen!
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