lunes, 23 de abril de 2012

Debo decirlo porque mi ego me lo manda: que una dama el viernes me diga que ultimamente me veo más atractivo y que otra el día de ayer me hiciera un cumplido haciendo remembranza de nuestra última cita me hace concluir que en el transcurso de dos años de desintoxicación, redescubrimiento y diversión me he alejado considerablemente del mandilón, empalagoso y dependiente que solía ser antes.

Ahí la llevamos.

6 comentarios:

Lucerita Asíntota dijo...

¡Ámonos! ¿Será un nuevo comienzo? :)

Como sea, eso sería bueno de verse...

TeReSa dijo...

Cuando empiezas alguna rutina nueva o distinta, muchas veces la balanza se inclina hacia el lado positivo que se transmina y la gente lo nota. No sólo es perder peso, sino creo que es toda una secuencia de cambios.

Eso sí, hay que mantener siempre una realidad porque el ego es cabrón...


Saalu2!

Eduardo Cabreado dijo...

Nel, la soltería es felicidad.

Eduardo Cabreado dijo...

De hecho así como lo pones lo veo. Lo veo más como un pequeño estímulo a seguir desenvolviéndome en esta nueva mentalidad y rutina.

Saludos cabreados.

la MaLquEridA dijo...

Si ya no eres mandilón, empalagoso y dependiente quiere decir que ya te divorciaste, bien por tí.


Saludos.

Eduardo Cabreado dijo...

Pues no precisamente estuve casado, pero sí tuve uno de esos momentos cumbres de la vida en el que uno se da cuenta de la cruda realidad y lecciones valiosas se aprenden de las experiencias duras.
Desde entonces el propósito se limita de momento solo a gozar y crecer.

Saludos cabreados.