De nuevo regresamos a los malditos berrinches justo cuando estaba sintiendo que mi cabeza se estaba comenzando a enfriar: mi hermano como todos los estúpidos fines de semana bajo el consentimiento de mis papás metió a sus amiguitos borrachos y las amiguitas de su nalguita descerebrada jodiéndonos la noche con su horrenda música, sus risas indiscretas y su entrada y salida constante al interior de nuestra casa cuando tienen un maldito baño allá afuera para no invadir más de lo debido nuestra intimidad.
Ese es el problema de los padres con sus ineptos hijos menores: les dan todas las libertades del mundo sin importar lo estúpido que pueda ser y encima defienden su derecho a ser un nini derrochador.
Ese es el problema de los padres con sus ineptos hijos menores: les dan todas las libertades del mundo sin importar lo estúpido que pueda ser y encima defienden su derecho a ser un nini derrochador.
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