miércoles, 6 de junio de 2012

Miedo Primario

Mi relación con mamá siempre ha sido de lo más honesta. De toda mi familia siento yo que nunca a nadie le he expresado de forma más cruda mis peores temores y mis más grandes alegrías mas que a ella, y siento que eso en esta época tan llena de desintegración y enajenamiento es un tesoro.

Hoy fue uno de esos días en los que un tema llevó a otro, y acabamos hablando sobre cómo nadie tiene seguro el día y las circunstancias de la muerte, y que cuando ésta avisa con antelación más vale sacar provecho a la oportunidad, prepararse para combatirla o en su defecto aceptarla.

Al final me quedé pensando un rato en todas las cosas que fuimos reflexionando juntos, y al darme cuenta de que desde hacía dos semanas me estaba volviendo a estresar y a llenar de pensamientos pesimistas, debía detenerme un poco y reorganizarme para no perder la perspectiva de mi camino. Ayer me quejé de que la gente a veces es desconsiderada, y hoy me había dado cuenta que yo también podía ser un desconsiderado conmigo mismo al no darme prioridad por encima de una misión o un propósito hechos pensando en mi beneficio.

Si a eso le sumaba que hoy en una de las empresas para mi desagrado ví como hasta RH buscaba formas rebuscadísimas de no permitir que un obrero accidentado no fuera incapacitado, particularmente hoy le doy un valor más alto a la vida y me niego a permitir que alguien o algo reduzca mi persona y existencia a productividad, status o un pinche título.

Por supuesto que lo que hoy siento quizás en unos días vuelva a verse opacado por las necesidades de la vida, pero los lindos recuerdos que guardo de mis momentos más felices solo o acompañado son mi ancla que me impide creerme el cuento de que no valgo nada entre la inmensidad de gente que existe a mi alrededor.

No hay comentarios: