Ayer después de mil años se reanudó el curso de la tarde y como de costumbre los pendejines de esta generación son unos groseros (esta vez no mas que dos personas aparte de mí se sentaron en la mesa plegable que puse en mi fila para escribir apuntes más a gusto en clase...la historia de todos los fines de semana), sin embargo hago el esfuerzo de no hacer evidente mi descontento ante el desdén a mi cortesía de acuerdo a los consejos de los libros que ando leyendo y opto mejor por enfocarme en mi propio progreso y notas; mi día para nada se arruinó con eso ya que los chicos del curso de la mañana (la mayoría de mi generación) se portaron por mucho mejor conmigo, y además terminando mis peregrinajes me reuní con un amigo de la secundaria y prepa a comer, a chelear y a jugar a gusto Zelda Ocarina of Time en mi patio con una tele de tubo hasta las 12 de la noche recordando viejos tiempos y poniéndonos al corriente con los años perdidos.
Quiero pensar que este es un paso más en el camino hacia el control de mi temperamento y hacia el éxito.
Quiero pensar que este es un paso más en el camino hacia el control de mi temperamento y hacia el éxito.
1 comentario:
... es un comienzo.
saludos
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